Categoría: Cultura y Sociedad

  • ¿Cuál es la mejor manera de gobernar una sociedad compleja y plural?

    Vivimos en sociedades cada vez más grandes, complejas y con numerosas diferencias internas, por lo que encontrar el mejor modo de gobernarlas supone todo un reto. Por ejemplo, ¿las acciones para afrontar una pandemia deberían coordinarse a través de una autoridad global como la Organización Mundial de la Salud o, por el contrario, coordinarse internacionalmente de manera flexible? ¿Debería existir un ente regulador global para gestionar la sostenibilidad ambiental o es mejor que los agentes locales tomen la iniciativa? ¿Deberíamos diseñar las ciudades de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba?

    Los argumentos a favor y en contra de centralizar una u otra función de gobierno pueden basarse, hasta cierto punto, en las ventajas que presenta cada una de las técnicas de gobierno. No obstante, a menudo se basan, consciente o inconscientemente, en determinados supuestos sobre los fundamentos del orden civil.

    Con frecuencia, estos no se hacen explícitos. Pero hay más de una forma de abordar el orden civil. Dos ideas han desempeñado en particular un papel importante: por un lado, la idea de orden social como producto de una planificación central de arriba hacia abajo (monocentrismo) y, por otro, la idea de orden social como producto de muchas iniciativas diversas de abajo hacia arriba que cristalizan gradualmente en una pluralidad de sistemas de gobierno unidos por costumbres y normas emergentes (policentrismo).

    Estas dos categorías son, de algún modo, reduccionistas. Implican cierta simplificación del pensamiento y las prácticas del mundo real. No obstante, una de ellas dos suele predominar con frecuencia en el debate y esto explica muchos aspectos de cómo aborda una persona o una institución los problemas de gobierno.

    Monocentrismo: la complejidad como la semilla de la anarquía

    Se podría considerar al filósofo político Thomas Hobbes (1651) como uno de los representantes más mordaces del monocentrismo. Para él, si las comunidades humanas no están sometidas al control de una autoridad pública poderosa tienden rápidamente a la inseguridad y la anarquía. De acuerdo con Hobbes, muchas personas perseguirían sus propios intereses de forma egoísta y agresiva e incluso estarían dispuestas a mentir, engañar, robar y matar para reafirmar su poder sobre los demás.

    Esto genera un ciclo peligroso en el que prima el ojo por ojo y la conquista violenta, que solo puede romperse si se da autoridad a un poder soberano irresistible, representado por Hobbes como el Leviatán, un imponente monstruo marino mencionado en el Libro de Job. El gobernante soberano de una sociedad es el tribunal de última instancia para resolver todas las disputas políticas imaginables y mantiene a los ciudadanos bajo control al castigar a cualquiera que se rebele contra sus reglas.

    Para muchos ciudadanos y académicos, Hobbes es demasiado absolutista. No obstante, buena parte del pensamiento político contemporáneo continúa bajo el influjo de dos características del monocentrismo: primero, la creencia de que la manera más adecuada de resolver los problemas sociales muy complejos es agrupar en una institución de gobierno centralizada los recursos y conocimientos y, segundo, asociar los altos niveles de complejidad institucional y diversidad con la anarquía y la ineficiencia.

    Policentrismo: el valor de la complejidad

    El policentrismo tiene una consideración más positiva que Hobbes de la complejidad social y el pluralismo. Entre sus defensores más influyentes se encuentra la economista Elinor Ostrom, que ha argumentado en qué medida los métodos de administración pública complejos y descentralizados, como las fuerzas policiales descentralizadas, brindan servicios superiores a otros muy centralizados. Otros autores ofrecen enfoques policéntricos a través de la defensa del federalismo y de una variedad de formas de pluralismo social, político y constitucional.

    Los policentristas no ven la complejidad y la diferenciación institucional y social como una amenaza al orden público, sino como un valor potencial que puede contribuir a resolver problemas sociales y a promover la libertad humana. En consecuencia, niegan el ideal monocentrista de un sistema social meticulosamente coordinado de arriba hacia abajo –como una peligrosa quimera– y también rechazan asociar automáticamente altos niveles de complejidad social con el caos y la anarquía. En cambio, proponen un orden social manejado por una pluralidad de actores independientes que cooperan dentro de un marco institucional o metainstitucional amplio, flexible y revisable.

    Ejemplos históricos

    Es bastante fácil encontrar ejemplos históricos de concepciones de orden monocéntricas y policéntricas. Por ejemplo, los sistemas políticos altamente descentralizados, como los Cantones de Suiza, originalmente se basaron en un modelo colegiado de política ascendente que parecía tener un espíritu policéntrico. Mientras, el modelo napoleónico de Estado implantado en Francia, con su idea de una administración pública jerárquica impuesta desde arriba hacia abajo, era claramente monocéntrico en su concepción del orden civil.

    El movimiento de planificación urbana de las décadas de 1950 y 1960 en los Estados Unidos –criticado como una plaga en los vecindarios por la activista y escritora Jane Jacobs en su libro Muerte y vida de las grandes ciudades americanas– se basó en un enfoque altamente monocéntrico del orden. Los urbanistas impusieron planes tecnocráticos para rehacer el tejido de las ciudades de arriba a abajo. Por su parte, se podría calificar de policéntrico el movimiento del “nuevo urbanismo”, en la medida en que pretende construir la vida urbana de forma que responda directamente a los intereses y prioridades de los ciudadanos y las comunidades sobre el terreno (véase, por ejemplo, la “Carta del nuevo urbanismo”).

    Los debates sobre los méritos del gobierno centralizado y del descentralizado tienen que ver con la búsqueda de la eficiencia en la administración, pero también tocan cuestiones profundas de ética y filosofía política. En particular, las estructuras sociales y políticas basadas en una u otra idea de orden condicionan la libertad personal y política de los ciudadanos de formas muy diferentes.

    En consecuencia, la forma en que uno se posiciona en tales debates depende de cómo entiende el valor de la libertad humana y qué prioridad le da frente a otros valores como la eficiencia, la seguridad y la estabilidad política. Resulta poco probable que estos debates se resuelvan a gusto de todos en un futuro cercano.The Conversation

    David Thunder, Ramón y Cajal Researcher & Lecturer in Political Philosophy, Institute for Culture & Society, University of Navarra, Universidad de Navarra

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Brasil podría ser pronto el primer país en tener un marco regulatorio para la inteligencia artificial

    La inteligencia artificial (IA) y su regulación es un tema polémico y como prácticamente todos los países del mundo, a Brasil le preocupa cómo regular su uso. Esta tecnología se ha implementado ampliamente en diferentes aspectos de la vida, desde escenarios cotidianos como simples recomendaciones de películas o música en plataformas de transmisión, hasta nuevos descubrimientos para el tratamiento de enfermedades, gestión de riesgos financieros, entre otras aplicaciones que pueden afectar más profundamente la vida de las personas.

    Por lo tanto, Brasil se apresura a acelerar la expansión del uso de IA en su territorio, al mismo tiempo que aborda sus efectos secundarios. Una preocupación importante es el ‘sesgo de la máquina’, considerando que las fuentes de datos y la calidad de los datos podrían influir directamente en el resultado de cómo la IA producirá respuestas. Por ejemplo, existe un factor ‘geográfico’ que potencialmente podría producir un sesgo, ya que la mayoría de las aplicaciones se desarrollan fuera de América Latina, por lo que no se tienen en cuenta los aspectos culturales del país, como los patrones de reconocimiento facial, los idiomas regionales y acentos, ya que la gran mayoría de estos algoritmos recopilan sus datos de América del Norte y Europa, por tanto su aprendizaje hereda un sesgo regional.

    Por lo tanto, la complejidad de un proyecto de IA va mucho más allá de las cuestiones técnicas; involucrando ética, cultura, justicia, gobernanza, rendición de cuentas y otros aspectos que requieren un amplio debate por parte de la comunidad académica y la sociedad en general. De hecho actualmente ningún país del mundo tiene una legislación específica sobre IA.

    Así, sorprendió que, el pasado miércoles día 6 se realizó la primera comisión de 18 juristas que abordará la temática y que tendrá 120 días para elevar una propuesta al Senado. Así, el país se enlista en una tendencia que ya posee antecedentes en el país. Este primer abordaje se realizará sobre la base de textos discutidos con antelación, como es el caso del proyecto de Ley 21/20, que ya fue aprobado por la cámara de Diputados, y los 5.051/2019 y 872/2021. De convertirse en ley, este proyecto establecerá principios, deberes y directrices para el desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial en Brasil. El proyecto de ley también armonizará con otras leyes brasileñas importantes, como la Ley de Protección de Datos de Brasil y el Código de Protección al Consumidor de Brasil. Este reglamento establece la no discriminación, la pluralidad y el respeto a los derechos humanos como uno de los principios fundacionales del reglamento de IA.

    Según la Agencia de Noticias del Senado, el Senado de Brasil nombró una comisión de juristas para elaborar la propuesta para regular la IA. La comisión se centrará en los impactos económicos y sociales de la IA en áreas que incluyen el desarrollo sostenible, la seguridad pública, la agricultura, la industria, los servicios digitales, la atención médica y las tecnologías de la información.

    Se tendrán en cuenta los contextos con uso de datos personales y sin uso de datos personales, y las cuestiones relacionadas con la minería de datos. Se debe informar al Senado en 120 días. Durante el proceso de redacción, la comisión planea estudiar otras regulaciones de IA, como las de la Unión Europea. La comisión se ocupará de los «riesgos inaceptables» vinculados a la aplicación de la IA, el uso del «principio de precaución», además de los secretos industriales y comerciales.

    El Senador Eduardo Gomes (MDB-TO), leyó un texto del Presidente de la Cámara, Rodrigo Pacheco, explicando por qué es importante para Brasil crear este nuevo marco regulatorio:
    «La inteligencia artificial impacta cada vez más en la vida pública de los estados y en la vida privada de los ciudadanos. En gran medida, esto es en beneficio de la sociedad, pero las consecuencias de este proceso no siempre son positivas, como sugieren las distopías y las historias de ciencia ficción cada vez más frecuentes en la actualidad. Con la vertiginosa expansión de esta rama, ha llegado el momento de disciplinarla. ¿Cómo identificar la responsabilidad legal en un evento causado o mediado por inteligencia artificial?», declaró Pacheco.

    La comisión garantizó que se escuchará ampliamente al sector privado, a la sociedad civil, así como a organismos intergubernamentales y multilaterales vinculados al tema de la inteligencia artificial y otras partes interesadas para discutir conceptos, impactos, derechos y responsabilidad de la IA. Se espera que el proyecto de reglamento esté listo a principios de agosto.

  • Escaneos faciales para probar la lealtad de los miembros del partido gobernante chino

    Un instituto de inteligencia artificial (IA) en Anhui dice que el dispositivo se basa en escaneos faciales y un polígrafo.

    Investigadores de la provincia oriental china de Anhui anunciaron que han desarrollado un dispositivo que, mediante escaneos faciales, puede determinar la lealtad al gobernante Partido Comunista Chino (PCCh) .

    Un breve video subido a la cuenta de Weibo del Centro Nacional Integral de Ciencias de Hefei el 30 de junio decía que el proyecto era un ejemplo de ‘inteligencia artificial que potencia la construcción de partidos’. La publicación de Weibo se eliminó más tarde, pero un resumen de texto del video, producido en honor al aniversario del PCCh del 1 de julio, permaneció disponible en Internet Archive el lunes. ‘Garantizar la calidad de las actividades de los miembros del partido se está convirtiendo en un problema que necesita coordinación’, dice el texto.

    ‘Este equipo es una especie de ideología inteligente, que utiliza tecnología de IA para extraer e integrar expresiones faciales, lecturas de EEG (electroencefalogramas) y conductividad de la piel… lo que permite determinar los niveles de concentración, reconocimiento y dominio de la educación ideológica y política para mejorar comprender su eficacia’, decía la descripción. ‘Puede proporcionar datos reales para los organizadores de la educación ideológica y política, para que puedan seguir mejorando sus métodos de educación y enriquecer el contenido’, señalaba el comunicado.

    También sostiene que el dispositivo se basa en la ‘computación emocionalmente inteligente’, entre otros métodos, para medir hasta qué punto los sujetos ‘se sienten agradecidos con el PCCh, hacen lo que se les dice y siguen su ejemplo’. En el video, según lo informado por el periódico Ming Pao de Hong Kong, un investigador vestido de blanco entra en una habitación y se sienta frente a una pantalla para realizar una prueba, antes de recibir un puntaje de prueba y un análisis en pantalla.

    Gran Hermano

    Antes de que se eliminara la publicación, algunos comentarios criticaron la idea como ‘lavado de cerebro de alta tecnología’, mientras que otros hicieron referencia a la novela distópica de George Orwell de 1984, diciendo que ‘Gran Hermano‘ los estaría observando. El sociólogo de Anhui, Song Da’an, dijo que la publicación había sido eliminada debido a su sensibilidad política. ‘El Centro Nacional Integral de Ciencias de Hefei ha estado utilizando la biotecnología para medir la lealtad de los miembros y cuadros del partido’, dijo Song. ‘Esto demuestra que el PCCh se está volviendo cada vez más totalitario’. ‘En la lógica de una sociedad totalitaria, se pone cada vez más énfasis en refinar la capacidad de control, y los miembros del partido son considerados como tornillos [que podrían aflojarse] y potencialmente causar daños; son el enemigo de la máquina’, dijo.

    Song dijo que la tecnología se basaba en el polígrafo, utilizado por los servicios de seguridad para detectar mentiras, que a su vez se basaba en los experimentos de asociación de palabras del psiquiatra suizo C.G. Jung. “Están usando esta tecnología para tratar a todos los miembros del partido como posibles agentes anti-PCCh”, dijo. ‘El uso de esta tecnología en funcionarios demuestra el lamentable estado de cosas dentro de las filas del partido’. Un comentarista de actualidad de Jiangxi de apellido Zhang estuvo de acuerdo. ‘Están consolidando su poder para mantenerse mejor aferrados a él’, dijo Zhang. ‘Eso es lo que esta gente quiere: consolidar su posición. ‘¿Un régimen que sirve al pueblo tendría miedo de perder el poder político?’

    ‘Ojo que todo lo ve’

    Una llamada al Centro Nacional Integral de Ciencias de Hefei el lunes devolvió un mensaje grabado que decía ‘Lo siento, la persona a la que ha llamado no está autorizada para atender su llamada. Adiós.’ En 2018, las autoridades de la provincia de Zhejiang instalaron un ‘ojo que todo lo ve’ en un aula de secundaria para detectar a los estudiantes que no prestaban atención o que se quedaban dormidos en clase, informaron medios oficiales. El nuevo sistema en la Escuela Secundaria No. 11 de Hangzhou conecta una cámara de vigilancia con un software de reconocimiento facial que rastrea los movimientos y las expresiones faciales de los estudiantes, según el diario Zhejiang Daily.

    La tecnología fue parte de una prueba de software de sistemas de vigilancia que podrían implementarse en otros lugares como parte del desarrollo de ‘campus inteligentes’, dijo el periódico. ‘El sistema (de escaneos faciales)… puede realizar análisis estadísticos sobre los comportamientos y expresiones de los estudiantes en el salón de clases y brindar retroalimentación oportuna sobre comportamientos anormales’, dice el informe. Los datos recopilados por el sistema serán analizados por el software, y el comportamiento excesivamente distraído o somnoliento generará una indicación para que el maestro amoneste al infractor. Los datos también podrían usarse para evaluar el desempeño de los maestros en el salón de clases, según sostiene el informe.

    Traducido y editado por Luisetta Mudie.

  • ¿Hay que ayudar a los escolares a hacer los deberes en casa?

    La investigación sobre la ayuda directa de los padres con los deberes apunta a que es contraproducente y asociada a un peor rendimiento académico.

    El título del tutorial en Youtube suena perfecto: “Raíz cuadrada superfácil”. “Sí, este vídeo quizás nos sirva”, pensamos. Nuestra hija de 12 años debe entregar para mañana tres problemas sobre raíces cuadradas. Venimos agotados del trabajo, pero sentimos que debemos ayudarla. Es esto lo que hacen las madres, los padres y adultos implicados, ¿no?

    Es difícil acordarse de cómo se hace una raíz cuadrada después de tantos años sin hacerlo, pero seguro que con este tutorial lo refrescaremos lo suficiente. Así mañana su profesor le pondrá el visto bueno, nuestra hija estará más contenta y será el primer ladrillo de un futuro académico prometedor.

    Pero antes de dar al play deberíamos pensarlo mejor. Quizá sea algo contraintuitivo, pero olvidarnos de ese vídeo y de ayudar a nuestra hija puede ser lo mejor para su rendimiento y motivación.

    A mayor control, peor rendimiento

    La investigación sobre la ayuda directa de los padres con los deberes apunta a que es contraproducente. En concreto, controlar la tarea y verificar los resultados de los deberes se asocia a un peor rendimiento académico.

    Los jóvenes que realizan los deberes por sí mismos aprenden a planificarse y autorregularse. Sienten que ellos son los artífices de sus éxitos, se sienten más autónomos y responsables, y esto es clave para sentirse motivado y continuar en el futuro haciendo sus deberes.

    Esto no quiere decir que como madres o padres no tengamos ningún papel. Hay modos de implicarnos en la educación de nuestros hijos que mejoran de modo significativo su aprendizaje.

    Las creencias sobre nuestros hijos

    Los hijos perciben la realidad en gran medida a través de los ojos de sus padres. Aquellos niños cuyos padres creen que pueden tener éxito, tienen efectivamente más éxito.

    Así, si mi madre está segura de que acabaré aprendiendo con éxito a hacer raíces cuadradas, aunque ahora aún no sepa ni por dónde empezar, me seguiré esforzando, porque si ella lo cree significa que puedo hacerlo.

    Las altas expectativas deben estar dirigidas hacia el dominio de nuevas habilidades o de conocimientos y no a las notas. El éxito es aprender algo nuevo, no es sacar un notable o un sobresaliente.

    En el rendimiento y la motivación de los niños influyen también otras actitudes y creencias de sus progenitores o adultos que los acompañan, como el estilo comunicativo que tengan o las creencias que les transmitan a través de sus actos.

    Las creencias sobre la educación

    Un padre que lee un libro delante de su hijo está enviándole el mensaje de que la lectura forma parte de la vida y que puede ser fuente de aprendizaje y entretenimiento.

    Las madres y padres que se interesan por el aprendizaje, la cultura y la ciencia transmiten a sus hijos el valor de que el aprendizaje es relevante.

    Además, las investigaciones han encontrado que los padres que menosprecian el sistema de enseñanza tienen hijos con una menor motivación hacia el estudio y peor rendimiento académico.

    Un hombre ayudando a un niño a hacer deberes escolares.
    Shutterstock / goodluz

    El estilo comunicativo

    Hablar con nuestros hijos sobre los logros y aprendizajes que van adquiriendo fomenta su capacidad reflexiva y ayuda a poner en valor lo que hacen. Al tener una comunicación fluida con ellos sobre qué se les resiste y las dificultades que tienen con respecto a profesores y compañeros, creamos una vía de comunicación que mejora la confianza en ellos mismos.

    En cambio, si basamos la comunicación en aspectos sobre las notas, fechas de entrega o comparaciones con otros niños, ya sean más o menos exitosos, es más probable que su rendimiento y motivación empeoren.

    Crear un contexto adecuado

    Podemos ayudar a nuestras hijas a hacer las raíces cuadradas sin tener que hablar sobre las raíces cuadradas.

    Favorezcamos que tengan un entorno adecuado donde hacer los deberes.

    Asegurémonos de que tienen todos los materiales que necesitan, y que no tienen distracciones que puedan hacer que pierdan la concentración. Ayudémosles a que piensen qué precisan para la tarea y a que reflexionen sobre qué les ayuda y qué no a hacer los deberes o a estudiar.

    Enriquecer el aprendizaje

    Mostrar interés sobre los contenidos que están viendo en clase y hacer actividades relacionadas enriquece el aprendizaje y le da un sentido. No busquemos evaluar lo que saben nuestros hijos, simplemente dejémonos llevar y mostremos una mente abierta a aprender con ellos y a disfrutar.

    Antes de los 6 años, podemos leer cuentos con ellos, sin presionarlos a que lean, sino simplemente compartiendo un espacio lúdico relacionado con la lectura, que permita que la vean como una actividad motivadora.

    Si en primaria están estudiando los dinosaurios, podemos acudir al museo a ver a estos reptiles gigantes, aprender juntos y permitirles a ellos que sean los que nos enseñen a nosotros lo que han aprendido en la escuela.

    En la adolescencia, podemos tratar de fomentar el diálogo sobre lo que sucede en el mundo y sobre lo que estudian, preguntándoles su opinión sobre aspectos históricos o científicos.

    Debemos intentar no juzgarles y permitirles que argumenten o contraargumenten. Aunque no estemos de acuerdo con sus ideas, la evolución vendrá de la reflexión, no de la imposición.

    Dificultades persistentes con los deberes

    Algunos niños y niñas pueden tener dificultades persistentes con los deberes. El primer paso es ver qué sucede: ¿hay alguna limitación cognitiva o psicológica? ¿Son demasiado difíciles los deberes para su etapa evolutiva? ¿Es el entorno de estudio adecuado?

    Para dar respuesta a estas cuestiones es importante hablar con nuestros hijos sin juzgarles y sin reñirles, mostrándonos tranquilos, abiertos, comprensivos y en actitud de ayuda. Hablar con sus profesores es el segundo paso.

    En ocasiones, también puede ser preciso contactar con un psicólogo o psicopedagogo que pueda hacer una evaluación de las necesidades e indicarnos cómo debemos actuar. Una vez detectada la causa, es más fácil ponerle solución.The Conversation

    Mónica Rodríguez Enríquez, Profesora Asociada, Doctora en Psicología, Universidade de Vigo

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El bochorno de la cobardía moral

    Estamos ante una encrucijada gigante. Hay quienes piensan que pueden circunscribirse a sus asuntos personales puesto que el respeto a lo suyo vendrá automáticamente o, en todo caso, son otros a los que les cabe la responsabilidad por cuidar y defender la libertad de cada uno. No se percatan de la responsabilidad moral de cada cual para contribuir a que exista tal cosa como la sociedad libre. Nada está garantizado. Como ha insistido Thomas Jefferson, “el precio de la libertad es la eterna vigilancia”. Es muy legítimo y necesario que cada uno se dedique a sus menesteres pero éstos no pueden sobrevivir si no se estudian los fundamentos del respeto recíproco y si no se difunden. No basta con ser una buena persona que atiende los quehaceres domésticos y laborales. Nada subsiste si no se defienden los valores del antedicho respeto recíproco desde la perspectiva ética, jurídica, histórica y económica.

    Se sabe que es más reconfortante dedicarse a la vida pacífica en la familia y en el trabajo, pero nuevamente reiteramos que no es posible evitar el inmenso riesgo que se atropellen esos derechos si no se vela por ellos. No es suficiente con no fornicar, no robar y no matar. Alexis de Tocqueville consignó que el problema básico irrumpe en las sociedades en las que ha habido gran progreso moral y material y se da eso por sentado. Se requiere -se demanda- un esfuerzo constante. No se trata de abandonar las faenas en las que uno está, se trata de destinar una parte aunque más no sea pequeña para que aquellas faenas puedan continuar de modo pacífico.

    Hay muchas maneras de proceder en este sentido, la más eficaz es la cátedra, el libro, el ensayo y el artículo pero en modo alguno esto se agota en estas actividades para los que no tengan posibilidad de acceder. Por ejemplo, una forma muy fértil consiste en los ateneos de lectura donde se reúnen en casa de familia cuatro o cinco personas para debatir un buen libro: por turno uno expone y el resto debate. Esto tiene inmenso efecto multiplicador en las familias, en las reuniones sociales y en los ámbitos de trabajo. No tiene sentido sostener que uno no está preparado para esas cuestiones, nadie nace con la preparación, todos deben hacer esfuerzos para capacitarse. Es muy cómodo alegar que otros tienen la vocación por defender los principios de la sociedad libre, a todos les atrae mucho más dedicarse a ganar dinero y aplicarlo a los placeres de la vida armoniosa y gratificante, pero a todos les compete la mencionada responsabilidad. No puede esperarse a que la invasión de los bárbaros destruya todo. Cuando no quede nada en pie será tarde para los lamentos.

    Como se ha dicho, el asunto no es preocuparse sino ocuparse y no valen las exclamaciones y las críticas de sobremesa para luego de haber engullido alimentos dedicarse a los intereses personales cortoplacistas. El abandono de las aludidas responsabilidades indelegables conduce indefectiblemente al desastre. En verdad el darle la espalda a esta misión inherente a la civilización es nada menos que cobardía moral.

    No se trata de actuar como si estuviéramos en una inmensa platea mirando al escenario donde supuestamente estarían los que deben ocuparse, se trata de contribuir a sostener la conducta civilizada, lo contrario es una buena receta para que se desplome el teatro. No puede pretenderse ser free-riders de otros (garroneros en criollo) por más que en general se trate de muy buenas personas que creen en la libertad.

    Resulta paradójico en verdad que se diga que la suficiente difusión de las buenas ideas es el único camino para retomar uno de cordura y, sin embargo, se concluye que es altamente inconveniente pretender expresarlas ante el público. Parecería que estamos frente a un callejón sin salida, pero, mirado de cerca, este derrotismo es solo aparente.

    Ortega escribe en el prólogo para franceses de Rebelión de las masas: “Mi trabajo es oscura labor subterránea de minero. La misión del intelectual es, en cierto modo, opuesta a la del político. La obra intelectual aspira, con frecuencia en vano, a aclarar un poco las cosas, mientras que el político suele, por el contrario, consistir en confundirlas más de lo que estaban” y en el cuerpo del libro precisa que en el hombre masa “no hay protagonistas, hay coro” y en el apartado titulado “El mayor peligro, el Estado” concluye que “el resultado de esta tendencia será fatal. La espontaneidad social quedará violentada una vez y otra por la intervención del Estado; ninguna nueva simiente podrá fructificar. La sociedad tendrá que vivir para el Estado; el hombre, para la máquina del Gobierno”.

    Por su parte, Le Bon en La psicología de las multitudes afirma que “las transformaciones importantes en que se opera realmente un cambio de civilización, son aquellas realizadas en las ideas” pero que, al mismo tiempo, “poco aptas para el razonamiento, las multitudes son, por el contrario, muy aptas para la acción” y, en general, “solo tienen poder para destruir” puesto que “cuando el edificio de una civilización está ya carcomido, las muchedumbres son siempre las que determinan el hundimiento” ya que “en las muchedumbres lo que se acumula no es el talento sino la estupidez”.

    Entonces, ¿cómo enfrentar la disyuntiva?. Los problemas sociales se resuelven si se entienden y comparten las ideas y los fundamentos de la sociedad abierta pero frente a las multitudes la respuesta no solo es negativa porque la agitación presente en ellas no permite digerir aquellas ideas, sino que necesariamente el discurso dirigido a esas audiencias demanda buscar el mínimo común denominador lo cual baja al sótano de las pasiones. Como explica Ortega en la obra referida, “el hombre-masa ve en el Estado un poder anónimo y como él se siente a sí mismo anónimo -vulgo- cree que el Estado es cosa suya” y lo mismo señala Friedrich Hayek en Camino de servidumbre en el capítulo titulado “Por qué los peores se ponen a la cabeza”.

    Desde luego que, como hemos apuntado en otras ocasiones, la paradoja no se resuelve repitiendo los mismos procedimientos puesto que naturalmente los resultados serán idénticos. El asunto es despejar telarañas mentales y proponer otros caminos para consolidar la democracia y no permitir que degenere en cleptocracias como viene ocurriendo de un largo tiempo a esta parte. La perfección no está al alcance de los mortales, de lo que se trata en esta instancia del proceso es minimizar los desbordes del Leviatán.

    Hay quienes en vista de este panorama la emprenden irresponsablemente contra la democracia sin percatarse que en esta etapa cultural la alternativa a la democracia es la dictadura con lo que la prepotencia se arroga un papel avasallador y se liquidan las pocas garantías a los derechos que quedan en pie. Confunden el ideal democrático cuyo eje central es el respeto de las mayorías por el derecho de las minorías, con lo que viene ocurriendo situación que nada tiene que ver con la democracia sino más bien con dictaduras electas.

    Y para fortalecer las ideas lo último que se necesita es un líder puesto que, precisamente, cada uno debe liderarse a sí mismo lo cual es completamente distinto de contar con ejemplos, es decir referentes que es muy diferente por la emulación a que invitan no solo en el terreno de las ideas sino en todos los aspectos de la vida (esto a pesar de los múltiples cursos sobre liderazgo que en el sentido de mandar y dirigir están fuera de lugar, incluso en el mundo de los negocios donde se ha comprendido el valor de la dispersión del conocimiento y el daño que hace el énfasis del verticalismo.)

    El núcleo de las ideas es siempre iniciado por una minoría. Albert Jay Nock escribió un ensayo en 1937 reproducido en castellano en Buenos Aires (Libertas, Año xv, octubre de 1998, No. 29) titulado La tarea de Isaías (“Isaiah´s Job”). En ese trabajo subraya la faena encargada al mencionado profeta bíblico de centrar su atención en influir sobre la reducida reserva moral (remnant en inglés): “De no habernos dejado Yahvéh un residuo minúsculo, como Sodoma seríamos, a Gomorra nos pareceríamos”. A partir de lo consignado, Nock elabora sobre lo decisivo del remnant al efecto de modificar el clima de ideas y conductas y lo inconducente de consumir energías con multitudes. Concentrarse en ser personas íntegras y honestas intelectuales en lugar de los timoratas que tienen pánico de ir contra la corriente aun a sabiendas que lo “políticamente correcto” se encamina a una trampa fatal. Necesitan el aplauso, de lo contrario tienen la sensación de la inexistencia. Borges escribió sobre aquellos que se ufanan por aparecer como alguien “para que no se descubra su condición de nadie.”

    Hay incluso quienes podrían ofrecer contribuciones de valor si fueran capaces de ponerse los pantalones y enfrentar lo que ocurre con argumentos sólidos y no con mentiras a medias, pero sucumben a la tentación de seguir lo que en general es aceptado. No se percatan de la inmensa gratificación de opinar de acuerdo a la conciencia y de la fenomenal retribución cuando aunque sea un alumno, un oyente o un lector dice que lo escuchado o leído le abrió nuevos horizontes y le cambió la vida. Prefieren seguir en la calesita donde en el fondo son despreciados por una y otra tradición de pensamiento puesto que es evidente su renuncia a ser personas íntegras que puedan mirarse al espejo con objetividad.

    Y no es cuestión de alardear de sapiencia, todos somos muy ignorantes y a medida que indagamos y estudiamos confirmamos nuestro formidable desconocimiento. Se trata de decencia y sinceridad y, sobre todo, de enfatizar en la imperiosa necesidad del respeto recíproco. Si estuviéramos abarrotados de certezas la libertad no tendría sentido.

    Por otro lado, si nos quejamos de los acontecimientos, cualquiera éstos sean, el modo de corregir el rumbo es desde el costado intelectual, en el debate de ideas y en la educación. Como se ha señalado en incontables oportunidades, los socialismos son en general más honestos que supuestos liberales en cuanto a que los primeros se mantienen firmes en sus ideales, mientras que los segundos suelen retroceder entregando valores a sabiendas de su veracidad, muchas veces a cambio de prebendas inaceptables por parte del poder político o simplemente en la esperanza de contar con la simpatía de las mayorías conquistadas por aquellos socialistas debido a su perseverancia.

    Ya he puesto de manifiesto en otra ocasión que la obsesión por “vender mejor las ideas para tener más llegada a las masas” es una tarea condenada al fracaso, principalmente por dos razones. La primera queda resumida en la preocupación de Nock en el contexto de “la tarea de Isaías”. El segundo motivo radica en que en la venta propiamente dicha no es necesario detenerse a explicar el proceso productivo para que el consumidor adquiera el producto. Es más que suficiente si entienden las ventajas de su uso. Cuando se vende una bicicleta o un automóvil, el vendedor no le explica al público todos los cientos de miles de procesos involucrados en la producción del respectivo bien, centra su atención en los servicios que le brindará el producto al consumidor potencial. Sin embargo, en el terreno de las ideas no se trata solo de enunciarlas sino que es necesario exponer todo el hilo argumental desde su raíz (el proceso de producción) que conduce a esta o aquella conclusión. Por eso resulta más lenta y trabajosa la faena intelectual. Solo un fanático acepta una idea sin la argumentación que conduce a lo propuesto. Además, los socialismos tienen la ventaja sobre el liberalismo que van a lo sentimental con frases cortas sin indagar las últimas consecuencias de lo dicho (como enfatizaba Hayek, “la economía es contraintuitiva” y como señalaba Bastiat “es necesario analizar lo que se ve y lo que no se ve”).

    Por eso es que el aludido hombre-masa siempre demanda razonamientos escasos, apuntar al común denominador en la articulación del discurso y absorbe efectismos varios. Por eso la importancia del remnant que, a su vez, genera un efecto multiplicador que finalmente (subrayo finalmente, no al comienzo equivocando las prioridades y los tiempos) llega a la gente en general que a esa altura toma el asunto como “obvio”. Para esto las minorías que abren camino a las ideas deben ser apoyados y alimentados por todas las personas responsables. Y si la idea no llega a cuajar debido a la descomposición reinante, no quita la bondad del testimonio, son semillas que siempre fructifican en espíritus atentos aunque por el momento no puedan abrirse paso.

    Tal como ha escrito Juan Bautista Alberdi en 1841 donde vaticinó lo que sería su largo esfuerzo de prédica que comenzó en 1836 con su tesis doctoral que se negó a jurarla por el tirano Rosas y que culminó en la Constitución liberal argentina de 1853/60: “Siendo la acción la traducción de las ideas, los hechos van bien cuando las ideas caminan bien: necesitamos pues hacer un cambio de las actuales ideas” (Obras completas, tomo II, p. 134).

    En resumen, debe dejarse de lado la comodidad y poner manos a la obra. No estaríamos en la situación en la que estamos si todos los que se dicen partidarios de la libertad contribuyeran a estudiar y difundir sus fundamentos. Estimo que es pertinente para ilustrar cómo es que nunca se desperdician las contribuciones bienhechoras de las personas íntegras -aún operando en soledad- lo apuntado por la Madre Teresa de Calcuta cuando le dijeron que su tarea era de poca monta puesto que “es solo una gota de agua en el océano” a lo que respondió “efectivamente, pero el océano no sería el mismo sin esa gota”.

  • Arquitectura, ingeniería e innovación: los salvaescaleras que agregan calidad de vida a los minusválidos.

    El desarrollo de elevadores de trayecto corto, o plataformas para minusválidos o conocidos en algunos lugares como sillas salvaescaleras creativas, darán como resultado una mayor demanda de estos dispositivos en los próximos diez años.

    A medida que crece la población mundial, también lo hace el número de personas que envejecen. Según World Population Prospects 2019, para 2050, una de cada seis personas en todo el mundo tendrá más de 65 años. Esto es significativamente más alto que los datos anteriores en 2019, que era una de cada 11.

    Esta es la razón por la cual existe una carga cada vez mayor sobre las limitaciones funcionales y cognitivas que generan una creciente demanda de asistencia y atención.

    Hay muchos tipos de tecnología de asistencia. Estos van desde los más básicos, como bastones y andadores, hasta software de reconocimiento de voz más sofisticado y tecnológicamente innovador y dispositivos de comunicación de realidad aumentada.

    Con el uso de estos dispositivos, básicos o no, las personas están consiguiendo una mejor calidad de vida no solo para la persona sino también para su familia y cuidadores. Se mejora la experiencia de la persona discapacitada con la educación, la salud, el bienestar e incluso el sustento.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que mil millones de personas pueden necesitar dispositivos de tecnología de asistencia, y para el año 2050, dos mil millones de personas los necesitarán. Los factores clave que conducen a esta predicción son el envejecimiento de la población, las enfermedades crónicas, la creciente preferencia por brindar atención médica fuera de los hospitales y un enfoque en el uso de la tecnología para aumentar la productividad.

    Se proyecta que el mercado global de tecnología de asistencia crezca de $ 44,1 mil millones en 2021 a $ 57,9 mil millones para 2026, creciendo a una CAGR del 5,6% durante el período de pronóstico.

    Estos útiles dispositivos seguirán evolucionando en los próximos años. Se esperan dispositivos de asistencia nuevos y desafiantes para personas con discapacidades, que podrían ayudar a mejorar su salud, mejorar la inclusión y reducir los gastos generales de atención médica y de vida.

    Entre estos últimos, se ha destacado el desarrollo de elevadores de trayecto corto, o plataformas para minusválidos o conocidos en algunos lugares como sillas salvaescaleras creativas, que se prevee que darán como resultado una mayor demanda de estos dispositivos en los próximos diez años, según un informe del sector.

    El informe muestra que los principales impulsores del aumento de la demanda de sillas salvaescaleras son el avance de la tecnología y el lanzamiento de sillas salvaescaleras más creativas. En coordinación con las provisiones de vanguardia, el control de joystick, el interruptor de giro manual, junto con el Sistema de diagnóstico y control inteligente (ICS), el mercado mundial de salvaescaleras aumentará.

    En este contexto, se destaca la empresa Sesame Access, que fue fundada en 1996 por Charlie Lyons, un talentoso ingeniero hidráulico. Todo surgió cuando Charlie estaba en un pub con un amigo, y éste estaba realmente molesto porque su esposa, que usaba una silla de ruedas, no podía entrar a una galería de arte. La galería de arte de Londres tenía 200 años y era un edificio catalogado de grado I, con escalones hasta la puerta principal. “Somos un Edificio Catalogado”, decía la galería. «Lo sentimos, no hay nada que podamos hacer con los escalones».

    Charlie pensó que seguramente se podría hacer algo con esas escaleras. ¿Qué pasaría si se movieran hidráulicamente fuera del camino? ¿Podría ser eso posible? Así que Charlie elaboró ​​algunos de los primeros bocetos y sembró la idea.

    Cuando el hijo de Charlie, Steven, terminó la universidad, padre e hijo construyeron un primer prototipo en un cobertizo en Staines. Después de muchas revisiones y desarrollos de los ascensores, finalmente el ascensor Sesame estaba listo para el mercado. El primer ascensor Sesame se instaló en Merchant Taylor’s Hall, Threadneedle Street en 1997. Este ascensor todavía funciona maravillosamente hasta el día de hoy, se utiliza unas tres veces por semana para el acceso de discapacitados en el edificio.

    Desde esa fecha, Sesame ya ha instalado sus ascensores galardonados en más de 200 edificios en todo el mundo. Todo el equipo de Sesame es un apasionado de la innovación, el diseño y la ingeniería británica y han cosechado numerosos premios de diseño de vanguardia y el apoyo entusiasta de la misma Corona británica.

    Sus últimas premiaciones han sido este año, en el Blue Badge Access Awards 2022 en Manchester el 28 de abril, donde obtuvieron con su salvaescaleras creativo, el Primer lugar del Premio HEWI, Mejor Hotel de Lujo – Great Scotland Yard.  Pero también han obtenido previamente el de Mejor ubicación accesible: Sesame lift en Houses of Parliament y quizás el más conocido y por el que se han hecho virales, el Premio al Edificio Histórico de Inglaterra:  Ascensor Sesame Access en el Hotel Kimpton Fitzroy, Londres. Se trata de un ascensor de trayecto corto «escondido» a simple vista, que no sólo preserva la fachada histórica del edificio, sino que se transforma, en un alarde de ingenio y creatividad, tornando las escaleras históricas en retráctiles, para convertirlas y generar espacio al ascensor de silla de ruedas (y también maletas). Quienes piensen que la arquitectura y el diseño histórico chocan contra las necesidades de un público con discapacidades demandante, estos ejemplos le demostrarán lo contrario.

  • Los estudiantes saben buscar en internet, pero ¿saben encontrar lo que necesitan?

    En la era de Internet discernir entre la calidad y lo mediocre e, incluso, identificar noticias falsas. se convierte en un verdadero reto-

    “Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber”.

    Metafísica de Aristóteles, libro primero, capítulo I.

    Vivimos en la era de la información. Pero esta abundancia de información es un arma de doble filo: viene acompañada de grandes niveles de desinformación y sobreinformación. Discernir entre lo bueno y lo malo cada vez se hace más complicado. En ocasiones, es una actividad semejante a encontrar una aguja en un pajar.

    No siempre es fácil discernir si la información disponible en la web es veraz y fiable. Para los estudiantes de primaria y secundaria es una cuestión especialmente difícil y, en ocasiones, hasta los estudios previos al doctorado no se sabe bien de dónde extraer información relevante y fiable.

    Los tiempos de las enciclopedias físicas

    Hace unos años el proceso era muy diferente. Cuentan algunos colegas cómo iban a fotocopiar artículos, revistas, libros, a los que sólo tenían acceso en la biblioteca de la universidad en la que realizaban sus estudios. En la actualidad, tenemos todo en nuestros dispositivos electrónicos, a golpe de clic. Solo necesitamos teclear en nuestro navegador Google o Wikipedia y encontramos un mar de datos e información.

    En la era de internet se torna complicado discernir entre la calidad y lo mediocre e, incluso, identificar noticias falsas. Esto se convierte en un verdadero reto para los estudiantes a los que se encarga investigar determinado tema para un trabajo o exposición en clase.

    No basta con saber usar Google

    Buscar información en internet conlleva más esfuerzo del que parece: no solo es una cuestión de saber usar un motor de búsqueda. La información está disponible en la red, en los libros, diarios, revistas, blogs, podcasts, redes sociales, periódicos digitales, grandes pensadores, charlas TED, personas de nuestro entorno, asociaciones, empresas… Millones de datos y conocimiento por todos lados y de todos los tipos.

    Es con la experiencia, con las horas y horas de búsqueda y lectura de la información extraída, cuando vamos adquiriendo esta habilidad de distinguir entre lo bueno y lo malo; de eliminar la paja y quedarnos con la aguja. Ahí reside nuestra obligación como docentes: transmitir este conocimiento a los alumnos.

    Los trucos básicos

    Existen ciertas estrategias metodológicas que permiten la búsqueda de información, su evaluación y selección, como por ejemplo:

    1. Preguntarnos qué información concreta es la que necesitamos y para qué.
    2. Uso de palabras clave. Esta palabra clave hace que se ejecute el motor de búsqueda, rastreando la información que hay en la red según los parámetros específicos del buscador utilizado, dando resultados distintos dependiendo de qué palabras usemos.Para su elección, podemos seguir una serie de consejos como el uso del asterisco * para reemplazar un conjunto indeterminado de caracteres. Por ejemplo, renovable* incluirá la búsqueda no solo de la palabra renovable, sino también renovables, u otras palabras cuya raíz sea renovable.También se puede usar el asterisco como adjetivo en la búsqueda. Por ejemplo: “Tecnologías renovables más * de los últimos años”. Buscará las tecnologías renovables más demandadas, más usadas, etc. El uso exclusivo de minúsculas y sin acentos también es recomendable.
    3. Comparar la información proporcionada con otros buscadores.
    4. Analizar las citas y las referencias de la información encontrada es una buena práctica y muy aconsejable si detectamos insuficiencias o excesiva información con respecto a nuestras necesidades. También es posible ampliar o reducir el rango de búsqueda mediante el uso de distintas palabras clave y uso del * como indicaba en el punto 2.
    5. Verificar la calidad de las fuentes bibliográficas se torna imprescindible.

    Búsqueda en la etapa universitaria

    Si nos centramos en el alumnado universitario pregraduado, este ha de estar familiarizado en la búsqueda de información fiable con fines académicos. Pero, aunque el 93,2 % de la población de 16-74 años ha usado internet en los tres últimos meses, en las aulas es habitual observar cómo los alumnos no suelen saber encontrar la información pertinente.

    La información académica también se encuentra en todas partes. Ya no solo disponemos de los servicios de la biblioteca universitaria en su catálogo digital, sino que tenemos a nuestra disposición grandes repositorios bibliográficos como Scopus, Web of Science y Google Académico, entre otros.

    Sin embargo, existen técnicas que nos ayudan a manejar grandes cantidades de datos provenientes de fuentes fiables para nuestras investigaciones.

    Una aplicación posible

    Cuando manejamos una gran cantidad de datos, la aplicación de un análisis bibliométrico se hace necesaria. El análisis bibliométrico es una ciencia que utiliza métodos estadísticos y matemáticos para analizar la literatura científica en profundidad.

    Pero, ¿cómo realizar un análisis bibliométrico? Propongo para ello el uso de un software llamado VOSviewer por parte de docentes e investigadores para realizar sus revisiones.

    VOSviewer permite la realización, visualización y exploración de mapas de coocurrencia, una interconexión colectiva de términos basada en su presencia conjunta dentro de una unidad de texto.

    Con esta herramienta se crea un mapa basado en una red sobre publicaciones científicas, aunque también es posible crear esa red sobre revistas científicas, investigaciones, países o palabras clave.

    Para ello, se extrae información de Scopus, como la mayor base de datos de referencias bibliográficas sobre el tema a investigar, exportamos la documentación y la introducimos en el VOSviewer para realizar el mapa de coocurrencia.


    Mapa de coocurrencia de palabras clave en el campo de estudio de las energías renovables mediante modelización econométrica.
    Author provided

    En la figura se representa un caso real, un mapa que analiza 1 329 palabras clave en artículos científicos que estudian el desarrollo de las energías renovables a través de un análisis econométrico. Se identifican 5 grupos (clústeres) por colores vinculados a las tres grandes preguntas del marco estratégico de la Unión Europea, facilitando la toma de decisiones.

    Enseñar desde la infancia

    Para encontrar la información deseada en internet en la etapa universitaria es clave el uso de bases de datos especializadas y apoyarse en el análisis bibliométrico para realizar estudios más exhaustivos y rigurosos.

    Pero la enseñanza del proceso de búsqueda de información en internet es fundamental y ha de realizarse en todos los niveles de estudio. Se trata de un eslabón básico para construir una sociedad informada y capaz de cuestionarse, razonar y pensar sobre cualquier ámbito.The Conversation

    Consoli Quintana Rojo, Doctora en Economía y Empresa. Profesora e investigadora del área de Economía Aplicada de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Ciudad Real, Universidad de Castilla-La Mancha

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El abandono de la virtud

    El respeto recíproco tan indispensable para convivir civilizadamente a la larga no puede subsistir si no se cuenta con una extendida incorporación de la virtud como valor esencial.

    En uno de mis primeros libros fabriqué una definición de liberalismo que tengo la satisfacción que intelectuales que aprecio mucho la citan con frecuencia. Esta definición dice que el liberalismo es el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros. Se trata del uso de la fuerza solamente cuando hay lesiones de derechos, todo lo demás debe respetarse aunque no compartamos otros proyectos de vida. Más aún, el test definitivo del respeto es cuando no solo no compartimos el proyecto de vida ajeno sino cuando lo consideramos repulsivo. Y no digo tolerancia puesto que estimo es una expresión que revela cierto tufillo inquisitorial, ya que presume que el que tolera perdona los errores ajenos. Esta es la columna vertebral de la sociedad libre donde los derechos se resumen a la vida, la propiedad y la libertad. Este es el modo de facilitar e incentivar la cooperación social y el consiguiente progreso.

    Habiendo dicho esto consigno que ese respeto recíproco tan indispensable para convivir civilizadamente a la larga no subsiste si no se cuenta con una extendida incorporación de la virtud como valor esencial. La declinación de la virtud se transforma en falta de consideración al prójimo y en el deterioro y posterior degradación del antedicho respeto irrestricto y así sucumbe la sociedad libre. En otros términos, el aludido respeto se convierte en falta de respeto con lo que es necesario destacar que esa consideración interpersonal debe ser acompañada por cierta dosis mínima de respeto intrapersonal, es decir autorrespeto que se pone de manifiesto en las conductas. En resumen, el respeto irrestricto hacia terceros es condición necesaria y suficiente pero si no se mantiene y alimenta con el ejercicio de la virtud a la larga se termina enterrando el mismísimo respeto recíproco.

    Veamos el asunto más de cerca. En primer lugar debe subrayarse que la virtud consiste en la conducta recta, en las manifestaciones honestas, en la sinceridad, en el decoro y en el desarrollo de las potencialidades para el bien. Esto puede sonar subjetivo y compatible con el relativismo epistemológico pero además de ser relativo el relativismo pretende darle la espalda a la noción de verdad que consiste en la concordancia entre el juicio y el objeto juzgado, en negar la noción del bien y el mal en nuestro caso de conductas visibles como lo que nutre al autoperfeccionamiento. Es lo que se ha propuesto desde Aristóteles y confirmado por autores como José Ferrater Mora en su Diccionario de filosofía. Es la debida proporción, la prudencia, la perseverancia en el mérito, el coraje de apartarse de lo que dicen y hacen otros, los modales, la privacidad y el sentido de intimidad, el pudor, la cortesía y sobre todo la moral. Ya sabemos que en una sociedad libre nada puede hacerse si no hay lesiones de derechos por más vicios que existan, solo puede procederse vía la educación sea la informal a través de la familia o la formal en el aula. Y educación no es transmitir cualquier cosa en cualquier dirección sino la trasmisión de valores de respeto a terceros y autorrespeto, como se ha dicho desde los estoicos: “Apuntar a la perfección o el fin de cada cosa” concepto desplegado por filósofos como Kant al resaltar “la fortaleza moral en el cumplimiento del deber”.

    Ejemplifiquemos primero con los modales sobre lo que he escrito antes pero es del caso reiterar ya que se refiere a la manifestación externa de lo que ocurre en el interior de la persona y luego vamos a la educación sobre lo que también me he pronunciado. “El hábito no hace al monje” reza un conocido proverbio, a lo que Jacques Perriaux agregaba “pero lo ayuda mucho”. Las formas no necesariamente definen a la persona, pero ayudan al buen comportamiento y hacen la vida más agradable a los demás.

    Hoy en día, en gran medida se ha perdido el sentido del buen hablar. En primer lugar, debido al uso reiterado de expresiones soeces. Las denominadas “malas palabras” remiten a lo grotesco, a lo íntimo, a lo repugnante y a lo escandaloso. Los que no recurrimos a esas expresiones no es por carencia de imaginación (personalmente se me ocurren variantes bastante creativas), es debido a la comprensión del hecho de que si se extiende esa terminología, todo se convierte en un basural, lo cual naturalmente se aleja de la excelencia y las conversaciones bajan al nivel del subsuelo. Por su parte, los términos obscenos empobrecen el lenguaje y como este sirve para pensar y para la comunicación, ambos propósitos se ven encogidos y limitados a un radio estrecho.

    Entonces, aquello de que “el hábito no hace al monje, pero lo ayuda mucho” pone en evidencia una gran verdad y es que las apariencias, los buenos modales y, en general, la estética, tienen una conexión subliminal con la ética. Cuanto más refinados y excelentes sean los comportamientos y más cuidados los ámbitos en los que la gente se desenvuelve, más proclive se estará a lograr buenos resultados en la cooperación social y el indispensable respeto recíproco como su condición central.

    Claro que un asesino serial puede estar encubierto y amurallado tras aparentes buenos modales, pero de todos modos los buenos signos exteriores tienden a reforzar y a abrir cauce al antes mencionado respeto recíproco. Se ha dicho en diversas oportunidades que en la era victoriana había mucho de hipocresía, lo cual es cierto de todas las épocas, pero no cambia el hecho de que en esa etapa de la historia el ocultamiento de lo malo traducía un sentido de vergüenza que luego se perdió bajo el rótulo de una supuesta “apertura mental” que más bien se abrió a la bosta que puso al descubierto las inmoralidades más superlativas con la pretensión de hacerlas pasar por acciones nobles y “modernas”.

    Como queda dicho, las normas morales aluden al autorrespeto y al respeto al prójimo en las respectivas preservaciones de las autonomías individuales basadas en la dignidad y la autoestima. De más está decir que lo dicho nada tiene que ver con el dinero, sino con la conducta, lo que ocurre es que en las sociedades abiertas los que mejor sirven los intereses de los demás son los que prosperan desde el punto de vista crematístico y, por ende, se espera de ellos el ejemplo, lo cual en los contextos contemporáneos ha mutado, puesto que en gran medida esos patrimonios no son fruto del servicio al prójimo, sino de la rapiña lograda con el concurso de gobernantes que se han extralimitado en sus funciones específicas de proteger derechos para, en su lugar, conculcarlos. Mal puede esperarse ejemplos de una banda de asaltantes.

    La literatura, la escultura, la pintura y la música son evidentemente manifestaciones de cultura por antonomasia. Sin embargo, en la actualidad Carlos Grané apunta en «El puño invisible: arte, revolución y un siglo de cambios culturales», que el futurismo, el dadaísmo, el cubismo y similares son manifestaciones de banalidad, nihilismo, vulgaridad, escatología, violencia, ruido, insulto, pornografía y sadismo (en el epígrafe de su libro aparece una frase del fundador del futurismo, Filippo Tommaso Marinetti, que reza así: “El arte, efectivamente, no puede ser más que violencia, crueldad e injusticia”).

    ¿Qué ocurre en ámbitos cada vez más extendidos en aquello que se pasa de contrabando como arte? Es sencillamente otra manifestación adicional de la degradación de las estructuras axiológicas. Es una expresión más de la decadencia de valores. En este sentido, otra vez, se conecta la estética con la ética. No se necesitan descripciones acabadas de lo que se observa cuando a diario se exhiben sin pudor alguno: alarde de fealdad, personas desfiguradas, alteraciones procaces de la naturaleza, embustes de las formas, alaridos ensordecedores, luces que enceguecen, batifondos superlativos, incoherencias múltiples y mensajes disolventes. En el dictamen del jurado del libro mencionado de Grané -que obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Isabel Polanco (presidido por Fernando Savater), en Guadalajara- se deja constancia de “los verdaderos escándalos que ha vivido el arte moderno”.

    ¿Qué puede hacerse para revertir semejante espectáculo? Sólo trabajar con paciencia y perseverancia en la educación, es decir, en la trasmisión de principios y valores que dan sustento a todo aquello que puede en rigor denominarse un producto de la humanidad, alejándose de lo subhumano y lo puramente animal, en un proceso competitivo de corroboraciones y refutaciones que apunten a la excelencia y no a burlarse de la gente con apologías de la fealdad y explotar el zócalo del hombre con elogios a la indecencia, la ordinariez y la tropelía.

    Incluso la forma en que nos vestimos transmite nuestra interioridad. La elegancia y la distinción se dan de bruces con lo deliberadamente zaparrastroso en el contexto de modales nauseabundos, ruidos guturales patéticos que sustituyen la fonética elemental. La bondad, lo sublime, lo noble y reconfortante al espíritu naturalmente hacen bien y fortalecen las sanas inclinaciones. El morbo, el sadismo, lo horripilante y tenebroso degrada. Ingleses que transmitían radio en el medio de la nada en África durante la Segunda Guerra Mundial lo hacían vestidos de smoking “to keep standards up”.

    El deterioro en los modales que subestima la calidad de vida al endiosar la grosería y lo chabacano también tiende a anular el sentido de las expresiones ilustrativas que se consideran pasadas de moda. Ya Confucio, quinientos años antes de Cristo, escribió: “Son los buenos modales los que hacen a la excelencia de un buen vecindario. Ninguna persona prudente se instalará donde aquellos no existan” y, en 1797, Edmund Burke sostenía que para la supervivencia de la sociedad civilizada “los modales son más importantes que las leyes”.

    Estimo que antes de las respectivas especializaciones profesionales, debería explorarse el sentido y la dimensión de la vida, para lo cual hay una terna de libros extraordinarios que merecen incorporarse a la biblioteca: The Philosophy of Civilization de Albert Schweitzer, Adventures of Ideas de Alfred N. Whitehead y Human Destiny de Pierre Lecomte du Noüy. Después de esa lectura tan robusta y de gran calado, entre otras muchas cosas, se comprenderá mejor el apoyo logístico que brinda la cobertura de los modales para preservar las autonomías individuales.

    Es de esperar que personas inteligentes y que también hacen aportes en diversos campos abandonen la grosería de sus expresiones al efecto de contribuir a la construcción de una sociedad civilizada y se percaten de que la cloaca verbal se encamina a la cloaca. Reiteramos que nada puede hacerse en una sociedad libre para revertir conductas que no lesionan derechos de terceros, solo a través de la educación, es decir, antes que nada, la trasmisión de valores. Y esto no puede ocurrir allí donde la educación se convierte en adoctrinamiento y politización lo cual es parido desde el momento en que se acepta la existencia de aquella cachetada a la inteligencia cual es el ministerio de educación con la pretensión de imponer estructuras curriculares que constituyen la antítesis del proceso educativo que por definición requiere abrir puertas y ventanas a la competencia y a las auditorías cruzadas. En este contexto la llamada educación privada está privada de toda independencia.

    En esta línea argumental, la “educación pública” es una fachada para ocultar su verdadera naturaleza cual es la educación estatal, una expresión que no se usa porque es tan desagradable como el periodismo estatal o arte estatal. La educación privada es también para el público. El tema para nada consiste en descalificar a profesores que se desempeñan en el área estatal, por el contrario los hay muy esmerados y competentes. El asunto estriba en los incentivos: no es lo mismo la forma en que se toma café y se encienden las luces cuando uno paga las cuentas respecto de cuando se obliga a otros a hacerlo con el fruto de sus trabajos. Por ende, todos los establecimientos educativos estatales deberían entregarse al claustro existente y en la transición a las personas que tienen las condiciones intelectuales pero no cuentan con los ingresos suficientes debería entregárseles vouchers o créditos educativos para que apliquen a la institución privada que prefieran de todas las ofertas disponibles. Esto es financiar la demanda y no la oferta para evitar toda la parafernalia de la administración de activos en manos de la burocracia. Por último en esta materia, cuando resulten necesarias las acreditaciones debieran hacerse como era originalmente en el continente europeo y especialmente el la época colonial estadounidense: academias y entidades privadas también en competencia para acreditar a los efectos de lograr el mayor grado de excelencia posible.

    Ahora se discute acaloradamente en nuestro medio si debe imponerse la educación sexual y el llamado “lenguaje inclusivo” en los colegios, un debate absurdo siempre impuesto desde el vértice del poder en lugar de abrir las posibilidades de competir en instituciones todas privadas y ajenas al ámbito de la fuerza.

    No se trata entonces de limitarse a la queja por la degradación de valores y las amenazas al sine que non de la convivencia civilizada de respeto recíproco, se trata de abandonar la vaca sagrada de nuestro tiempo cual es la llamada educación estatal puesto que las botas, es decir, el monopolio de la vilencia que denominamos gobierno no debiera entrometerse en una función tan privativa de cada cual que por otra parte perjudica especialmente a los más necesitados que se ven obligados a financiar estas politizaciones vía la reducción de sus salarios e ingresos en términos reales. Hay quienes destacan la importancia de la educación -aun sin compartir mi propuesta- pero en simultáneo recurren a lenguaje soez…no saben de qué hablan.

  • Petro llega a gobernar una Colombia polarizada: analistas

    Petro, el nuevo presidente de Colombia llega a gobernar un país polarizado y hastiado por los partidos tradicionales que han gobernado durante las últimas décadas, además de ser el primer presidente de izquierda en un país relativamente conservador, señalan analistas.

    Tras una campaña marcada por la polarización en las redes sociales y la ausencia de debates entre candidatos, Gustavo Petro se convirtió en el primer presidente de izquierda de Colombia.

    Con antecedentes que incluyen su pasado como guerrillero, y su paso en la política como senador y alcalde de Bogotá, Petro llega a gobernar un país relativamente conservador pero hastiado de los partidos tradicionales que han gobernado durante las últimas décadas, señalaron analistas consultados por la Voz de América.

    “El camino estará lleno de retos para el nuevo mandatario, que deberá buscar una coalición mayoritaria en el congreso para tener gobernabilidad y poder sacar adelante sus propuestas sociales, ambientales y económicas y demostrar que Colombia no se transformará en otra Venezuela”, dijo el economista Alejandro Useche, de la Universidad del Rosario.

    El nuevo presidente no ha expresado opiniones, ideas o planes de gobierno que indiquen un modelo comunista, sin embargo existe «temor en muchos sectores de una presidencia de izquierda, que tienda a aplicar un modelo económico totalitarista y autoritario que se oriente hacia el comunismo, como el caso de Venezuela», dijo Useche.

    El politólogo de la Universidad del Rosario Mauricio Jaramillo dijo que lo que vendrá para Colombia es enfrentar una polarización creciente, ahora entre la izquierda y la oposición, que tendrá como bandera sacar a los corruptos del gobierno.

    «Creo que en Colombia, a pesar de que ha sido un país muy estable en los últimos tiempos es posible que venga una etapa de convulsión social, manifestaciones, divisiones y polarización, por eso la gobernabilidad dependerá de la capacidad que pueda tener Petro para construir consensos amplios”, manifestó a la VOA.

    “Con la llegada de Gustavo Petro al poder habría un gran pacto, una suerte como de frente amplio en Uruguay o Morena en México, es decir, un gobierno en cabeza de un movimiento progresista, pero muy cercano al centro por todos los compromisos que ha adoptado para lograr el triunfo con ese centro”, añadió Jaramillo.

    En este gobierno habría mucha moderación, habría un bloque parlamentario más o menos sólido que serían las fuerzas del Pacto Histórico, con algunas fuerzas del centro y del partido Liberal, lo que le permitiría implementar un modelo económico más progresivo, agregó.

    “Este modelo económico será modificado moderadamente, con un Estado más intervencionista en la economía, en términos de subsidios y con impuestos más progresivos, es decir, que paguen más los que tengan más rentas”, manifestó.

    “Además, tendrá una política exterior mucho más cerca al discurso Latinoamericano actual, pero sin señales de simpatía por Venezuela, y obviamente de manera ineluctable, Colombia entrará en una fase de polarización que seguramente va a tener a la mitad del país prácticamente aborreciéndole”, agregó.

    Según el politólogo de la Universidad del Rosario, Yann Basett, los primeros desafíos del nuevo presidente serán armar su equipo de gobierno y definir qué tipo de relaciones tendrá con el Congreso.

    “El presidente Gustavo Petro deberá tratar de armar una coalición, y buscar apoyos más allá de su partido, para poder tener una mayoría funcional en el congreso, y esto significará hacer modificaciones a su programa, porque tiene una serie de cambios sociales y económicos muy fuertes, pero no tendría una mayoría para implementarlos, entonces va tener que negociar”, explicó.

    Para Gerardo Berthin, vicepresidente de Programas Internacionales del centro de pensamiento estadounidense Freedom House, el triunfo de Gustavo Petro genera expectactiva por lo que será su postura y acciones con Estados Unidos y con Maduro en Venezuela.

    “Es muy posible que en la región se alíe inmediatamente con las fuerzas de extrema izquierda y populistas de Argentina, México, Perú, Bolivia, Nicaragua y Cuba”, señaló el analista.

    Berthin aseguró que pese a que en las últimas semanas de campaña Petro moderó sus posiciones, siguen siendo de izquierda para una sociedad relativamente más conservadora y que nunca ha tenido un presidente de izquierda.

    Petro tiene también historia como senador y como guerrillero, y sus gestiones como alcalde no fueron estelares y terminó con un tercio de aprobación a su gestión, agregó.

    “Para calmar la ansiedad e incertidumbre, tendrá que articular una ruta clara y factible para cumplir sus promesas de campaña, que, si bien no son necesariamente extremas, quiebran con el modelo anterior, son de largo alcance y profundas, y se inclinan hacia la izquierda”, argumentó.

    Un ejemplo es el impuesto a las más grandes fortunas, la desmilitarización, la transición energética de la matriz dependiente del petróleo y el carbón a las energías renovables y un cambio radical en el modelo económico que impulse la producción agropecuaria, añadió el analista.

    Petro tendrá que demostrar a corto plazo que no es ideológico y que está dispuesto a “negociar un pacto por Colombia” para el cambio con otros actores que no votaron por él.

    Los expertos consideran que es importante que el nuevo presidente defina rápidamente su equipo económico, lo que le daría tranquilidad al mercado y a los inversionistas extranjeros que tienen proyectos de inversiones en el país.

  • Watergate: cuando el periodismo salvó la democracia

    Watergate cambió para siempre a la sociedad moderna, a los periodistas y al ideal que esta profesión debe tener.

    Decía el gran sociólogo Herbert Gans en 1960 que las noticias no son más que el ejercicio del poder sobre la interpretación de la realidad. Cuando se contemplaba en aquellos tiempos el trabajo de los periodistas se tenía certeza de que el servilismo al poder era la nota dominante de la tarea de los trabajadores en los periódicos, las emisoras de radio y las cadenas de televisión y que, como otra socióloga –Gaye Tuchman– decía con acierto, las noticias eran todas “novedades sin cambio”.

    Durante siglos ya, el periodismo ha podido ser, y sigue siendo, una simple costra de conocimiento común dominado por los intereses de las fuentes que proporcionan la mayoría de los datos: las fuentes del poder.

    Sabemos muy bien, porque lo vemos hoy en día, que el oficio periodístico, como el propio ser humano, puede degradarse hasta los más bajos instintos. La prueba del mal periodismo la tenemos, desgraciadamente, ante nuestros ojos todos los días porque esta profesión es una de las pocas que está sometida a vigilancia pública constante –lo cual es bueno y es malo a la vez–.

    Los periodistas hacen su trabajo ante los ojos y oídos de sus lectores, oyentes o espectadores y eso les hace particularmente vulnerables y débiles. Sin embargo, el periodismo también puede elevarse hasta constituir un ejemplo para la sociedad. El comportamiento ejemplar de algunos periodistas en medios como la prensa, la televisión o la radio los convierte en modelos de honestidad y de ejercicio de democracia. Y esto es lo que ocurrió en Watergate. Aquel caso cambió para siempre a la sociedad moderna, a los periodistas y al ideal que esta profesión debe tener.

    Fontaneros y micrófonos

    watergate
    watergate
    Foto aérea del complejo de oficinas Watergate de Washington D. C., sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos.
    Wikimedia Commons / Indutiomarus

    El 17 de junio de 1972 –se cumplen ahora los 50 años– unos ladrones que habían entrado en la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate de Washington fueron detenidos. Se trataba de “fontaneros”, espías y delincuentes al servicio del gobierno de Richard Nixon, entonces presidente de los Estados Unidos. La misión de estos gángsters a sueldo de Nixon era comprobar que los micrófonos que espiaban al partido rival seguían funcionando correctamente. Nixon dedicaba muchísimo dinero público a contratar espías y sabotear a los opositores demócratas. Usaba y controlaba miles de dólares de donantes al partido y dedicaba los servicios de inteligencia gubernamentales a espiar, malversar y manipular toda la maquinaria del estado norteamericano.

    Todo esto, como vemos, es más que actual y nos parece de lo más corriente en 2022: tramas similares como Cambridge Analytica y Gürtel o Pegasus son casos muy similares de nuestros días en los que políticos y gobiernos juegan sucio igual que Nixon lo hizo en Watergate. ¿Qué fue distinto, entonces, en Watergate? ¿Por qué fue tan importante?

    Cuando el asunto del robo en la sede demócrata llegó a The Washington Post, el equipo directivo de este periódico tomó una decisión fundamental: seguir el caso. Continuar la pista de aquel asunto y de su trama de intereses y dinero era una apuesta complicada, porque iba a ser muy difícil demostrar el espionaje del presidente del Gobierno, a pesar de que era claro. Como hoy en tantos casos, la certeza era total, pero demostrarlo era difícil. Sin embargo, dos periodistas de investigación, uno más veterano y otro más joven, llamados Carl Bernstein y Bob Woodward, recibieron el encargo de profundizar en el asunto, de modo que su trabajo hizo crecer el interés por el tema en los lectores.

    Bernstein y Woodward: periodismo ejemplar

    Carta de dimisión de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos fechada el 9 de agosto de 1974.
    Wikimedia Commons / U.S. National Archives

    La calidad del seguimiento de Bernstein y Woodward se acompañó del interés de otros medios, formando tal espiral de atención pública en prensa, radio y televisión, que finalmente en 1974 el presidente Richard Nixon dimitió por el caso Watergate.

    Los dos periodistas de investigación consiguieron probar que Nixon tenía una red de corrupción y malversación de fondos que afectaba al departamento de Justicia, al FBI y a los jueces de la Corte Suprema, con los que el presidente intentó además encubrir los hechos y esconder lo ocurrido.

    El asunto cobró un inmenso interés en los medios de comunicación norteamericanos, que en las vistas orales del proceso ante la Corte Suprema seguían masivamente en televisión la revelación de las pruebas contra Nixon y las artimañas del presidente para grabar a sus rivales y hacer dimitir a sus funcionarios honestos. A pesar de haber sido reelegido en medio del proceso, finalmente el presidente dimitió porque perdió toda autoridad moral y respaldo en sus propias filas.

    Después de haber negado durante treinta años ser el confidente de los reporteros Bob Woodward y Carl Bernstein, en 2005 confesó que había sido él el denunciante sin rostro del Escándalo Watergate, Deep Throat (Garganta Profunda).
    Wikimedia Commons / United States Congress

    Watergate fue el primer gran caso moderno en el que los medios de comunicación tuvieron la capacidad de generar atención hacia la corrupción política del más poderoso gobierno del mundo. Los periodistas de investigación siguieron durante meses y meses las filtraciones y las pruebas de sus fuentes –la famosa “garganta Profunda” que desde círculos cercanos al poder proporcionó las pistas a los dos periodistas, en un oscuro parking de la ciudad–.

    Fue el primer ejemplo de la capacidad del periodismo de investigación para derrotar al fraude y a la mentira. A partir de este ejemplo, los periodistas y los medios de medio mundo tuvieron un modelo de cómo trabajar.

    The truth, no matter how bad, is never as dangerous as a lie in the long run (La verdad, por mala que sea, nunca es tan peligrosa como una mentira a largo plazo) es la frase de Ben Bradlee, director de The Washington Post durante el caso Watergate, que preside la redacción del periódico.
    Shutterstock / Nicole Glass Photography

    La validación de las fuentes

    La triple validación de la información de las fuentes se convirtió en un protocolo periodístico: desde entonces, los periodistas saben que los datos de una fuente hay que contrastarlos con otras dos. La resistencia a las presiones sobre el propio periódico fue un modelo de integridad en el trabajo. Y aunque hubo momentos muy difíciles, la constancia y la diligencia de The Washington Post se convirtieron en la mejor defensa de la democracia y el respeto a sus valores para todo el mundo.

    Watergate no ha sido ni el primero ni el único de los casos célebres en que el periodismo se convierte en el ojo público que vigila por nuestros derechos y libertades.

    Esta profesión, a la vista de todos, existe para defender nuestros sistemas de libertad y de respeto a la verdad y protegernos del desastre. Hoy, más que ayer, recordar Watergate es volver a defender nuestro futuro.The Conversation

    Eva Aladro Vico, Profesora Titular de Teoría de la Información, Universidad Complutense de Madrid

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.