Categoría: Cultura y Sociedad

  • Bitcoin Pizza Day: hace 10 años se compraban 2 pizzas por 10.000 Bitcoins (unos 100 millones hoy)

    Hace diez años hoy, tuvo lugar la primera transacción de Bitcoin  para un producto de consumo, después de que un hombre de Florida gastó 10,000 BTC en dos pizzas.

    Desde entonces, los entusiastas de las criptomonedas en todo el mundo han celebrado el ‘Bitcoin Pizza Day’, no porque el hombre en cuestión pagó 10,000 BTC, sino porque en ese momento dicha transacción representó un hito para la adopción de Bitcoin.

    Aunque comprar pizza con Bitcoin hoy día no parece demasiado descabellado, para aquella época era un problema relativamente grande, porque ningún comerciante aceptaba la criptomoneda como pago.

    El 22 de mayo de 2010, el programador Laszlo Hanyecz , en un foro llamado Bitcoin Talk, el principal lugar de reunión para los bitcoiners en ese momento, le pagó a un usuario 10,000 BTC a cambio de dos pizzas de Papa Johns. En ese momento, cuando Bitcoin tenía poco más de un año, la cantidad pagada equivalía a aproximadamente $ 41.

    Hanyecz publicó en ese momento: “Pago 10.000 Bitcoins por dos pizzas…dos grandes, para que me quede un poco hasta mañana. Me gusta tener pizza para picar más tarde. Puedes hacer la pizza tú mismo y traerla a mi casa o bien puedes comprarla en un delivery. Lo que quiero es comida a mi casa a cambio de Bitcoins, es decir, no quiero ordenarla ni prepararla, quiero pedirla como lo haría en un hotel o algo así, donde te traen algo para comer y te hacen feliz”.

    Otro usuario, conocido como ‘jercos’ aceptó la oferta de Hanyecz. Para completar la transacción, Hanyecz envió los Bitcoins a Jercos, quien luego ordenó la pizza.

    Billetera de quien recibió los 10.000 BTC. Bitcoin Pizza Day. Fuente: Blockchain

    Las pizzas de Hanyeczs se han vuelto cada vez más caras desde que Bitcoin apareció por primera vez en escena. Unos nueve meses después de la compra de la pizza, Bitcoin alcanzó la paridad con el dólar estadounidense, haciendo que las dos pizzas valieran $ 10,000.

    Luego, en el quinto aniversario del Día de la Pizza Bitcoin, las dos pizzas se valoraron en $ 2.4 millones.

    La semana pasada, Bitcoin superó la marca de $ 10,000 por primera vez este año. Por lo tanto, si hiciera la misma compra hoy, tendría que desprenderse de una cantidad importante, tanto como el equivalente a unos cuantos departamentos en la Quinta Avenida en Nueva York (unos 100 millones de dólares).

    Bitcoin todavía está luchando por lograr la adopción generalizada, a pesar de las muchas noticias negativas que intentan manchar la reputación de la criptomoneda casi a diario, lo cierto es que cada vez son más las noticias positivas sobre la adopcion del mismo, por lo tanto no hay ninguna razón por la cual las personas no deberían celebrar el Bitcoin Pizza Day.

    Precisamente, una de las buenas noticias sobre la adopción, está relacionada al Exchange Gemini, del cual hablamos días pasados, al ser uno de los dos únicos que han celebrado un acuerdo de servicios bancarios con el JP Morgan. Pues bien, Gemini celebrará este Bitcoin Pizza Day con una campaña de donaciones para lo más necesitados. El intercambio estará donando pizza de restaurantes locales a los trabajadores del área de la salud que están liderando esfuerzos en la lucha contra el COVID-19 en Nueva York, mientras recauda fondos para niños necesitados. Para llevar a cabo esta iniciativa benéfica, Gemini se asoció con Papa John’s, Flexa, The GivingBlock, Taxbit y Blockworks Group. Entre los asociados ya han recaudado USD $35.000 que irán destinados a las organizaciones benéficas Slice Out Hunger y No Kid Hungry. Por un lado, los fondos se destinarán a apoyar a los trabajadores de la salud en medio de la pandemia; por otro, a un programa que busca acabar con el hambre infantil en EE UU.

    Hoy Bitcoin Pizza Day es un evento especial, ya que en 10 años de trayectoria el bitcoin y las criptomonedas han recorrido un largo camino demostrando a todos que llegaron para quedarse.

    El mundo comienza a adoptar cada vez más esta tecnología no solo como activo financiero sino también como método de pago. Así que el Bitcoin Pizza Day es un día especial para los bitcoiners pues no solo se  recuerda la compra de las dos pizzas más caras de la historia, sino el poder e impacto que las criptomonedas han causado en el mundo y el potencial de cambiar la historia para siempre. ¡Feliz Bitcoin Pizza Day!

  • Christine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, pronostica una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año

    Entrevista a Christine Lagarde, presidenta del BCE, realizada por Dominique Seux, Federico Fubini, Thomas Hanke y Carlos Segovia y publicada el 19 de mayo de 2020 en la Web del Banco Central Europeo.

    Emmanuel Macron y Angela Merkel proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros. ¿Le parece suficiente para que el BCE no tenga que hacer el esfuerzo solo?

    Las propuestas de la iniciativa franco-alemana son ambiciosas, concretas y bienvenidas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis. Esto demuestra el espíritu de solidaridad y responsabilidad mencionado por la Canciller la semana pasada. No puede haber un fortalecimiento de la solidaridad financiera sin una mayor coordinación de las decisiones a nivel europeo.

    ¿Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención. ¿Cuál es el impacto económico en la zona euro?

    Estamos ante un ‘shock’ considerable y desconocido en tiempos de paz. Debemos afrontarlo con determinación para ayudar a nuestras economías a recuperarse lo antes posible y evitar una crisis social. Nuestros escenarios consideran una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año, con un escenario central del 8%. Revisaremos nuestras proyecciones el 4 de junio, pero en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. En realidad, es difícil evaluar el efecto del desconfinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

    En esta crisis, ¿cuál es el papel del BCE? Según los Tratados, no incluye el crecimiento y el empleo en su mandato…

    La estabilidad de los precios está en el centro de nuestro mandato, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación -y las expectativas de inflación- están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión, el BCE debe aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Debemos intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras. Y debemos asegurarnos de que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores. Este es el propósito de nuestro instrumento extraordinario, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP).

    ¿Merecen ayuda todos los países en los que parece que la política monetaria no está produciendo los efectos deseados?

    Por supuesto que la merecen. La transmisión de la política monetaria es tan importante como la propia política monetaria.

    La crisis financiera de 2012 y después la crisis de la deuda de 2015 en Grecia amenazaron el futuro del propio euro. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte. ¿Existe el riesgo de que la eurozona se rompa?

    No. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo. Para proteger la salud de los europeos, los responsables políticos han decidido cerrar parcialmente sus economías. Por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

    ¿El riesgo de ruptura del euro es por lo tanto cero?

    Sí, y recuerdo que el euro es irreversible, está consagrado en los Tratados.

    Los diferenciales de los tipos de interés de las deudas de los países del sur de Europa son mayores que a principios de marzo, a pesar de las medidas que ha tomado: ¿está satisfecha?

    Insisto: es nuestro papel asegurar la correcta transmisión de la política monetaria en todos los países de la zona del euro. Seguiremos actuando sin pestañear. Desde que el BCE anunció el 18 de marzo el PEPP, el diferencial italiano (frente al tipo a 10 años del Bund alemán) ha disminuido considerablemente. También ha bajado la prima de riesgo de España y la de Portugal.

    ¿Cómo valora la reacción de los responsables políticos ante la crisis? En 2012, el «whatever it takes» de su predecesor se produjo después, y no antes, de que los gobiernos europeos contrajeran compromisos…

    A nivel nacional, los Gobiernos han tomado medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho. Por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial. Pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añadimos las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie. Por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Claramente, este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan. Proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

    ¿Qué espera del Consejo Europeo?

    El Consejo tiene una inmensa responsabilidad y estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. ¿Qué se ha hecho hasta ahora? 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es bienvenido, pero es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

    ¿A cuánto debe ascender?

    Estimamos que el total de las necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno, guiados por Charles Michel y Ursula von der Leyen. Este plan europeo de recuperación, que espero sea rápido y masivo, también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad.

    Si el Consejo Europeo no crea un fondo de recuperación suficiente, ¿pueden los países más vulnerables contar aún con el programa de rescate del BCE (OMT) y bajo qué condiciones?

    El programa OMT sigue siendo un instrumento importante en la caja de herramientas europea, pero fue diseñado para la crisis de 2011-2012, que es muy diferente a ésta. No creo que sea el instrumento más adecuado para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis sanitaria creada por Covid-19. Hoy en día y ante tal choque sistémico, es el PEPP, nuestro programa de compra de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros, el más apropiado.

    Su importe fue calculado en marzo, cuando teníamos una idea aún imprecisa de la recesión. Si sus previsiones cambian en junio, ¿será éste el momento de revisarlo al alza?

    Sobre este tema, hemos sido y somos muy claros: no dudaremos en ajustar el tamaño, duración y composición del PEPP tanto como sea necesario. Utilizaremos toda la flexibilidad necesaria dentro de nuestro mandato. No tenemos ningún obstáculo psicológico.

    La situación presupuestaria de Italia, España y Francia era difícil incluso antes de la crisis. ¿No le da escalofríos su situación actual? ¿Se debería abandonar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento?

    La prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zonadel euro estará por debajo del 100%. Hablo de una media, por supuesto, porque hay diferencias entre los países de la zona del euro. Pero para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debemos centrarnos en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos.

    Creo que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Creo que los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.

    ¿Qué opina de la idea de los coronabonos como forma de mutualizar la deuda?

    Lo importante es que todos los países europeos se den cuenta de lo interdependientes que son: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo.

    Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea.

    ¿Qué considera préstamos a muy largo plazo? ¿10, 30, 50 años?

    En el caso del fondo europeo de recuperación, el plazo de vencimiento de los préstamos debería ser de unos 10 años como mínimo, pero es evidente que unos plazos más largos ayudarían a repartir los costes de la crisis a lo largo del tiempo. El BCE, por su parte, está comprando valores con vencimientos muy largos, hasta 30 años.

    ¿Qué es lo que realmente está en juego en la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe? ¿Su independencia, la primacía del derecho europeo o la actitud de Alemania hacia la UE – o el propio euro?

    Hemos tomado buena nota de esta decisión. El BCE está sujeto a la legislación europea, rinde cuentas ante los miembros del Parlamento Europeo y, en última instancia, responde ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En diciembre de 2018, el TJCE dictaminó sin lugar a dudas que las compras de títulos del Estado por parte del BCE (programa PSPP) cumplen plenamente con su mandato y la legislación europea.

    ¿Pero no es esto un serio desafío al orden jurídico europeo? Europa se construyó en base al estado de derecho …

    Europa es una arquitectura del derecho; la Unión Europea está construida sobre un orden jurídico muy claro. Y la independencia del BCE, garantizada por los Tratados, es un pilar del pensamiento monetario alemán. Esto es lo que le da al BCE la fuerza para cumplir su mandato.

    ¿Puede usted, a pesar de esta decisión, seguir utilizando sus programas de recompra de deuda?

    Sí, el fallo del propio Tribunal Constitucional alemán es explícito: dice que el programa PEPP decidido en el contexto de la pandemia no se ve afectado por este fallo. No temo ni por el programa frente a la pandemia (PEPP) ni por el programa anterior, que se refiere a las compras de deuda a partir de 2015 (PSPP). Ya digo que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictaminó que estaba en conformidad con los Tratados en diciembre de 2018. Nos mantenemos firmes en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de precios.

    ¿No teme que surjan dudas en los mercados financieros y que esto limite la eficacia de su política?

    El PEPP es un programa de compras selectivas y limitadas en el tiempo y responde a circunstancias excepcionales. Las demás instituciones europeas también han tomado medidas excepcionales en esta crisis.

    ¿La legitimidad del PEPP está asegurada por la excepcionalidad del momento?

    Está absolutamente justificado por esta conmoción excepcional.

    ¿Pero cómo va a posicionarse el Bundesbank y participar – o no – en los programas del BCE bajo estas condiciones?

    De acuerdo con el Tratado, todos los bancos centrales nacionales deben participar plenamente en las decisiones y en la ejecución de la política monetaria de la zona del euro.

    ¿El Bundesbank tiene libertad de criterio?

    Cada banco central nacional de la zona del euro es independiente y no puede aceptar instrucciones de los gobiernos. Esto está establecido en los Tratados.

    ¿Pero cuál es el papel del BCE en este conflicto?

    Mi convicción es clara. El BCE recibió un mandato de los Estados miembros de la UE cuando redactaron y ratificaron el Tratado. El BCE está sujeto a la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Seguiremos siendo responsables ante el Parlamento Europeo y explicaremos nuestras decisiones a los ciudadanos europeos.

    En los próximos años, ¿cómo podrán los países más endeudados deshacerse de las deudas contraídas por el virus? ¿Serán canceladas, alargadas, reducidas?

    La solución es generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.

    Entre algunos economistas, la idea de la deuda perpetua ha tenido cierto éxito intelectual.

    Es, en efecto, un debate… intelectual

    Estuvo en Washington a la cabeza del FMI, volvió a Europa hace unos meses, ¿qué le sorprende?

    Volví a Europa con las mismas convicciones: nuestros modelos de crecimiento deben evolucionar, profundamente, para anticipar y frenar el cambio climático; la desigualdad es un peligro; la globalización debe ser más respetuosa con el ser humano. Desde este punto de vista, Europa tiene valores fundamentales y preciosos que inspiran al resto del mundo y que nosotros debemos defender.

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  • Si en Suecia los pronósticos de su economía no son alentadores, imaginen los países bajo lockdown.

    Suecia ha sido un caso atípico durante el brote de coronavirus. El país no se ha unido a muchos de sus vecinos europeos para imponer límites estrictos a la vida de sus ciudadanos, y las imágenes de personas dirigiéndose a su trabajo o charlando en cafeterías y bares ha sido algo común.

    Suecia ha mantenido abiertas la mayoría de las escuelas, restaurantes y empresas, y se ha basado principalmente en medidas voluntarias para combatir el virus. Se les ha pedido a los suecos que mantengan la distancia social, trabajen desde casa siempre que sea posible y eviten viajar. La policía fomenta el distanciamiento social en lugar de imponerlo.

    Además, a día de hoy, no existe ningún tipo de restricción de entrada al país para extranjeros que viajen desde un país que forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE) o para vuelos internos. Sin embargo, queda prohibida la entrada de extranjeros que viajen de países que no forman parte del EEE.

    Independientemente de las decisiones nacionales, la depresión mundial afectará a la economía de Suecia dependiente de las exportaciones, y el gobierno, con cifras del Banco Central, espera se contraiga un 7% este año. JP Morgan ha pronosticado que la economía de Suecia se contraerá menos que la zona del euro, con una contracción del 2,4% en el primer trimestre de este año y un 13,7% en el segundo. Los datos sombríos del Banco Central de Suecia han sido reforzados por un grupo de expertos respetados la semana pasada. El Instituto Nacional de Investigación Económica (NIER) dijo en un comunicado el miércoles pasado, que cree que la economía de Suecia se reducirá un 7% este año y que el desempleo aumentará a un 10,2%. “Los acontecimientos en abril indican que la pandemia de Covid-19 afectará a la economía sueca mucho más fuerte de lo previsto”, dijo el NIER, y agregó que “la economía mundial se está desarrollando peor de lo esperado, lo que está afectando a las empresas de exportación suecas que también se ven obstaculizadas por problemas con cadenas de suministro internacionales ”.

    El banco central de Suecia, el Riksbank, dio dos posibles escenarios para las perspectivas económicas en 2020, que dijo «dependen de cuánto tiempo continúe la propagación de la infección y de cuánto tiempo estén vigentes las restricciones implementadas para frenarla». Ambos posibles resultados económicos son sombríos.

    En el primer escenario (escenario A en el cuadro a continuación), el producto interno bruto se contrae un 6,9% en 2020 antes de recuperarse para crecer un 4,6% en 2021. En una predicción más negativa (escenario B), el PIB podría contraerse un 9,7% y la recuperación podría ser más lenta con la economía creciendo 1.7% en 2021.

    En el primer escenario, el Riksbank predice que el desempleo podría alcanzar el 8,8% en 2020, desde el 7,2% actual, y en el peor de los casos podría llegar al 10,1%.

    En la consulta pública, realizada al país del 16 al 19 de abril, arrojó que alrededor de un tercio de los suecos creen que la economía tardará más de seis meses en recuperarse de la crisis, y como resultado están reduciendo sus gastos. Su intención de gasto a corto plazo es negativa para todas las categorías, excepto comestibles y entretenimiento en el hogar. Por ejemplo, la cadena de moda sueca Hennes and Mauritz (H&M) anunció que no repartirá dividendos entre sus accionistas debido a la crisis del coronavirus (COVID-19), que ha llevado a la compañía a revisar parte de sus operaciones, incluidos todos los costos. Cabe recordar que al presentar en enero su balance anual, había presentado una ganancia neta de 13.443 millones de coronas (1.209 millones de euros), un 6 % más interanual.

    En el caso de la compañía sueca de muebles y productos para hogar IKEA, si bien ya están abriendo en Europa, al inicio del contagio, cerraron sus tiendas en muchas partes del mundo, excepto en Suecia, «éste es el período que necesitamos para perseverar y, por así decirlo, sobrevivir», dijo el CEO Jesper Brodin. «La caída de las ventas en el período en el que estamos es de alrededor del 60%». Sus ventas en el año hasta agosto de 2019 totalizaron 36.7 mil millones de euros . Sus ventas en línea representaron el 11%.  Se calcula que las ventas en línea durante la crisis de COVID-19 fueron el doble que hace un año, amortiguando la caída general de los ingresos y representando actualmente aproximadamente la mitad del total del grupo. “Algunos países tienen cerca de diez veces el comercio electrónico que tenían antes del brote. El más extremo es el que le aporta Dinamarca, donde las ventas ahora se han recuperado a niveles vistos antes del cierre de las tiendas «.

    Los consumidores suecos también están lanzando nuevas actividades digitales y de bajo contacto que pueden continuar después de la crisis, incluidas las videoconferencias, el aprendizaje remoto y la entrega de comestibles.

    Y mientras que la industria turística se encuentra completamente paralizada desde hace semanas en toda Europa Occidental, Suecia y sus concurridas estaciones de esquí continúan completamente operativas y abiertas al público. El complejo de Sälen, uno de los más importantes del país, sigue «abierto como de costumbre», según una de sus trabajadoras. «Hemos tenido varias cancelaciones, pero tuvimos reservaciones suplementarias cuando Noruega decidió cerrar sus estaciones de esquí».

    El 7 de abril, el gobierno presentó un proyecto de ley que le permite actuar rápidamente y tomar decisiones sobre medidas temporales cuando sea necesario. Las visitas de atención domiciliaria fueron prohibidas desde el 1 de abril y el Ministerio de Salud y Asuntos Sociales pidió a las personas que se abstuvieran de viajes no esenciales, agregando: «Mantenga su distancia y asuma la responsabilidad personal».

    En una encuesta realizada a más de 1,600 suecos, el 31% calificó la respuesta del país al brote como no lo suficientemente contundente. Otro 18% fue neutral y el 51% restante consideró la respuesta contundente. Contra todo pronóstico, las personas de 50 años o más, aquellas con un riesgo elevado de complicaciones graves, son las que más apoyan la respuesta sueca, con un 61%; mientras que solo el 40% de los jóvenes de 15 a 29 años afirman que la respuesta sueca ha sido conveniente.

    Las tácticas de Suecia no se han centrado en detener la enfermedad, como vemos, sino en desacelerarla lo suficiente como para que el sistema de salud pueda hacer frente, mientras mantiene a la sociedad y la economía funcionando tanto como sea posible.

    La estrategia recibió el cauteloso respaldo de la Organización Mundial de la Salud el miércoles. «Si queremos alcanzar una ‘nueva normalidad’, en muchos sentidos Suecia representa un modelo futuro», dijo Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS.

    El modelo de la agencia de salud sueca sugiere que aproximadamente el 25% de las personas en la región de Estocolmo han tenido o contraerán la enfermedad, niveles en los que se ha dicho que la inmunidad parcial podría ayudar a retrasar el brote.

    El enfoque de Suecia es producto de su cultura de alta confianza, según el epidemiólogo jefe del país, Anders Tegnell. «Estamos más interesados ​​en estimular, recordando continuamente a las personas que usen medidas», afirmó. “Los suecos parecen contentos con la atención global. Muchos países están comenzando a adoptar el camino sueco». Tegnell sostiene que el enfoque de su país será «mucho más sostenible» que otros a largo plazo al evitar una segunda ola de infecciones que podría aflorar después de la reducción de las medidas de bloqueo más estrictas de otros países.

    En Suecia, al día 3 de mayo, los casos positivos por Covid-19 ascienden a 22.317 (2.205 casos por millón) con un total de 2.679 fallecimientos (264 casos por millón).

    Jan Albert, profesor del Departamento de Microbiología, Tumor y Biología Celular del Instituto Karolinska nos dice: «La verdad es que nadie, ni en Suecia, ni en ninguna otra parte, sabe cuál es la mejor estrategia. El tiempo lo dirá».

  • Adiós Sr Fernandes, gracias por introducirnos a la mejor cadena logística del mundo.

    El actor de cine indio Irrfan Khan, famoso por sus papeles en La vida de Pi o Slumdog Millionaire, falleció ayer en la ciudad de Bombay , cuya  industria cinematográfica es mundialmente conocida como Bollywood. Y queremos recordarlo, pero por otra memorable película, que si no la han visto, se la recomendamos muy especialmente para aprovechar esta cuarentena y seguir nutriéndonos de conocimiento.

    La película, The Lunchbox , es sencilla, no es pretenciosa, es romántica y directa al corazón.  Qué mejor receta que dos desconocidos solitarios que se hacen compañía a través de una caja de comida mal repartida.

    Sin embargo, a nosotros nos interesa más aún, porque logra retratar aspectos importantes que una empresa de logística debería considerar siempre. Y aquí nos vamos al nudo de la película, que se basa en un enredo logístico, pero en lugar de utilizar los tradicionales guiones basados en recursos conocidos, lo hace a través de los emblemáticos dabbawalas y sus métodos extraordinarios de transportar la comida en la India.

    Fernandes es un hombre que está a punto de retirarse y trabaja como auditor en una empresa en Bombay. Cada día, a la hora del almuerzo, llega a su escritorio su tiffin (su caja con comida); no obstante, un día, llega uno diferente, que contiene los más deliciosos platillos que haya comido, cuyo aroma, sabor y apariencia distan considerablemente de su habitual menú.

    Y aquí es donde nos olvidamos de la película y comenzamos la consultoría: entendiendo quiénes son los Dabbawalas. Los Dabbawalas de la India son uno de los servicios de “comida para llevar” más importantes del mundo.  El Dabbawala pasa casa por casa –o negocio- que ha solicitado el servicio, para recolectar comida empacada en un tiffin (que es una lonchera cilíndrica). Recogido el paquete, lo llevan en bicicleta, tren y otros medios de transporte hasta su destino final, para dejarlo en manos de quien la comerá, mientras la comida aún continúa caliente.

    En Bombay, India, los Dabbawallas han conseguido revolucionar el sistema de entrega efectiva siendo un modelo a seguir por empresas de distribución con tecnología de punta como Amazon.

    Los Dabbawallas son repartidores analfabetos del estrato social más bajo, que no poseen recursos tecnológicos y su reparto se basa en simple guías de colores, siendo capaces de repartir comida a domicilio con una efectividad del 99,99% desde hace más de 130 años. Disponen de un sistema global cuyos pilares básicos consisten en la organización, gestión, proceso y cultura, perfectamente alineados y que se refuerzan mutuamente. Su éxito se sostiene casi exclusivamente en el factor humano, gracias un equipo altamente valorado y motivado que es capaz de cumplir los tiempos de entrega a pesar de la congestión de tránsito en horas pico. Esto es posible gracias a un sistema combinando de tren y bicicleta, un modelo sustentable e infalible que permite además un abaratamiento de costos y que crece un promedio de 5 a 10% anual.

    En una de las escenas más divertidas de The lunchbox , la mujer le reclama a su  Dabbawala el haberse equivocado de destinatario. Y él le responde enojado: “¡Los de la Universidad de Harvard dicen que nunca cometemos un error! ¿Usted va a ser más lista que los de Harvard?”. Lo cierto es que a pesar de que en la película la mujer  tiene razón, en la vida real el Dabbawala  está en lo cierto. Porque los Dabbawala, cifras más o menos, no se equivocan nunca.

    Un estudio de 2010 de la Harvard Business School lo calificó como ‘Six Sigma’, lo que significa que las Dabbawalas cometen menos de 3.4 errores por millón de transacciones. La puntualidad es crucial, con entregas desde y hacia aproximadamente 200,000 clientes cada día, lo que se traduce en poco más de 400 entregas demoradas o faltantes en un año.

    «No hay competencia. No podrán mantenerse al día con el servicio que brindamos», dice uno de ellos referente a la nueva competencia digital de las apps que vieron en ellos un enorme mercado para aplicarle tecnología. «Solo hay una Dabbawala de Mumbai».

    Gracias Irrfan Khan por interpretar  en forma sublime al contador Fernandes, que a través de su amor por la comida nos hace conocer el fascinante mundo del Supply Chain Management , que se nos hace visible y fundamental, recién ahora en cuarentena.

  • Una simpática forma de salir de cuarentena experimentan en Lituania

    En Lituania permanecieron confinados desde el 15 de marzo;  la cuarentena empezó prácticamente como en Panamá y Europa, alrededor del 15 de marzo y hasta el momento, los casos confirmados de coronavirus ascienden a unos 1400 y el número de muertes a 44.

    En la cuarentena en Lituania se podía salir a la calle, pero no más de 3 personas juntas. Todas las tiendas excepto las de alimentación estuvieron cerradas. Y también tuvieron muchas otras restricciones.

    Pero toda cuarentena llega a su fin y desde hace unos quince días, el gobierno puso en marcha una serie de medidas para ir regresando a la nueva normalidad, cumpliendo con la salud, pero tratando de preservar los negocios y trabajos.

    Con ese objetivo en mente, la capital de Lituania, Vilna, ha dispuesto una solución original y demasiado agradable, en especial, luego de haber estado bombardeados todo el tiempo con noticias sobre la crisis. Aprovechando que están saliendo de su duro invierno y vienen los meses primaverales y más cálidos, el Municipio informó que cedía gratuitamente todos  los espacios públicos en las calles, aceras y plazas para que bares y restaurantes puedan extender sus actividades hacia afuera de sus locales y atender a sus clientes manteniendo la distancia social.

    La razón de ello obedece a que a partir de esta semana que se reabrieron cafés, restaurantes y otros comercios, el Ministerio de Salud ordenó que se mantengan estrictas medidas de distanciamiento social: los negocios deben permitir un número máximo de clientes en sus locales, las mascarillas son obligatorias para todas las personas en los espacios públicos y las mesas de lugares de comida deben estar a una distancia mínima de dos metros. Con ello quedaban por fuera muchísimos lugares que no podían cumplimentar el requerimiento de la distancia. Entonces, decidieron convertir a la capital en un gigantesco mall al aire libre.

    Credit: Irmantas Gelūnas/Fotobankas

    Después de que el municipio de la ciudad de Vilna anunciara que está abriendo gratuitamente todos los espacios públicos de la ciudad para cafés al aire libre esta temporada, se recibieron 151 solicitudes de restaurantes, cafeterías y bares en solo un día hábil. Algunos cafés al aire libre solicitan la expansión de las mesas existentes, pero los restaurantes que antes no tenían acceso a las terrazas al aire libre también envían solicitudes, y ahora ven esta opción como la única forma de preservar los negocios, dijo el municipio de la capital en un comunicado.

    «La actividad es muy alta, lo que demuestra que los establecimientos de restauración ven esta oportunidad como eficiente y realmente pueden contribuir a la supervivencia de su negocio. Actualmente, procesamos todas las solicitudes, las dividimos en categorías, esperamos emitir permisos a las primeras en los próximos días y, en su mayor parte a las demás, a principios de la próxima semana ”. Esto debería permitir a los negocios “abrir, trabajar, mantener los empleos y maantener viva a Vilna”, dijo Remigijus Šimašius, el alcalde de Vilna.

    Credit: Irmantas Gelūnas/Fotobankas

    El municipio divide todas las aplicaciones en tres categorías. Los primeros, que solicitan el área de cafés al aire libre, que no interfiere con otros cafés, tráfico o residentes, recibirán permisos primero, señala el municipio. La segunda categoría son las aplicaciones que requerirán cambios en el estacionamiento, el tráfico peatonal o incluso el tráfico. Estas aplicaciones serán consideradas por los especialistas municipales responsables de la movilidad en el casco antiguo. La tercera y mayor categoría son las solicitudes donde varios establecimientos de restauración solicitan la construcción de mesas en la misma calle o plaza.

    Por ahora está previsto recibir todas las solicitudes antes del 29 de abril  y luego dividir el área del espacio público para restaurantes proporcionalmente. Los lugares más populares para instalar cafés al aire libre son aquellos donde residen la mayoría de los establecimientos de restauración y turismo: Dieciocho de los espacios públicos de las capital, incluida la céntrica plaza de la Catedral, Vokiečių St., J. Basanavičius Square, Užupis Angel Square, K. Sirvydas Square, Palangos St. sección, calle Vilniaus, Plaza del Ayuntamiento.

    Según el municipio, los residentes de Vilna evaluaron también con éxito otro proyecto, denominado Talonai.lt. A través de este sitio web, los residentes de Vilna pueden comprar los servicios de sus lugares favoritos y usarlos cuando esas instituciones abren sus puertas. 142 empresas de Vilna que prestan servicios de catering y otros servicios ya se han registrado en el proyecto Talonai.lt. De estos, 632 cupones ya se compraron por 9,200 euros, anuncia el municipio en un comunicado. En un futuro cercano, el municipio planea fortalecer este proyecto con una campaña de publicidad exterior. Pero por ahora, han encontrado en la primavera báltica, una hermosa oportunidad para salir de una crisis sin precedentes, con la esperanza de que negocios y personas encuentren un espacio donde practicar aquello viejo y conocido de la economía, denominado la acción humana.

  • No porque una ley los obligue a ello, colegios en Hong Kong deciden congelar sus tarifas por el coronavirus

    Las escuelas privadas en el mundo se enfrentan a una batalla por la supervivencia frente a la crisis del coronavirus. En el caso de Hong Kong, el gobierno planea mantener las escuelas cerradas hasta por lo menos, fines de mayo. Por lo que, mirando hacia el otoño, las escuelas prometen una congelación de tarifas para el próximo año académico, con mayores becas y fondos para las familias afectadas por la recesión económica, con el fin de tratar de mantener los lugares llenos y los padres a bordo. Es un claro ejemplo de autoregulación y de acuerdos libres y vountarios, entre acudientes y dueños de escuela, donde queda fuera la intervención estatal.

    «Los expertos aconsejaron que debería haber al menos 21 días sin nuevos casos antes de que las escuelas se reanuden», dijo la fuente. “Dada la situación actual, se estimó que las escuelas no pueden volver a abrir el 20 de abril y tendrán que permanecer cerradas hasta finales de mayo. No queremos poner a los estudiantes en riesgo».

    Hay alrededor de 160 escuelas privadas en Hong Kong, incluidas más de 50 escuelas internacionales. La tasa promedio de matrícula para el nivel secundario fue de HK $153.800 (unos USD 20,000) en 2018/19. Las escuelas generalmente tienen que presentar los aumentos propuestos a la Oficina de Educación para fines de abril, pero no es el caso si pretenden congelar las tarifas.

    Un chequeo de 22 escuelas internacionales que cobran cuotas verificó que al menos 8 planearon cobrar lo mismo para el año escolar 2020/21. Eso se produjo después del anuncio de la English Schools Foundation (ESF) el mes pasado de que congelaría las tarifas el próximo año para sus 22 escuelas.

    Muchos otros centros ofrecen descuentos en las tarifas, desde un 10% hasta un 50% durante el período de verano teniendo en cuenta el hecho de que las escuelas solo pueden ofrecer una educación en línea. Otros están ofreciendo descuentos para comidas, transporte y actividades extra curriculares.

    “Este es un momento muy difícil para todos en Hong Kong, y estamos haciendo todo lo posible para ayudar a los estudiantes y sus familias. Por lo tanto, no aumentaremos nuestras tarifas escolares el próximo año académico”, dijo Howard Tuckett, director de una de las escuelas.

    Ruth Benny, fundadora de la consultora de escuelas privadas Top Schools, comentó que la mayoría de las escuelas internacionales tienden a aumentar las tarifas en un promedio de 3 a 9% cada año, lo que habría excedido el aumento de los ingresos de los padres y las tasas de inflación interanuales. «Creo que los padres realmente esperan una congelación de las tarifas», dijo. «Y aquellas escuelas que ya habían propuesto un aumento, con suerte retrocederán y retirarán esa propuesta».

    Ip Kin-yuen, quien representa al sector educativo en la legislatura, dijo que, si bien las escuelas privadas e internacionales deberían considerar congelar las tasas de matrícula, el Buró de Educación  no intervendría activamente. «Son los propios colegios los que deben entender la situación de las familias y aplicar las medidas oportunas. El gobierno no ejercerá sus poderes administrativos para intervenir en los cambios en la matrícula, por lo que aún depende de las escuelas hacer las propuestas», afirmó Ip.

    Hong Kong, a pesar de la situación crítica por la que viene atravesando, sumado ahora el Corona Virus, sigue demostrando al mundo la importancia que le otorgan a los acuerdos celebrados en libertad, y más aún, cuando el objetivo es tan importante como la educación.

  • Cuando la ley laboral perjudica a los más pobres

    Al final de mi escrito de opinión intitulado, “siempre es mejor actuar en libertad”, propuse tres rutas de acción para enfrentar la extraordinaria situación a la cual nos ha enfrentado, por un lado, el COVID-19, y por otro, el claustro gubernamental forzado, el cual, bien o mal, es una realidad que nos aboca a otras realidades o formidables retos económicos y sociales. En todo ello, cada día que pasa, veo la urgencia de buscar la luz en la oscuridad. Me refiero a la oportunidad única de lograr cambios en las falaces políticas en las cuales hemos confiado nuestro desarrollo.

    En el artículo señalado dije que expandiría las tres propuestas de cambios en ciertas políticas; a saber: 1) Reducir los impuestos. 2) Eliminar todos los impedimentos de libertad impuestos en la ley laboral, y 3) “Desburrocratizar el gobierno; tanto en lo que no le corresponde como en tamaño.

    Hoy comenzaré ampliando el segundo punto; el de esas leyes laborales que son, más que nada, reflejo de despistadas ideologías impuestas por intermedio de un clientelismo morboso. Y no debemos limitar el tema laboral a “los trabajadores” o emplanillados, sino a todos, y en particular a los más pobres que quedan por fuera del club o sindicato de los “trabajadores”.

    Y hoy, más que nunca, comienzo por rechazar de forma enérgica la torcida noción de que el común de los empresarios no sienta empatía por sus colaboradores. Precisamente, en la mañana de hoy, escuchaba al legislador estadounidense de la Florida, Marco Rubio, destacando el drama de los pequeños empresarios que se han visto forzados a despedir a personas que son mucho más que un mero empleado. Personas que han conocido íntimamente por años; inclusive a sus familias y hasta el perro y el gato de la casa. Quien jamás tuvo que despedir a un colaborador no debe emitir juicios a la ligera. En la actual crisis viral-económica no sólo los empleados están en crisis, sino los mismos empleadores.

    Son tantas las injusticias impuestas a través de leyes clientelistas, que es difícil abordarlas. Tomemos el tema del salario mínimo: esa imposición que favorece a una minoría de emplanillados, al tiempo que deja en desamparo a más del 40% de trabajadores y emprendedores del sector informal para quienes la ley es perjudicial.

    El trabajo del empleado depende del trabajo del empleador. Hoy, más que nunca, esto se hace presente y visible en la pandemia. La imposición de condiciones al empleador no garantiza estabilidad al empleado, y por regla, es todo lo contrario. Quien jamás tuvo que contratar difícilmente entenderá el reto que ello impone; y probablemente puede llevar a la contratación de empleados que pondrán en riesgo la paila de todos.

    El gran error clientelista de sindicatos que exigen estabilidad laboral por la vía legislativa. ¿Cómo dar estabilidad a un empleado cuando al empleador se le imponen toda clase de obstáculos, más allá de los que impone el propio mercado? En términos aeronáuticos, es como mandar a un capitán de aeronave a cruzar un océano con poco combustible.

    El tema es enfocar a todo el mercado; y no sólo el laboral. En la medida del éxito empresarial crecerá en tamaño y estabilidad el mercado laboral, reduciendo la necesidad o tentación de subsidios empobrecedores. En buena medida la crisis de la CSS viene por la poca cantidad de cotizantes.

    En resumen, no sólo cambian los tiempos, sino las condiciones que motivaron legislaciones. El reto está en reconocer cuando las leyes son el problema. La AI o Inteligencia Artificial ya no es ciencia ficción, sino una realidad presente y creciente, la cual no va a reducir plazas de trabajo, sino cambiar las clases de trabajo. Y en la medida que se hace más eficiente la productividad, se reducen los precios y aumenta el consumo favoreciendo la economía.

    Si nos quedamos estancos en caducas realidades laborales, empresariales, legislativas y tal, estaremos sembrando tempestades.

  • El mes en el cual el mundo se detuvo. II parte.

    Sociedades cerradas vs sociedades abiertas

    Dos sociedades confucianas: China vs Corea del Sur. Una sociedad cerrada versus una sociedad abierta. Dos respuestas distintas. Una cuarentena draconiana versus dejar la sociedad relativamente abierta, confiando en los profesionales de la medicina, en los individuos, en la familias y en la comunidad para tomar decisiones correctas.

    Los políticos ahora tienen la piel en juego, y todos están tomando decisiones duras, quizás porque tienen miedo del pánico ciudadano y de que los acusen de que fallaron en actuar, porque raramente en la vida de un político, sus decisiones van a tener castigo, así que prefieren equivocarse del lado de la precaución. Ahora todos los políticos son oficiales de crédito de bancos porque tienen la piel en juego. Es casi una ley marcial, la gente se queda en su casa si o si, y los derechos de reunión y de libre tránsito de los ciudadanos son coartados.

    Es San Luis versus Filadelfia en 1918. San Luis tomó medidas draconianas de cuarentena, Filadelfia no lo hizo, quiso que la vida siguiera normal. Y al final tras miles de muertos, entre ellos servidores públicos, la sociedad cayó en la anarquía, con muertos apilados por las calles sin que nadie los recogiera. Por eso las medidas que tomaron tardíamente China, Italia y España, de prácticamente declarar una ley marcial son tan populares, cuando los políticos ven la barba de su vecino arder, ponen las suyas en remojo. Ahora todo el mundo quiere ser San Luis en 1918, con sus medidas de alejamiento social. Nadie quiere ser Filadelfia, con su “es otra simple gripe dejen que la vida siga normal”. Pero ¿hay alguna alternativa?

    Cuando la crisis estalló en China, todos los problemas de una sociedad cerrada de un solo partido, se vieron venir juntos. El virus andaba circulando desde noviembre, y cuando un médico se dio cuenta en diciembre que existía un virus con características similares al SARS, pero más contagioso, dando vueltas y lo mencionó en redes sociales, las autoridades chinas en lugar de premiar su alerta e investigar qué estaba pasando, detuvieron al médico, lo interrogaron, le hicieron eliminar sus post, y le hicieron firmar una retractación de los mismos. El médico moriría durante la epidemia. Era más importante mantener la reputación de infalibilidad del Estado Chino y del Partido Comunista, que alertar a la población. Cuando la pandemia estalló en Wuhan y en Hubei, se ocultó al mundo su gravedad, aunque el hecho de que China limitara la exportación de materiales médicos y los satélites detectaran la construcción de enormes hospitales de emergencia, le hicieron pensar a muchos que la crisis era más seria de lo previsto. Al final parece que China ha logrado controlar el brote en Wuhan y puede lograrlo pronto en Hubei, pero la crisis ahora es mundial y los estados, uno a uno parecen seguir el ejemplo Chino, de una cuarentena rigurosa y dejar que la economía se detenga por varios meses.

    Pero no todos. Entre ser una sociedad cerrada como China, o ser una nueva Filadelfia, como muy pronto lo serán el México de López Obrador o la Nicaragua de Daniel Ortega, hay otras medidas y hay otros caminos; eso sí, siempre y cuando la sociedad sepa manejar el problema. Y los vecinos de China saben cómo lidiar con eso. Corea del Sur, Japón o Taiwán, saben los problemas de epidemias que presenta la peculiar combinación de clima, hábitos higiénicos y sanitarios, combinados con la censura estatal, que hacen de China un foco de epidemias muy peligroso. Y se han preparado por décadas para ello. Por eso han logrado luchar contra la pandemia, pero manteniendo en lo posible las sociedades abiertas y la vida económica activa.

    Corea de Sur es un caso importante, porque junto con China ha logrado reducir la pandemia, aunque de una manera radicalmente distinta.

    ¿Cómo lo hicieron?

    Bueno, como hemos dicho, ellos conocen a su vecino, así que se prepararon. Un tamizado masivo de la población mediante testeo, un seguimiento agresivo de los casos infectados para aislar a los infectados, uso masivo de mascarillas, no solo para el personal médico sino para todo el mundo, un país donde los negocios se abrogan a no dejar entrar a nadie sin mascarilla. Los derechos de propiedad en lugar de violarse, se potencian. Un local tiene derecho de echar a quien no se limpie o no use mascarilla sin miedo a ser llamado discriminador.

    El tamizado masivo se permite gracias a que los surcoreanos han desarrollado kits de pruebas rápidas y los producen en masa en su empresa privada, tienen puestos de control voluntario donde en 10 minutos tienen un resultado preliminar, tienen apps de celular para diagnóstico temprano, donde las personas pueden entrar a ver si cumplen con los síntomas. Los coreanos han sido educados para lavarse las manos, usar mascarillas, practicar el distanciamiento social.

    Sí se han tomado medidas restrictivas con los contagiados, como usar cámaras de televisión, ponerles brazaletes con GPS, vigilar los celulares, tarjetas de crédito, y transacciones bancarias de los infectados para asegurarse de que no incumplan la cuarentena.

    Los Coreanos del Sur, están dando cátedra sobre cómo luchar contra una pandemia tratando de defender la propiedad privada, la transparencia y libertad de expresión y la sociedad abierta.

    Su sistema de salud es mixto, con un componente público primario preventivo y uno privado secundario. El privado secundario ahora mismo está subsidiado con fondos de emergencia del gobierno, porque está claro que los seguros privados o el seguro estatal universal no son suficientes,  pero a diferencia de otros países como España, se han negado a establecer controles de precio o a requisar de hecho a la sanidad privada.

    Claro que a diferencia de España o Italia, los coreanos del sur sabían lo que se podía venir. Ahora el reto es preparar al mundo y a Panamá para luchar contra pandemias futuras, siendo menos China y más Corea del Sur. Esta vez nos agarró desprevenidos, en el futuro no habrá excusas.

  • Siempre es mejor actuar en libertad (cuando salgamos de la cuarentena)

    En medio de la pandemia, la tentación gubernamental es la de conculcar libertades a fin de superar la crisis pandémica. Lástima que a eso hemos llegado; que cuando, más que nunca, necesitamos el aporte de todos los ciudadanos, no quede otra que meterlos presos a todos, ya que no saben respetar ni el distanciamiento social requerido.

    Muchos creen que libertad y libertinaje son sinónimos. Libertinaje o libertino se refiere a aquellos que no entienden de límites. En tanto que sólo somos libres para obrar el bien, y no el mal. Visto así, ¿crees que sólo la autoridad central es capaz de obrar en bien y no el resto o buena parte de la ciudadanía? El gran reto de una buena autoridad es saber gobernar sin vulnerar libertades. O, en todo caso, lo menos posible.

    Exagerando, una manera efectiva de evitar accidentes de tránsito es prohibiendo todo el tránsito. ¡Uy! ¿No habrá otra y mejor forma de lograrlo? A juzgar por la actuación de nuestra ATTT uno diría que no. Llegamos a ello mediante la endémica práctica del desgobierno que venimos padeciendo. Ahora, cuando necesitamos el aporte de una ciudadanía, que actúen conmensuradamente, tal como el mantener un distanciamiento social, nos encontramos con que la gente no lo hace, no lo entiende o no le importa. Ahora estamos presos en nuestro camino de servidumbre.

    Un jurista comentó que nuestra constitución es letra muerta. Que no importa lo que diga, las autoridades hacen lo que les viene en ganas. Más aún, gran parte de la constitución es incumplible… ¡no la puedes llevar a la práctica!

    En semejante escenario, con buena medida de anomia, no queda otra que el autoritarismo. El problema es que ello disminuye y va dejando por fuera al ciudadano, lo cual es una ¡barbaridad! Ahora, si las acciones de la autoridad fracasan, ¿quién es responsable?

    En Corea del Norte dictan hasta como vestirse y como peinarse. En Panamá casi todos hemos quedado presos en casa, con lo cual se supone el problema desaparecerá. El tema es que la autoridad central jamás tendrá a mano todas las variables de información de lo que acontece en el país, y menos en el mundo.

    ¿Sabes por qué los alemanes prefirieron no invadir a Suiza durante la II Guerra M? Por que allí todos los ciudadanos estaban armados hasta los dientes y el costo de tomarse ese país era impensable. Pero en Panamá hemos “desarmado” a la población, dejándola sin recursos ante las pandemias. En contraposición, sí tenemos un ejemplo bastante bueno, el de los Vecinos Vigilantes, el cual, mal que bien, funciona.

    Los panameños haríamos bien en movernos hacia una sociedad descentralizada y libre, en dónde los politicastros del mundo no tendrían manera de someternos en servidumbre. Para ello existen tres correcciones de rumbo, apenas salgamos de la cuarentena,  que nos permitirían llegar a buen destino. 1) Reducir los impuestos a no más del 10%, o menos. 2) Eliminar todos los impedimentos de libertad impuestos en la ley laboral, y 3) “Desburrocratizar el gobierno, tanto en lo que no le corresponde como en tamaño. Esa estrategia de salida es la correcta, apostando por la libertad.

  • Estrategia de Salida

    La pandemia nos ha agarrado desprevenidos y ahora no nos queda otra que emprender el camino hacia la cuarentena absoluta. Por 15 días, prorrogables. O sea, sin plan B si el plan A, la cuarentena, no funciona. Porque la cuarentena tiene sus problemas, por ejemplo en Italia, parece que esta semana, la infección debe llegar a su pico, pero luego viene la recaída si no se suspenden todas las medidas.

    China pudo imponer una cuarentena estricta por dos meses porque fue sólo una región de China. El resto de China tomo medidas más leves y subsidió a la economía de Wuhan y Hubei. Eso no va a pasar con Panamá, nadie nos va a subsidiar. Por lo tanto, una vez frenemos la velocidad de expansión de la pandemia, toca encontrar alguna estrategia de salida, aún sin haber terminado los contagios y sin haber terminado la epidemia, o sea, poner a andar la economía con la epidemia aún sin haber sido extinguida. Una estrategia de salida.

    No somos un país confuciano, con gente inteligente, dispuesta a cumplir su misión. Una población homogénea trabajando con un equipo, el juega vivo, el que poco me importa, ahora nos pasarán la factura. Sin embargo hay maneras de mantener la economía andando en medio de una pandemia, y es el camino tomado por los vecinos de China, Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Japón. Sí, no somos asiáticos confucianos, pero tenemos que aprender o morir, sea de COVID 19 o de hambre, a ser un poco como ellos.

    Una estrategia de salida debe pasar por fomentar el trabajo en casa, y las ventas a domicilio, disminuir el tamaño del estado, mandando para su casa a los empleados públicos no esenciales aún con sueldos suspendidos. El Estado está en modo de guerra y solo los funcionarios esenciales para luchar contra la epidemia, los de seguridad, salubridad, quizás los maestros, pero no es posible que se hable de sacrificios y que la gente se quede en sus casas sin sueldo de sus empresas privadas o sin sus ganancias del día a día de sus negocios informales, mientras los empleados públicos se gastan los impuestos que ya no van a ingresar, trabajando medio día con salarios completos. ¡Con qué moral pueden los diputados exigir que los bancos, o sea los ahorristas, absorban las pérdidas de los pagos a préstamos que no van a recibir, si los propios diputados no están dispuesto a bajarse su salario!. Ni eliminar sin sueldo a las decenas de asesores.

    Panamá tiene un estado sobredimensionado y caro que ahora es un lujo; es el momento de entrar en economía de guerra y enfocar el gasto en sus funciones esenciales: seguridad, salubridad, relaciones exteriores. En lo que nos saque de la pandemia. Cortar subsidios, que ahora son un lujo, y ver qué se hace con la Asamblea Nacional, un Órgano más caro que por ahora es un estorbo, con diputados que de hecho están más para crear corridas bancarias y conatos de saqueos, que otra cosa.

    Los puntos claves para una estrategia de salida es hacer que la empresa privada vuelva a funcionar cuanto antes.

    Para eso se necesita, aparte de una ayuda fiscal, que la gente pueda salir a trabajar.

    Por lo tanto, mientras dure la cuarentena debemos apuntar a ser como Corea del Sur.

    1. Abrir empresas privadas.
    2. Testeo masivo de la población. Sin excepciones, tenemos que saber quién puede ir a trabajar y quién no.
    3. Política de información clara, tipo SMS masivos para saber quién esta contagiado, a quién quieren interrogar los investigadores del MINSA; quién no y qué medidas ha tomado el gobierno, no poniendo toques de queda por sorpresa. La información es vital.
    4. Vigilancia electrónica de los infectados, instalar cámaras termales con inteligencia artificial en el metro, paradas de buses, aeropuertos y puertos. Brazaletes con GPS a los infectados, vigilancia de sus teléfonos móviles, cuentas bancarias, y tarjetas de crédito y débito. Uso de drones en casos extremos.
    5. Mascarillas, mascarillas, mascarillas. Por ahora dejen las N 95 para los médicos y personal de salud o seguridad, eventualmente para todo el mundo. La gente tiene que salir a trabajar, pero tiene que dejar sus fluidos respiratorios apartados. El distanciamiento social funciona así, pero permite que las oficinas puedan funcionar. No se puede hacer distanciamiento social en el metro o en autobús, o en un taxi. En Asia los asiáticos prefirieron mascarillas para todo el mundo, y que la gente salga a trabajar, los europeos prefirieron no recomendar el uso de mascarillas, por razones más culturales que científicas, y bueno ahora tienen a todo el mundo en casa. Encerrados sin trabajar ni producir.

    ¿Quién tiene razón? ¿Quiénes van a salir mejor librados de esta crisis? Panamá debe ir pensando en un plan B. En una estrategia de salida.