Categoría: Economia y Finanzas

  • Colmena robótica israelí irrumpe un trabajo tradicional

    El zumbido de las abejas ahoga el retumbe del brazo robótico. Es la colmena robótica que trabaja con una eficacia que ningún apicultor humano podría igualar. Una tras otra, la máquina escanea pilas de panales que, en conjunto, podían albergar hasta dos millones de abejas, inspeccionándolas en busca de enfermedades, controlando la presencia de pesticidas e informando en tiempo real de cualquier peligro que amenazara a la colonia.

    La colmena robótica de nueva generación ha sido desarrollada por la empresa israelí Beewise, que afirma que este tipo de atención permanente es lo que se necesita para minimizar el riesgo de colapso de las colonias.

    El número de abejas ha disminuido drásticamente en todo el mundo, en gran parte debido a la agricultura intensiva, el uso de pesticidas, las plagas y el cambio climático.

    Las empresas han buscado diferentes tecnologías para intentar frenar el colapso masivo de las colonias, como la colocación de sensores en las colmenas tradicionales de madera o métodos para hacer frente a la pérdida de abejas, como la polinización artificial.

    La colmena robótica de Beewise,  llamada Beehome, del tamaño aproximado de un remolque de carga, alberga 24 colonias que son alimentadas por paneles solares. En su interior, está equipada con un brazo robótico que se desliza entre los panales, visión por ordenador y cámaras. Las aberturas con códigos de colores en los laterales permiten a las abejas entrar y salir.

    Los beehomes usan inteligencia artifical (IA) para identificar cuándo una colonia podría estar preparándose para el enjambre, y automáticamente previene este evento ajustando las condiciones. Los apicultores tradicionales delegan las tareas más peligrosas a un robot que se controla a traves de una aplicación desde la comodidad de un samrtphone.

    Las beehomes detectan también cuando los panales y su miel están listos  para ser extraídos, y los recolecta dentro del beehome. Una vez que un recipiente de miel alcanza su capacidad (100 galones), se genera una alerta para que el apicultor vaya y lo vacíe, haciendo que el proceso sea limpio y eficiente.

    Las beehomes vigilan en forma permanente el mantenimiento de las colmenas. Manejan de forma automática y autónoma la mayoría de los problemas asociados con el apoyo a las colonias. Sin embargo, si surgen problemas que requieren atención personalizada, emiten alertas en tiempo real para que los apicultores humanos puedan intervenir oportunamente. Es decir, el rol tradicional de mayor peligro queda relegado a un robot, pero la toma de decisiones, el control y supervisión seguirán siendo humanos. No es un reemplazo o eliminación del puesto de trabajo, sino una tarea o rol diferente.

    «Todo lo que haría un apicultor, el mecanismo robótico puede imitarlo y hacerlo más eficazmente sin cansarse, sin irse de vacaciones y sin quejarse», dice el director general Saar Safra. Esto incluye la recolección de miel, la aplicación de medicamentos y la combinación o división de colmenas.

    Si bien las quejas de los trabajadores pudieran tener cierto sustento cuando ahora las tareas se hacen más eficientes y un robot reemplaza a 4 o 5 de ellos y solo quedarían un par de puestos nuevos de supervisión, del otro lado, el costo de producir se reduce enormemente con las consecuencias beneficiosas para los consumidores que obtendrán un buen producto a un precio menor.

    Pueden argumentar que los productores de miel quizás se queden con ese diferencial y no bajen los precios. Pero hay que considerar que los extremadamente bajos costos de manejar un beehome (unos 400 dólares mensuales sin gastos adicionales según el anuncio en su web) podrían hacer surgir muchos nuevos emprendedores que plantarán competencia; y a mayor competencia, los precios siempre bajan.

    Esos mismos apicultores que pudieran perder su trabajo, podrían perfectamente, debido a su especialización, montar sus propios emprendimientos con esos bajos costos mencionados. O pudieran surgir nuevas ideas/mercados para un producto que pudiera ser premium, orgánico, artesanal con incluso precios más altos debido al nicho especializado.

    La empresa israelí se llama Beewise, parafraseando su nombre, los posibles apicultores tradicionales deberían ser más inteligentes aún y utilizar su especialización a su favor. Be wise.

  • Colombia avanza hacia el liderazgo mundial en el mercado de exportación de marihuana

    En 2020, Canadá se convirtió en el mayor exportador de flores secas de cannabis del mundo. Hoy, el país mira con recelo a un formidable competidor, que recientemente promovió algunos cambios legislativos que podrían posicionan al país en el líder mundial de este mercado de la marihuana; hablamos de Colombia.

    Colombia dio luz verde el pasado 23 de julio a la exportación de flores secas de cannabis, dando un impulso a una industria que hasta ahora se ha limitado a vender cannabis medicinal a nivel local mientras exportaba una gama limitada de productos.

    La nueva ley coloca a Colombia «a la vanguardia en términos de competitividad regulatoria», según el presidente Duque, y agregó que su país ahora participará en nuevos mercados. Las flores, que concentran los compuestos medicinales y psicoactivos de la planta, «pueden representar el 53% de este mercado a nivel mundial», según Duque. La nueva autorización también permite la fabricación de «derivados no psicoactivos» a partir de la planta. «Ya no estamos solo en el uso farmacéutico. Estamos abriendo el espacio para hacer mucho más en cosméticos, alimentos y bebidas, e incluso textiles» afirmó el presidente.

    Las condiciones de cultivo muy ventajosas, la mano de obra calificada y las regulaciones amigables han subrayado el surgimiento de Colombia en el espacio legal del cannabis. El país, principal productor mundial de cocaína y que tiene una mayor producción de cannabis, legalizó la producción de marihuana medicinal en 2016. Sin embargo, hasta ahora, las flores secas de cannabis, o los cogollos, solo podían procesarse para la exportación como aceite o extracto medicinal por temor a que las flores llegaran al mercado negro.

    El comercio legal mundial de marihuana sigue siendo mínimo, ya que sigue siendo ilegal en la mayoría de los países. Pero si eso va cambiando, las empresas con acceso a los mejores climas de crecimiento pueden obtener una ventaja competitiva. Colombia, podría convertirse en una versión global de lo que se prevé suceda con California si Estados Unidos permite el transporte interestatal. Empresas norteamericanas como Tilray y Curaleaf Holdings ya están buscando climas óptimos; ahora ambos cultivan marihuana en Portugal, que se ha convertido en una especie de centro europeo. Pero Colombia puede estar aún mejor posicionada.

    En una carta enviada a Duque el 14 de julio, la empresa de cultivo de cannabis Canamonte argumentó que una regla contra la exportación de flores impedía a los cultivadores «acceder al segmento de mercado más grande y rentable de la industria del cannabis medicinal».

    Fabián Currea, director de cultivo de Canamonte, dijo que terminar con la prohibición de exportar flores «nos da la oportunidad de explorar nuevos mercados» y aprovechar los bajos costos de producción de la planta en Colombia. La norma también «ayuda a controlar el mercado informal de productos fraudulentos» basados ​​en la marihuana que ha tenido un auge reciente en Colombia, dijo Currea.

    El gobierno estima que para 2024 el negocio del cannabis medicinal podría convertirse en una industria de 64.000 millones de dólares y señaló que el cannabis servirá como una herramienta para la «reactivación económica» en Colombia después de la pandemia de COVID-19. «Según un estudio de 2019, en Colombia , el sector del cannabis generó 17,3 empleos agrícolas por hectárea», dijo el ministro de Justicia de Colombia, Wilson Ruiz. La jerarquía colombiana parece decidida a catapultar al país al liderazgo mundial como exportador legal de cannabis para impulsar la economía y crear muchos puestos de trabajo locales. Otros países de la región como Uruguay, Ecuador y Perú también han legalizado la producción de marihuana con fines medicinales.

  • Bitcoin frente al sistema bancario tradicional en El Salvador: cómo se preparan a un mes de su adopción

    En junio de este año, El Salvador se convirtió en el primer país del mundo no sólo en aceptar a Bitcoin (BTC) como moneda de curso legal, sino señalando su curso forzoso, marcando un importante hito en la evolución de la moneda digital desde sus inicios hace unos doce años a la adopción masiva a la que conduce la ley.

    La decisión de integrar BTC en el sistema financiero del país ha sido recibida con fuertes críticas del Fondo Monetario Internacional y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Mientras tanto, JPMorgan Chase cree que «la apuesta por Bitcoin de El Salvador podría ejercer una presión adicional sobre la ya limitada capacidad de la red para servir como medio de intercambio».

    Entidades como Banco Agrícola, filial de Bancolombia; BAC Credomatic, filial del Banco de Bogotá; y Davivienda El Salvador expresaron a través de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa) que, «para fines contables, de depósito y crédito, continuarán usando el dólar estadounidense y no la criptomoneda».

    Y en una posición mucho más dura aún, el Banco Mundial rechazó su ayuda técnica y citó como razones «la preocupación por la transparencia del proceso y el impacto medioambiental del minado, el sistema por el que se generan nuevos bitcoins y que implica que las computadoras resuelvan una serie de cálculos matemáticos, para lo que consumen una gran cantidad de energía».

    En una posición apenas un poco más optimista, en un reciente informe del Bank of America (BOA), los analistas del banco dijeron que la decisión de El Salvador de reconocer a BTC como moneda de curso legal podría agilizar las remesas, promover la digitalización financiera, proporcionar a los consumidores una mayor capacidad de elección y abrir el país a las empresas estadounidenses y a los mineros de la moneda digital.

    También sostienen que uno de los desarrollos que harán que la adopción sea relativamente fácil, para un país cuya bancarización apenas llega al 30 %, es la aplicación estatal de billetera (wallet), llamada «Chivo» , dado que daría paso a que el uso de bitcoin en los comercios sea totalmente opcional, ya que desde esta se haría la conversión automáticamente.

    Los analistas del BOA incluso  enfatizaron que “democratizar el acceso a los pagos electrónicos a través de Bitcoin tiene un toque progresivo”.

    Para quienes hemos estado desde los inicios estudiando el BTC, sostenemos que las opiniones del mainstream financiero están a medio camino aún hoy entre no comprender realmente lo que es BTC y que las reglas tradicionales no funcionan con la criptomoneda; y la desesperación por parar un proceso imposible ya de detener. Y hay que decirlo: que los análisis, tanto positivos como negativos respecto al uso de criptomonedas, no logran entender la principal razón de éxito y condición de existencia del BTC: que nació para ser medio de intercambio entre pares, para una sociedad de intercambios libres y voluntarios entre la gente, que no necesita un estado que intervenga en esos intercambios.

    He allí la principal razón de las consecuencias negativas que se señalan inmediatamente desde las instituciones del sistema financiero tradicional que no logran entender que el BTC elimina el middle man que son las instituciones bancarias por excelencia. A pesar de la existencia de los exchanges entre moneda fiat y moneda cripto, no es necesaria u obligatoria la intermediación a traves de ellos.

    Por ello, el BOA, a pesar de ver algunos beneficios, como los señalados más arriba, cree que la adopción de Bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador es negativa en general, en gran parte debido a la alta volatilidad de la criptomoneda y su falta de control. Los analistas explicaron que dejar que la gente pague impuestos con un activo altamente volátil es particularmente preocupante, advirtiendo que podría conducir a fuertes caídas en los ingresos si el precio cae.

    Vale señalar que esta semana también la agencia de clasificación Moody’s dio una posición negativa sobre la adopción de Bitcoin en El Salvador y, de hecho, fue una de las razones por la que bajó su clasificación de riesgo-país.

    Lo que el sector tradicional ve como negativo para el sistema, es un hecho positivo para la gente, porque deja de depender del estado, y sobre todo, le pone un freno al sistema de control y vigilancia estatal sobre los ahorros, conductas e intercambios entre una comunidad. Por supuesto que los impuestos quedarán en una fragilidad como nunca antes, dado que la gente recuperará su poder y decididamente tomará acciones sobre cuándo, cómo y por qué pagará impuestos. El mecanismo de control se invierte y el soberano, el pueblo, vuelve a tomar poder y decisiones sobre sus vidas.

    Por eso, a pesar de ser un avance la declaración de legalidad del BTC, (aún cuando no debería serlo por parte de institución alguna, por las razones expuestas más arriba), la cláusula de curso forzoso hace retroceder la esencia del BTC, que es un medio transaccional voluntario. Allí es donde sí vemos un problema que se deberá resolver, porque se le debe dejar a la gente la opción de escoger libremente qué moneda utilizar al intercambiar soberanamente su producción.

    Por eso es importante mirar a El Salvador, a un mes exacto de cuando comenzará el mal llamado “experimento”, no sólo porque en El Salvador (y el mundo en general) hacen años que existen comunidades que han adoptado el BTC sin necesidad alguna de regulación, sino porque los intercambios entre la gente no son (o no deberían serlo) experimentos controlables por agencia gubernamental alguna. Así comenzó la civilización, intercambiando valor sin interferencia alguna.

  • El gasto de planilla gubernamental necesita los aportes de tres canales para pagarse

    Es desconcertante ver que tantos critiquen el gasto gubernamental excedido y desviado, y la crítica no llega ni a primera base. Pero hoy, como ya parece ser todos los días, me encuentro que, de lo desconcertante hemos pasado a lo delirante, tanto en Panamá como allende. En particular me llamó la atención un artículo de James Bovard publicado por el Instituto Mises, en el cual el autor señala que a pesar de que la gran mayoría reconoce que el gasto desmedido es inmensamente perjudicial; ¡de pronto!, para el gobierno de Biden en USA, lo considera como el camino al progreso y la salvación. ¿De veras?

    Creer que derramando papelitos verdes podemos prosperar es clara señal de demencia o, de algo peor. En el caso de Biden, Bovard nos dice que este presidente declaro: “Tenemos que gastar estos dineros para asegurar el crecimiento económico, sin entrar en consideraciones de cuanto esto ayudara a la gente.” ¿Entendiste? Yo no. Allá lo llaman, “estímulo federal”; acá en nuestro patio una funcionaria de alto rango me dijo que era “welfare”, que traduce a bienestar social. Curioso que en tantos casos el bienestar lleva nombre y apellido.

    Uno de los problemas grandotes es lo difícil que es repartir tanto dinero o lo que sea a través de un aparato gubernamental que no es bueno ni para tapar baches en las calles. En Venezuela vimos el caso de buques llenos de comida, la cual se pudrió en los muelles porque Chávez no lograba repartirlo. Pero seguro que sus amiguitos sí lograron llenar alacenas.

    Tanto en USA como en nuestro patio, las autoridades jamás aceptarán que esos “estimulos” se deben al fracaso de los encierros que han destruido la economía y empobrecido a media humanidad; a punto que ya el COVID dejó de ser el problema principal. Ni hablar que en el proceso pisotearon las libertades ciudadanas y convencieron a medio país de que ellos, “las autoridades” eran la salvación; cuando en realidad son la perdición. En Panamá el sector informal, que antes andaba por el 40%, ahora anda por el 65% o más. Lo único bueno es que muchos están comenzando a copiarse de los asiáticos, que hace mucho estaban claritos en cuanto a eso de ser “empresarios”; o, mejor dicho, “emprendedores”. Y, a todo esto, ni entremos a ver lo de la educación; que, si antes andaba mal, ahora, simplemente, ¡no anda!

    Por otro lado, muchos se volvieron adictos a los “estímulos”; aunque nadie alertó acerca de lo que se estaba “estimulando”. Y, a todo ello, olvidado quedaron las advertencias de ilustres antepasados; tal como el economista Warren Nutter quien advirtió: “Mientras más se toma el gobierno, menos sobrevive la democracia.” Jefferson: “La dependencia es buena herramienta para los designios de ambiciones políticas. Plutarco, en los últimos días del Imperio Romano: “En esos tiempos los subsidios habían corrompido al pueblo, y la mayoría aprendió a comerciar con sus votos.” Montesquieu: “No se puede ser magnánimo sin una gran extorsión: para lo cual hace falta subvertir al estado. Hayek: “El concepto de que el estado debe ser guiado por la opinión de la mayoría tiene sentido solamente si esas opiniones fuesen independientes del gobierno.” En fin, todo cuanto anima al pueblo a ver a los políticos como salvadores, hace peligrar la libertad.

    A fin del día, el “regalierno” (gobierno regalón) nos llevará al desastre. La ley no sólo ha sido prostituida, sino que es tan extensa que ni los conocedores la conocen. El gasto gubernamental es cada vez más insostenible. La Prensa de hoy por Roberto González – 5/8/2021 nos informa que se contemplan $6,233 millones para la planilla estatal del 2022. Y ¡es sólo la planilla!, esa que se está pagando con préstamos. El Canal aportó $1800 al gobierno. Quiere decir que para el año 2022 necesitaremos un poco más de 3 «Canales de Panamá» para pagar solamente la planilla. No sé si el loco soy yo o si hay otros “locos” por allí.

  • Ley rider: intervencionismo en el mercado del servicio de delivery en España

    El Real Decreto Ley 9/2021, o ‘Ley Rider’, del 11 de mayo, por el que se modifica el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, entra en vigor este 12 de agosto en España. Con esta normativa, el sector público impone a las empresas de reparto (principalmente, de comida a domicilio) una relación laboral contractual con sus repartidores, conocidos como riders, al repartir la mayoría en bicicleta.

    “Esta ley protege a los más vulnerables porque afecta a los jóvenes de nuestro país y por eso es tan importante lo que estamos haciendo”, dijo Yolanda Díaz Pérez, ministra de Trabajo. Según sus palabras, 16.794 personas han regularizado su situación laboral gracias al esfuerzo de los inspectores. Esto ha tenido un impacto económico de 29 millones de euros, afirmó.

    La nueva ley entró en vigor una vez publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A partir de ese momento, las empresas tienen tres meses, hasta el 12 de agosto, para realizar los cambios necesarios en sus relaciones laborales con los repartidores de alimentos. Sin embargo, la nueva ley no afecta a los trabajadores de otras plataformas digitales, como las aplicaciones de transporte.

    Muchas empresas en España aprovechan lo que se conoce en los EE.UU. y UK como la “gig economy”, un término que hace referencia a los trabajadores autónomos que trabajan en trabajos temporales y flexibles, como repartir alimentos desde una variedad de empresas y establecimientos, a clientes. Pero en los últimos años, los trabajadores de este sector vienen exigiendo el reconocimiento como personal asalariado y solicitando los derechos correspondientes, como la baja por enfermedad y las vacaciones pagadas.

    Aun cuando es temprano para ver los resultados positivos que pretende la ley rider, la primer consecuencia negativa para los empleados ya se conoce: Empresas como la británica Deliveroo, a raíz de la inminente entrada en rigor de esta ley, ha decidido cerrar su actividad en España y pretende acometer un proceso de despido colectivo que afectará a un total de 3.871 personas, entre personal de oficina y repartidores.

    La empresa anunció este viernes su intención de salir del país en octubre, luego de abrir un “período de consultas” con sus trabajadores, a quienes horas después informó de la apertura del referido proceso directamente a principios de septiembre.

    En un comunicado, los responsables de Deliveroo en España han vinculado su retirada del mercado español con la competencia en el sector de la comida a domicilio, ya que “mantener una posición de mercado de primer nivel requeriría un nivel de inversión muy elevado con un retorno potencial altamente incierto».

    La ley rider también obliga a todas las empresas a informar a los pasajeros de reparto de alimentos sobre cómo los algoritmos y la inteligencia artificial afectan sus condiciones de trabajo, decisiones de contratación y despidos. “Ahora los algoritmos se van a poner al servicio de la mayoría de la sociedad”, dijo la ministra Díaz. «Todas las empresas comerciales de hoy utilizan la inteligencia artificial de una forma u otra y es clave para nosotros ser valientes y gobernar sin miedo la transición tecnológica».

    La ministra también anunció la creación de un comité de expertos que evaluará al gobierno y estudiará “el buen uso de la inteligencia artificial y los algoritmos en las relaciones laborales”. Díaz explicó: “Necesitaremos conocimientos colectivos para que cuando alcancemos una posición más avanzada tengamos la aptitud con respecto a cómo abordamos el uso de la inteligencia artificial en las relaciones laborales”.

    La aprobación de la nueva ley provocó diversas respuestas de los sindicatos y asociaciones empresariales. Aunque la legislación está destinada a brindar más seguridad a los pasajeros que realizan entregas de alimentos, ha sido rechazada por el movimiento Delivery Workers United con el argumento de que provocará la pérdida de puestos de trabajo. Los manifestantes llevaron una pancarta con el mensaje: «Stop Rider law, soy un trabajador autónomo» frente al Congreso el pasado martes.

    Pepe Álvarez, secretario general del sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), que participó en las negociaciones, celebró la medida este martes. “Esta es una ley que va a poner las cosas en orden”, dijo durante una entrevista televisiva al noticiero La hora de la 1, de la cadena estatal TVE.

    Carlos Gutiérrez, del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que también participó en las negociaciones, aplaudió la ley, pero afirmó que debería haber ido más allá. “Esta es una ley que va en la dirección correcta porque fortalece la relación de trabajo entre los pasajeros y obliga a las empresas a ofrecer transparencia sobre las nuevas formas de administrar la fuerza laboral, como el uso de algoritmos”, dijo. Pero agregó: “El texto no es tan ambicioso como nos hubiera gustado. Creemos que podríamos haber ido más allá y regularizado las diferentes realidades laborales que se dan en estas plataformas digitales ”.

    La asociación líder de plataformas de entrega de alimentos APS, por su parte, que representa a Deliveroo, Stuart, Glovo y UberEats, declaró su oposición a la ley rider. En un comunicado de prensa emitido el martes, advirtió que el decreto “compromete el desarrollo de un sector que aporta más de 700 millones de euros al PIB de España”. La asociación también criticó el hecho de que la ley se aprobó como un decreto real, lo que significa que no fue objeto de debate parlamentario, y sin consultar a «restaurantes, plataformas y, lo que es más sorprendente, a los propios trabajadores de la entrega«.

    La asociación también criticó la ley rider por obligar a las plataformas a hacer que sus algoritmos sean más transparentes . “Si bien España afirma ser una nación de nueva creación, esta es la primera ley en Europa que incluye la obligación de que las empresas tecnológicas revelen sus algoritmos”, agrega el comunicado de prensa.

    Como siempre sucede, las leyes se juzgan por sus intenciones, pero no por sus resultados. Deberá pasar un tiempo para evaluarlos, pero desde ya, Deliveroo cierra en España y nadie puede anticipar qué sucederá con la vida de esos riders que ahora se quedan sin trabajo.

  • El chocolate ya es producido en laboratorio y es igual de rico que el natural

    El chocolate del futuro podría estar elaborado en un biorreactor. Un equipo de investigadores de Suiza ha desarrollado por primera vez chocolate en un laboratorio. ¿Supondrá esta innovación el fin del cultivo convencional del cacao?

    El futuro de la comida viene del tanque. Eso es lo que dice Thilo Hühn. Es profesor en el Instituto de Innovación en Alimentos y Bebidas del ZHAW en Wädenswil. Por tanque se refiere a los dispositivos del laboratorio. Allí, junto con la profesora Regina Eibl del Instituto de Biotecnología, elaboró ​​el primer chocolate a partir de cultivos celulares.

    El chocolate producido alternativamente del ZHAW parece chocolate con leche normal. Los investigadores se sorprendieron de lo intenso que sabía. Después de los limones y las bayas, el panel sensorial de la universidad se mantuvo. «Una experiencia de sabor especial», dice Hühn. «En realidad, en el laboratorio reproducimos cosas que se dan en la naturaleza», explica Eibl.

    En un principio su equipo, que desarrolla principalmente células para el sector farmacéutico, no tenía intención de involucrarse en la producción del chocolate, y asegura que «la idea fue de nuestro compañero Tilo Hühn. Me preguntó si podíamos intentar crear cultivos de células vegetales a partir de granos de cacao. Concretamente, queríamos investigar si esos cultivos celulares producirían polifenoles, que son esenciales para la percepción y el efecto del chocolate».

    Prácticamente no hay células que no crezcan en el biorreactor, dice Regine Eibl. En la investigación alimentaria, actualmente se está perfeccionando la carne del laboratorio . Pero hacer la hamburguesa in vitro a partir de células grasas y células de fibras musculares es más difícil que trabajar con cultivos de plantas, dice: «Los cultivos de glóbulos rojos que deben propagarse y diferenciarse para la carne son un gran desafío». Otro proyecto de investigación en el que se está trabajando actualmente es el de las proteínas de la leche. De manera análoga a la hamburguesa in vitro en el laboratorio, el queso y otros productos lácteos como el helado podrían elaborarse a partir de proteínas de la leche no animal.

    Pero el chocolate cultivado en el laboratorio es probablemente el proyecto más ambicioso de Hühn hasta la fecha.

    Para el chocolate ZHAW, las células de las mazorcas de cacao de Puerto Rico se multiplicaron en un proceso de múltiples etapas. El chocolate tardó más de medio año en estar listo. Tras la limpieza exterior del fruto del cacao, se extraen los granos de cacao de forma estéril, se cortan en cuartos con un bisturí y se incuban en un medio nutritivo a 29°C en la oscuridad.

    En unas tres semanas una especie de costra, denominada callo, brota en los bordes donde se realizaron los cortes, y puede después seguir creciendo. «Todo esto se lleva a cabo en un medio de cultivo bastante sencillo», asegura Eibl. El material así obtenido se introduce en frascos, que luego se agitan y donde se crea un llamado cultivo en suspensión que se reproduce y crece en un biorreactor. Con los cultivos celulares que han creado los investigadores, ahora pueden producir cualquier cantidad de chocolates sin tener que recurrir a frutas de la naturaleza. Y gracias a la extracción del agua de los granos de cacao utilizada en el proceso, el aroma del chocolate es mucho más intenso que con los productos convencionales.

    Respecto al aroma y sabor, las investigadoras de aromas Irene Chetschik y Karin Chatelain del Instituto descifraron prácticamente el ADN olfativo del chocolate o cacao. Han desarrollado un kit con 25 sustancias olorosas que se encuentran en el chocolate: floral, afrutado, especiado, terroso, entre otras. Lo más interesante del aroma del cacao es el hecho de que, entre todos los componentes presentes en el chocolate, no hay ningún compuesto que huela a cacao, asegura Chetschik. «El aroma del cacao es una composición de diferentes moléculas químicas con diferentes calidades de olor».

    En cuanto a la consistencia, el chocolate de laboratorio es bastante comparable con el chocolate convencional con un 70% de contenido de cacao. La mayor diferencia se encuentra tal vez en el sabor algo más afrutado del chocolate de laboratorio. Este gusto se nota inmediatamente, mientras que en el chocolate convencional solo se desarrolla con el tiempo.

    Finalmente, el cultivo celular permite producir una y otra vez nuevo chocolate según sea necesario. En términos muy simplificados se puede comparar con un hongo kéfir, del que siempre se puede obtener algo nuevo. La industria alimentaria está muy interesada en este tipo de cultivos celulares, asegura Eibl.

    ¿Es el éxito en el laboratorio una amenaza para los productores de cacao? «Los agricultores todavía lo necesitarán», dice Tilo Hühn. «Vemos nuestra investigación como un complemento».  «Queremos probar cómo puede ser el futuro de la comida de laboratorio. La desterritorialización, en el sentido de un alejamiento completo del terreno de cultivo, no es nuestro objetivo», añade Hühn.

    Se calcula que el chocolate debería estar disponible en las tiendas en unos dos años. Inicialmente sus precios serán más elevados, pero se presume que irán decreciendo a medida que la producción se intensifique. El investigador afirma que se trata principalmente de «crear condiciones nuevas que consuman menos medioambiente y dejen una menor huella medioambiental en la producción de estos productos». “No queremos desplazar la agricultura o el chocolate tradicional”, dice Hühn. «Pero es necesaria una combinación sensata de prácticas culturales». El debate está planteado.

  • Criptoindustria crece en Alemania y El Salvador, mientras Panamá sigue rezagada

    En estas últimas semanas, tanto El Salvador como Alemania, países absolutamente contrapuestos entre sí, han dado impulso ya no sólo a las criptomonedas, sino a la criptoindustria, mediante regulaciones amigables a todo el ecosistema generado. Panamá, habiendo sido un centro bancario internacional, vanguardista en figuras financieras, de a poco ha ido perdiendo terreno en el campo financiero y hoy día, cada día de atraso, equivalen a años completos de competitividad que no se recuperan.

    El primer caso es el anunciado y efectivo golpe publicitario dado por el presidente de El Salvador en la Convención de Miami hace exactamente un mes. Desde ese momento, la marca país de El Salvador ha ido en constante aumento, debido no sólo a la cantidad de inversores y no sólo de la criptoindustria hablando sobre el país, sino sobre acciones concretas de empresas como la anunciada hace unos días, Chainbytes.

    El fabricante de cajeros automáticos (ATM) de bitcoin, ChainBytes, informó el miércoles pasado que trasladó a El Salvador su centro principal de producción. En 10 días, la empresa tendrá listo el primer prototipo elaborado completamente en tierra salvadoreña y, a partir de allí, sus esfuerzos se centrarán en alcanzar una productividad de 50 equipos diarios o 1.500 al mes. Actualmente son 175 empleados, pero se calcula que las contrataciones locales sólo irán en aumento debido a que la empresa poseía un centro de producción en China que tuvo que desmantelar recientemente debido a la represión contra las criptomonedas en ese país. Ahora, la compañía ha trasladado todo ese centro de producción a El Salvador. De nada sirvió que Panamá tuviera una ley de manufacturas (EMA) preparada a tal fin.

    El centro dará servicio a las «operaciones de la empresa en las regiones de LATAM, EE. UU. y Canadá con el supply chain global». La compañía ha estado prestando servicios a operadores de cajeros automáticos de bitcoin y empresas que buscan ingresar al negocio de cajeros automáticos de bitcoin desde el año 2012.

    Eric Grill, el director ejecutivo de Chainbytes, dijo: «Chainbytes brindará servicios a los salvadoreños que buscan operar cajeros automáticos de bitcoin en el país y colaborará con su gobierno, entidades legales y asociaciones para garantizar que el centro de fabricación tenga éxito y traiga prosperidad al país».

    Grill elogió recientemente a El Salvador por «mostrar liderazgo al mundo en la implementación de bitcoin como moneda legal». El CEO opinó: «Creemos que al hacerlo, el país se está posicionando para ser más un centro tecnológico», y agregó que su empresa «quiere ser parte de ayudar a que eso tenga éxito». Grill continuó: «Nuestra iniciativa brindará la capacitación y los trabajos calificados necesarios para todos los salvadoreños, lo que, a su vez, contribuirá a la economía y a la nación».

    Tracy Jefferson, directora de operaciones de la empresa, explicó que El Salvador «tiene zonas francas y parques de servicios que alentarán a más empresas a operar aquí». Además, señaló que “con los centros marítimos y aéreos en su lugar, tiene sentido que produzcamos máquinas aquí no solo para los salvadoreños sino para exportar a toda América del Norte y del Sur”. Palabras que podrían haber sido perfectamente aplicables a Panamá, con toda su infraestructura preparada y su envidiable posición logística. ¿Criptoindustria en Panamá? No por ahora.

    El segundo caso, en Alemania, se refiere a los 4000 fondos institucionales en Alemania que ahora pueden invertir el 20% de sus carteras en criptoactivos.

    La muy esperada Ley de colocación de Fondos (Fondsstandortgesetz) entró en vigor el 1 de julio en Alemania. El parlamento federal alemán, el Bundestag, había aprobado la legislación el 22 de abril.

    Según esta ley, los fondos especiales nacionales nuevos y existentes (Spezialfonds) pueden invertir hasta el 20% de sus carteras en activos criptográficos, como bitcoin.

    Hay aproximadamente 4.000 fondos especiales de este tipo cubiertos por esta legislación. Según un informe de BVI Investments, a finales de diciembre de 2020 se invirtieron 1,88 billones de euros (2,23 billones de dólares) en fondos especiales abiertos, excluidos los fondos inmobiliarios especiales.

    Si todos los fondos especiales asignaran el 20% completo en criptomonedas, equivaldría a más de 376 mil millones de euros ($ 446 mil millones).

    Tradicionalmente, los fondos especiales son fondos de inversión regulados y de composición abierta limitados a inversores institucionales, como instituciones financieras, compañías de seguros, corporaciones, fundaciones e iglesias.

    El interés en la criptoindustria está aumentando, según los expertos del mercado, que anticipan que estas nuevas regulaciones podrían desencadenar una inversión significativa en el mercado criptográfico.

    Sven Hildebrandt, jefe de la consultora de cadena de bloques de Hamburgo DLC Distributed Ledger Consulting, dijo al medio Decrypt que proyecta una entrada teórica del orden de 350.000 millones de euros (415.000 millones de dólares) en criptoactivos. Esa es una cantidad significativa, y «malditamente enorme», según Hildebrandt, considerando que la capitalización de mercado actual de Bitcoin es de $ 632 mil millones. Asimismo, considera que es un gran impulso para la posición de Alemania como un centro de inversión financiera, y los expertos creen que nutrirá a la industria de la criptografía en su conjunto al legitimar aún más esta clase de activos.

    Y añadió: «Aquí, la ley va en la dirección correcta y la acogemos expresamente».

    Sus cálculos se basan en estimaciones de que alrededor de 1,87 billones de euros (2,2 billones de dólares) están inmovilizados en aproximadamente 4.000 fondos especiales. «Esto no sucederá de la noche a la mañana, pero estamos hablando del vehículo de inversión más grande que tenemos en Alemania, literalmente, todo el dinero está ahí», dijo Hildebrandt.

    La ley alemana avanza en la dirección correcta. Una criptoindustria es posible. No existe un equivalente estadounidense de Spezialfonds, pero se han comparado con los Fondos Especiales de Inversión (SIF) en Luxemburgo y los Fondos de Inversión Calificados (QIF) en Irlanda. Estos tipos de vehículos de inversión son atractivos para las instituciones porque permiten flexibilidad y son mucho menos restrictivos en los requisitos de liquidez, diversificación, restricciones de endeudamiento y apalancamiento. Al mismo tiempo, el marco regulatorio sólido brinda seguridad a los inversores. ¿Por qué no hemos podido generar un instrumento así en todo este tiempo en Panamá?.

    La agencia alemana de defensa de las inversiones alternativas, Bundesverband Alternative Investments (BAI) ha elogiado la nueva legislación. Ahora pide «que se amplíe para incluir fondos públicos».

    Mientras tanto, en Panamá, ¿podemos decir lo mismo?. Quizás muchos lectores no lo saben, pero hace más de 10 años, cuando las criptomonedas comenzaban a asomarse, los reguladores en el estado de New York comenzaron a exigir licencias incumplibles y los pioneros de la criptoindustria vieron en Panamá un oasis para comenzar sus negocios. Los más importantes, muchos de ellos hoy mil veces millonarios, mayormente de Estados Unidos, estuvieron en el país, comenzaron sus negocios aquí, pero de a poco se fueron desilusionando por no poder conformar un ecosistema local y se fueron todos.

    En una segunda ola, de la cual he sido activa participante, provino de Europa central más precisamente. Quise compartirles a todos lo que era mi amado paraíso y lo que podía complementar un centro financiero moderno a la criptoindustria. Me habría gustado que Æternity hubiera elegido Panamá y no Uruguay para su expansión por latinoamérica. Mis amigos checos, eslovacos, austríacos, ucranianos que eran fanáticos de Panamá, de a poco mudan sus esperanzas y acciones concretas a Paraguay. Incluso este último al día siguiente de El Salvador anunciaba también un proyecto de ley amigable a la criptoindustria. Localmente, nos cansamos de dar charlas y explicar sobre la conveniencia de una desregulación o una regulación amigable a la criptoindustria y al sector financiero en general y no encontrar eco.

    Habrá una tercera ola?? Como expresara al inicio, horas y días que se pierden en vericuetos legislativos, tanto para desregular lo que hace falta, como para darle un respaldo legal a lo que ya existe en el viejo mundo de las inversiones, son años de competitividad perdida. Panamá ya posee un artículo constitucional que rechaza el «curso forzoso de moneda», por lo cual, a diferencia de El Salvador, no necesitaríamos una regulación para las criptomonedas. Ya existe desde 1904. Y atención, no se necesitan más «personas educadas» o «mejorar la educación» para que tengamos un centro financiero moderno que incluya a todos, como se repite. Se necesita más libertad, menos estado y más personas libres.  El Salvador, con la misma dolarización que poseemos aquí, se ha atrevido a desafiar a los reguladores globales y hasta ahora no le han quitado corresponsales ni amenazado con listas de dudosa reputación. Nosotros ¿qué hacemos mientras tanto? Nada. Luego, nos quejamos.

  • Irlanda, Estonia y Hungría rechazan el pacto global impositivo de la OCDE. ¿Cómo cree votó Panamá?

    Irlanda es uno de los nueve países que no firmó un acuerdo importante para la OCDE ayer jueves , que pretende reformar el régimen fiscal corporativo global. La OCDE anunció que 130 de los 139 países involucrados en las conversaciones se habían adherido a los lineamientos de lo que sería «un acuerdo histórico», que debiera concluirse en octubre.

    Según el plan, los países podrán gravar las ganancias de las grandes empresas en los mercados donde se obtienen, independientemente de si tienen presencia física allí, mientras que se establecerá una tasa impositiva mínima global «de al menos el 15%».

    La OCDE dijo que el plan garantizará que las empresas multinacionales paguen «una parte justa» de los impuestos dondequiera que operen.

    La declaración acordada representa un avance dañino para la competencia fiscal,  en un largo proceso de reforma que ha sido empujado por la OCDE durante los últimos dos años.

    El ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, dijo que está «absolutamente comprometido» con el proceso de reforma del régimen fiscal corporativo global y trabajará con los países de la OCDE para encontrar un resultado que Irlanda pueda apoyar.

    Hablando en la sede de Finanzas el jueves por la noche, el Sr. Donohoe dijo que «podría» apoyar «muchos elementos» de lo que han acordado 130 naciones, pero tiene reservas sobre una tasa impositiva mínima del 15 por ciento.

    La tasa impositiva del 12,5 por ciento de Irlanda es una de las razones por las que ha sido tan competitiva durante muchas décadas, dijo el Ministro, y el continuará «defendiendo nuestra tasa». Va a lanzar un programa de consulta pública sobre las negociaciones de la OCDE para recabar opiniones sobre lo que está surgiendo.

    La decisión de Irlanda de no firmar es una gran jugada política del Gobierno enfrentándose a la presión global mayoritaria. Todos los países importantes están apoyando el acuerdo, aunque el acuerdo aún podría enfrentar dificultades en el Congreso de Estados Unidos, donde existe una importante oposición republicana a algunos de sus términos.

    El acuerdo entre la gran mayoría de los países de la OCDE sigue a un acuerdo logrado en la reciente reunión de ministros de finanzas del G7 sobre un plan para imponer una tasa impositiva global efectiva mínima de al menos el 15 por ciento sobre las ganancias de las principales corporaciones, además de gravar sobre las ganancias que obtienen en los grandes mercados donde no tienen presencia física. Los otros ocho países que no se han adherido incluyen otros dos países de la UE con impuestos bajos: Estonia y Hungría, y  varios países que son señalados como paraísos fiscales: Barbados y San Vicente y las Granadinas, y dos países africanos, Kenia y Nigeria, que incluso «pudieran» ser beneficiarios del acuerdo para los países en desarrollo. Sin embargo, después de semanas de negociaciones difíciles, los grandes países que supuestamente tenían dificultades con algunos aspectos del acuerdo, incluidos China e India, lo firmaron. Todos los países firmantes representan el 90% del PIB mundial, e incluyen a EE. UU., China, Reino Unido, Francia y Alemania.

    «Después de años de intenso trabajo y negociaciones, este paquete histórico garantizará que las grandes empresas multinacionales paguen su parte justa de impuestos en todas partes», dijo el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.

    Dos pilares

    La OCDE dijo que el paquete de dos pilares garantizaría que las grandes empresas paguen impuestos donde operen y obtengan ganancias, al tiempo que agregaría certeza y estabilidad al sistema tributario global.

    Bajo el primer pilar, se espera que los derechos impositivos sobre más de $ 100 mil millones de ganancias se reasignen de los mercados internos de las empresas a otras jurisdicciones cada año.

    Las empresas consideradas en el ámbito de aplicación serían multinacionales con una facturación global superior a 20.000 millones de euros y un margen de beneficio antes de impuestos superior al 10%, y el umbral de facturación posiblemente se reduzca a 10.000 millones de euros después de siete años tras una revisión.

    Se espera que la tasa impositiva mínima de al menos el 15%, acordada en el pilar dos, genere hasta $ 150 mil millones en ingresos adicionales cada año, dijo la OCDE. La tarifa se aplicaría a las empresas con un volumen de negocios superior al umbral de 750 millones de euros, y solo quedaría exento el sector del transporte marítimo.

    Pérdida de ingresos anual

    El Departamento de Finanzas irlandés ha estimado previamente que el acuerdo costaría a Irlanda la pérdida de más de 2.400 millones de euros en ingresos fiscales anuales durante los próximos cuatro años como resultado de los cambios.

    Hablando en la sesión informativa, el Ministro Donohoe no se sintió atraído por los cambios que Irlanda necesitaría ver para considerar la firma del acuerdo. Tampoco estuvo preocupado cuando se le consultó sobre el riesgo potencial para la reputación de que Irlanda no se registre desde el principio; Donohoe dijo que solo será posible formarse una opinión sobre los efectos de estar o no en el acuerdo cuando se alcance el punto de implementación.

    “Dado que esta es una negociación en la que estamos participando de buena fe, no voy a indicar en este momento, particularmente hoy, cuáles podrían ser diferentes resultados que podrían o no ser aceptables para Irlanda”, dijo. Una parte clave de la política fiscal de Irlanda ha sido la «certeza y previsibilidad«, y para defender estos principios era importante para él indicar un apoyo parcial, pero también una reserva.

    «Como resultado de esta reserva, Irlanda no está en posición de unirse al consenso», se lee en el comunicado. Se necesita una consulta pública sobre el borrador del acuerdo para aprovechar las opiniones de las partes interesadas con el objetivo de preservar la estabilidad en la política fiscal de Irlanda, agregó.

    «Siempre he hablado de mi deseo de un acuerdo integral, sostenible y equitativo sobre las normas fiscales internacionales en la OCDE que satisfagan las necesidades de todos los países, grandes y pequeños, desarrollados y en desarrollo», dijo.

    “Ahora vamos a considerar el acuerdo en la ronda…. Cuando lleguemos a octubre, será aún más claro cómo será un acuerdo. Negociaremos y participaremos de buena fe hasta ese momento «.

    Mientras Irlanda, Estonia y Hungría, todos países miembros de la UE sufren las presiones internas y embates desde la cartelizada OCDE y conservan su posición soberana, Panamá, que posiblemente haya sido el país que más ha sufrido globalmente, post Panama Papers, firmó el documento sin reserva alguna. Luego nos quejamos.

  • Tres razones para rechazar el esquema de armonización fiscal de Biden o «tributación mínima global»

    Allá por el 2007, narré en este video la explicación de por qué la competencia fiscal es muy deseable, por qué es probable que los políticos sobrecarguen y gasten en exceso (“Goldfish Government”) si piensan que los contribuyentes no tienen la capacidad de escapar.

    La buena noticia es que la competencia fiscal ha funcionado.

    Como se explica en el video anterior citado, ha habido grandes reducciones en las tasas de impuestos personales y las tasas de impuestos corporativos. Igual de importante, los gobiernos han reducido varias formas de doble imposición, lo que significa tasas impositivas más bajas sobre dividendos y ganancias de capital.

    Muchos gobiernos también han reducido, o incluso eliminado, los impuestos a las sucesiones y al patrimonio.

    Estas reformas fiscales favorables al crecimiento no sucedieron porque los políticos leyeran mis columnas (¡ojalá!). En cambio, adoptaron una mejor política fiscal porque temían perder puestos de trabajo e inversiones en países con una mejor política fiscal.

    Ahora las malas noticias.

    Hay una campaña en curso por parte de gobiernos con impuestos elevados para reemplazar la competencia fiscal con la armonización fiscal. Incluso han reclutado a burocracias internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para lanzar ataques contra jurisdicciones de bajos impuestos.

    Y ahora Estados Unidos está definitivamente en el lado equivocado de este tema.

    Esto es algo de lo que quiere la Administración Biden.

    «Estados Unidos puede liderar al mundo para poner fin a la carrera a la baja en las tasas de impuestos corporativos. Un impuesto mínimo sobre las corporaciones estadounidenses por sí solo es insuficiente. … El presidente Biden también propone alentar a otros países a adoptar fuertes impuestos mínimos sobre las corporaciones, al igual que los Estados Unidos, para que las corporaciones extranjeras no tengan ventajas y los países extranjeros no puedan intentar obtener una ventaja competitiva sirviendo como paraísos fiscales. Este plan también niega las deducciones a las corporaciones extranjeras … si tienen su sede en un país que no adopta un impuesto mínimo fuerte. … Estados Unidos busca ahora un acuerdo global sobre un impuesto mínimo fuerte a través de negociaciones multilaterales. Esta disposición aclara nuestro compromiso con un impuesto mínimo global. Ha llegado el momento de nivelar el campo de juego y ya no permitir que los países obtengan una ventaja competitiva reduciendo drásticamente las tasas de impuestos corporativos.».

    Como diría Charlie Brown, «Dios mío». Esos pasajes suenan como si los hubiera escrito alguien en Francia, no en Estados Unidos.

    Y el cielo no permita que los países «obtengan una ventaja competitiva reduciendo drásticamente las tasas de impuestos corporativos». Quelle horreur!

    Hay tres cosas que entender sobre esta reprensible iniciativa de la Administración Biden.

    1. La armonización fiscal significa tipos impositivos cada vez mayores: no hace falta decir que si los políticos pueden crear un cartel fiscal, será simplemente una cuestión de tiempo antes de que aumenten la tasa impositiva. En pocas palabras, no tendrán que preocuparse por un éxodo de empleos e inversiones porque todos los países estarán obligados a tener el mismo mal enfoque.

    2. La armonización del impuesto sobre sociedades irá seguida de la armonización de otros impuestos: si se impone el esquema de un impuesto sobre sociedades armonizado, el siguiente paso será la armonización (y superior) de las tasas impositivas sobre la renta personal, los dividendos, las ganancias de capital y otras formas de trabajo. Ahorro, inversión y emprendimiento.

    3. La armonización fiscal niega a los países pobres el mejor camino hacia la prosperidad: el mundo occidental se hizo rico en el siglo XIX y principios del XX cuando había un gobierno muy pequeño y no había impuestos sobre la renta. Ese es el camino que algunas jurisdicciones sensatas quieren copiar hoy para poder traer prosperidad a su gente, pero eso no será posible en un mundo de armonización fiscal.

    PD: Si desea obtener más información, aquí hay una serie de videos en tres partes sobre paraísos fiscales e incluso un video que desacredita parte de la demagogia de Obama sobre el tema.

  • Banca tradicional comienza a ser comprada por las Bigtech Fintech

    La banca tradicional fue una y más veces advertida, que si no aggiornaban sus modelos de negocios, prontamente podían ser, desintermediadas por las criptomonedas, pero peor aún, siendo compradas o eliminadas por las noveles Fintech y sobre todo, las Big tech, como lo anticipáramos desde este mismo medio hace varios años.

    Sobre todo, porque los bancos tienen algo que no tienen las Fintech o las Bigtech: los servicios del sector bancario tradicional están cada vez más vinculados con aplicaciones no bancarias y en ese escenario empresas como Google, Amazon, Facebook o Apple cuentan con la ventaja de sus propias prestaciones y usuarios, pero no tienen las licencias y entornos regulatorios adecuados de las entidades bancarias. Entonces, lo más fácil y rápido para estas enormes compañías es entrar de lleno en él adquiriendo los propios bancos. El tiempo de desafiarlos ya pasó. Ahora pasan directamente a la acción.

    Hasta ahora, especialmente los grandes bancos, habían optado por integrar firmas ‘tech’ a sus servicios. Sin embargo, la situación comienza a voltearse después de que la ‘fintech’ mexicana Credijusto adquiriera el Banco Finterra con el objetivo de ampliar su oferta de productos financieros. En Brasil, la ‘fintech’ WEEL se fusionó con el banco BS2, y no son las únicas operaciones que ya comienzan a marcar  tendencia. Actuando así, las compañías tecnológicas buscan un lugar en el negocio de la banca digital en el que están en juego 28,3 billones de dólares, según CB Insights.

    Es indiscutible que la pandemia de Covid-19, en particular las medidas de distanciamiento social y el temor a la transmisión del virus a través de instrumentos de pago, ha acelerado aún más el cambio hacia los pagos digitales.  En el mundo entero, pero especialmente en la Latinoamérica rezagada, se reconoce que la pandemia provocó un cambio rápido en el comportamiento de consumidores y comerciantes y obligó a una adaptación excepcional de los diferentes actores del mercado de pagos

    Para disputarse una parte de ese ‘pastel’, las ‘big tech’ son las grandes posicionadas gracias a que en los últimos años han realizado importantes inversiones. En total, durante el 2020, impulsado en parte por la pandemia del Covid 19,  esta inversión fue de unos 2.200 millones de dólares, una caída del 4% con respecto al año anterior, pero en contraste, los acuerdos bancarios, de fusión, compra o asociación,  aumentaron un 52%. Apple y Google ya se están asociando con bancos para integrar la banca en sus servicios, mientras que Amazon está buscando prestamistas institucionales para expandir sus ofertas de préstamos.

    Google es el monstruo tecnológico más activo en inversiones en servicios financieros. Actualmente cuenta con la plataforma de banca digital Google Pay, en la que sus socios bancarios ofrecen cuentas de bancos internacionales como BBVA, Citi, Stanford FCU, Seattle Bank, The Harbor Bank of Maryland, State Employees FCU, BankMobile, BMO Harris, First Independence Bank, GreenDot y Coastal Community Bank, entre otros.

    Facebook desarrolló un sistema de pagos para utilizar en sus aplicaciones, del cual también forman parte Whatsapp, Instagram y Portal. Además, en algunos países ha impulsado un sistema de envío de dinero a través de la plataforma de mensajería que busca competir con los desarrollos locales propios de cada banco. Por su parte, Amazon se ha asociado con diferentes entidades bancarias tradicionales para ofrecer servicios financieros. Por ejemplo, el año pasado acordó tanto con ING como con Goldman Sachs’ Marcus para emitir préstamos. No obstante, la plataforma de ‘ecommerce’ se está conformando como un propio banco desafiante y no tradicional dentro del ecosistema de su plataforma y las nuevas regulaciones le facilitan la posibilidad de ofrecer nuevos productos bancarios.

    Tanto las adquisiciones, pese a que “por ahora” no son de grandes bancos, como las fusiones, les permiten a las nuevas compañías tecnológicas hacerse fácilmente con las licencias necesarias para operar como una entidad financieras, cumplir los requisitos necesarios y a la vez, integrar las capacidades tecnológicas con las que ya cuenta. De continuarse esta tendencia, el sector bancario enfrenta un cambio en su ‘status quo’ que no convence a todos. La irrupción de los nuevos competidores amenaza a la banca tradicional, que exige la misma regulación para quienes entren a participar en el sector. Con la nueva realidad soplándole en la nuca, ahora, luego de años de negación, el sector exige regulación a los nuevos competidores; pero si algo hay con la tecnología, es que esta llega primero y como casi siempre sucede, serán ellos los que impongan sus propias reglas, en un tema desconocido para la burocracia reguladora.

    Días pasados, el presidente de la CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, durante su participación en la XXXVI Reunión del Cercle d’Economia, sostuvo que la digitalización está afectando a toda la cadena de valor de la banca tradicional, pero que el gran cambio se están produciendo en los nuevos hábitos de los clientes, lo que está provocando «un cambio de modelo y del marco competitivo». Ello significa, según Goirigolzarri, que pueden entrar nuevos competidores que «legítimamente quieren romper el ‘estatu quo’ y los bancos tienen que responder», con más inversiones o procesos de fusiones, por ejemplo.

    En igual sentido, la Asociación Bancaria Argentina emitió un comunicado el 6 de Junio, señalando que  «El Central tiene que derogar las resoluciones …. que profundizaron la desregulación y promovieron la externalización de servicios y los cierres de dependencias bancarias. La banca digital, las fintech y bigtech deben cumplir las regulaciones de la actividad bancaria», advierten.

    “Quienes no aprovechen las oportunidades de Open Banking perderán, mientras que los ‘bigtech’ ganan terreno, dice Hélder Rosalino, administrador del Banco de Portugal. La disrupción requiere una regulación más proactiva”, enfatiza en un pronunciamiento hoy, mucho más conciliador que sus colegas en esta parte del continente.

    Lo seguro es que es inevitable que el sistema financiero sufra cambios profundos en los próximos años, que ya se están desarrollando estos cambios y respondiendo a las nuevas demandas de una forma acelerada. Las Bigtech y Fintech ya no esperan más, directamente van y compran lo que necesitan, inclusive las codiciadas licencias bancarias y su combo regulatorio. Si estos gigantes, especialmente las Bigtech, realmente quieren dar ese paso a nivel masivo, pueden comprar un banco global de los grandes sin problema. No lo hacen porque no quieren. Sólo basta comparar la capitalización bursátil unos y otros. Y la banca tradicional ya poco podrá hacer para frenarlos. La amenaza que suponía para la banca la irrupción de las fintech empieza a ser superada por el nuevo Big Tech Banking.