Categoría: Opinión

  • ¿Cómo se evalúa la parte oral de un examen oficial de inglés? Claves para entender la competencia pragmática

    Imaginemos la siguiente situación: dos amigas se han preparado juntas el examen C1 de inglés y, tras realizar todas las pruebas, lo comentan entre ellas. Sara dice que el “listening” le ha salido fenomenal y Carmen que la prueba escrita le resultó más fácil de lo que esperaba. Con respecto a la parte oral del examen, ninguna de las dos está muy segura de cómo les ha ido: “He hablado un rato largo sobre las imágenes y he contestado bien a las preguntas del examinador… pero ¿quién sabe?”.¿Qué busca esta prueba oral de los exámenes oficiales? Su objetivo es evaluar la producción oral (y en algunos casos, la interacción) de los candidatos, incluyendo la capacidad de usar la lengua de manera efectiva para la comunicación. Esto es lo que se conoce como competencia “pragmática”. La pragmática es la parte de la lengua que analiza cómo el contexto afecta al significado e interpreta lo que decimos.

    Chiste sobre las competencias pragmáticas.
    Elaboración propia.

    ¿Cómo podemos demostrar en una prueba oral nuestra capacidad de comunicarnos de manera efectiva, teniendo en cuenta el contexto, los interlocutores y las reglas específicas de la lengua? Se trata de adaptar el lenguaje a diferentes contextos y registros, desarrollar ideas de forma coherente y cohesionada (por ejemplo, con conectores o siguiendo una estructura lógica en el discurso), intervenir en una conversación y expresar opiniones con fluidez y espontaneidad.

    ¿Qué se busca en el examen?

    La competencia pragmática es una de las competencias comunicativas que contempla el Marco Común Europeo de Referencia, estándar internacional para el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de lenguas. Por tanto, debe formar parte de los exámenes de acreditación lingüística que certifican niveles de inglés del A1 al C2, ¿pero pueden evaluarse de manera objetiva?

    En un reciente estudio, hemos analizado cómo perciben la competencia pragmática 60 examinadores de dos exámenes de acreditación muy populares en la actualidad: Cambridge Advanced English y Aptis ESOL Advanced. El objetivo era conocer qué destrezas pragmáticas y en qué medida se tienen en cuenta en las pruebas orales de nivel C1.

    Los resultados indican que lo más valorado en el nivel C1 es la capacidad de producir y desarrollar ideas claras, siguiendo una estructura lógica. Los examinadores están de acuerdo en que un buen manejo del discurso, teniendo en cuenta la claridad y relevancia de las ideas, es esencial a este nivel.

    Por ejemplo, un examinador comentó que a veces los candidatos responden brevemente dando vueltas sobre la misma idea. En otras ocasiones, se van por las ramas porque no han entendido el tema. Otras veces, se centran en la tarea y se explayan de forma razonable, con control y estructura. Éstos últimos son los que demuestran una buena competencia pragmática.

    Estructuras gramaticales y entonación

    Es muy importante emplear distintas estructuras gramaticales de manera flexible. Por ejemplo: imaginemos que nos preguntan sobre lo que hemos hecho la noche anterior. Una posible respuesta sería: “By the time I arrived home, my husband had cooked dinner. If I had known, I would not have already eaten a sandwich at work”. En esta respuesta, el uso flexible de los tiempos pasados y del tercer condicional contribuye a la organización lógica de las ideas.

    El uso de verbos modales, como “You might be right”, o expresiones similares a “I see your point, but…” o “I guess that…” podrían ser de gran ayuda para expresar opiniones de manera educada. Es importante recordar que la entonación es clave para que se interprete de manera correcta nuestra intención. Por tanto, debemos acompañar estas expresiones de una entonación ligeramente ascendente al final para que se perciba como una sugerencia respetuosa y no una oposición tajante.

    Autocorregirse sobre la marcha: buena idea

    Si cometemos algún error durante el examen, don’t panic! Si nos autocorregimos o parafraseamos rápidamente y con naturalidad, especialmente si añadimos una frase como “What I really mean is…” o “Let me explain…”, suele valorarse positivamente.

    Conectores sin sentido: mala idea

    Sin embargo, el uso de conectores como “moreover”, “furthermore” o “nevertheless”, que muchos usan en el examen oral para causar una buena impresión, rara vez tiene el efecto deseado. Esto se debe a que a menudo se nota que son memorizados y se suelen meter con calzador en un contexto en el que no tienen mucho sentido.

    Para demostrar la capacidad de relacionar ideas, podemos dar ejemplos y razones para apoyar argumentos. El uso de sinónimos y expresiones que ayuden a seguir el argumento, comprender la relación entre las ideas y anticipar lo que vendrá a continuación, como “As you mentioned earlier…”, también son buenos recursos.

    ‘Good question’: demasiado obvio

    Ocurre algo parecido con frases, como “that’s a good question, let me think…”, que los candidatos suelen usar para tomar el turno de palabra o ganar tiempo para pensar. Aunque pueden ser útiles, no sirven como reflejo fiel de la competencia interactiva por ser demasiado mecánicas.

    Para demostrar esta capacidad de interactuar con otra persona en un examen por parejas, podemos hacer preguntas al compañero (“What do you mean by…?” o “Would you agree that…?”), interrumpiendo solo cuando sea necesario y demostrando escucha activa mediante lenguaje no verbal y contacto visual.

    Factores paralingüísticos

    No obstante, los examinadores reconocieron que evaluar aspectos pragmáticos era todo un reto. Frecuentemente, prestaban atención a “un habla natural”, lo que podría hace referencia al modelo de hablante nativo. Un estándar que resulta obsoleto en el mundo actual donde el inglés funciona, en la mayoría de los casos, como lengua franca o vehicular entre hablantes no nativos.

    Además, varios examinadores reconocieron que a menudo pueden verse influenciados por aspectos personales de los candidatos, como la inteligencia, madurez, confianza y cultura. Estos resultados alertan sobre cierta subjetividad que puede estar presente en la evaluación.

    Más allá de “saber inglés”

    En resumen, tener un nivel C1 no es solo acumular conocimientos de gramática y vocabulario, sino saber usar la lengua con intención. La competencia pragmática es compleja de determinar porque depende del contexto, pero es crucial para comunicarnos de forma efectiva. Por ello, debemos seguir investigando qué papel juega en los exámenes de acreditación lingüística para poder enseñarla y evaluarla de manera justa, objetiva y eficaz.The Conversation

    Cristina Heras Ramírez, Doctora en Lingüística , Universidad de Cádiz

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Medida de Éxito de una Economía

    Recién, un connotado economista en Panamá declara que “la verdadera medida del éxito de una economía es su capacidad de generar empleos” pero, el asunto no es tan simple. Los empleos pueden ser un indicador de la salud económica pero no son “la medida de su éxito. No existe una clara medida del éxito o valor de las cosas. Hoy día, que la ciencia y la robotización van mermando el empleo tradicional, ¿acaso dirán que es un fracaso económico?.

    Para algunos, tal como yo, el mejor indicador del éxito se da a partir del grado de libertad de emprendimiento y, ahorita, eso va quedando muy patente en Argentina, en dónde ya redujeron de 24 ministerios a 8, con lo cual la economía se está disparando. La razón es más que simple… economía y gobierno no son sinónimos. Los gobiernos, ante todo, son entidades de seguridad y mejor es que dejen los asuntos económicos a los emprendedores y a la comunidad. Los gobiernos jamás deben hacer por el pueblo lo que el pueblo puede y debe hacer por cuenta propia; pues, de lo contrario lo anula.

    En Panamá, por ejemplo, los gobiernos pasados centraron su política económica en la teoría Keynesiana, según la cual el gasto gubernamental sería el motor económico cuando el mercado y las empresas trastabillan. ¡Qué linda idea para los zorros del gallinero!

    El elemento medular socioeconómico ocurre a partir de la familia, que es el núcleo de una sociedad, sin la cual sin la cual el país zozobra. Visto así, ¿cuán sana es la economía panameña cuando el 90% de niños nace fuera del matrimonio y se desarrollan sin una figura paternal?

    La gran mayoría en Panamá no sabe que la educación se centralizó con la creación del Ministerio de Educación en 1941, y muy pocos ven o advierten los motivos tras ello. Era la época del eugenismo con el cual Hitler buscaba mejorar la calidad genética del pueblo alemán cuyo coletazo llegó hasta Panamá.

    La idea era moldear a los niños a la imagen y semejanza del llamado “progresismo” que buscaban darles dirección y control a las masas. Dicha realidad quedó plasmada en nuestra constitución; esa que muchos leen y pocos entienden; tal como el Artículo 97 que habla sobre “la educación laboral…” ¿Sabes lo que es educación laboral? Y también habla de educación de emprendimiento. ¿Crees que el MEDUCA puede y enseña a ser emprendedor?.

    La constante universal es el cambio y es la obsolescencia la cual crea crisis y nos obliga a innovar, y ello es la esencia del emprendimiento; de manera que, decir que la medida del éxito de una economía está en su capacidad de generar empleo no es real; y ello cobra relevancia difícil de visualizar en el futuro abrumador presente y eminente.

    Y tal vez debo reincidir con algo que repito incansablemente, dado que es incansablemente ignorado o, peor… toreado; y me refiero a que el éxito económico de una nación está íntimamente ligado a la riqueza que existe dispersa entre su gente y que los sistemas centralistas dificultan o, aún, rechazan, porque les cierra las puertas de los gallineros, con sus posturas y sus aves de corral.

    El secreto del éxito de las competencias, sean económicas, deportivas y de cualquier clase, está en darles rienda suelta, ya que ningún gobierno tiene la capacidad de saber quiénes son y por dónde andan los exitosos. Triste que las noticias en Panamá suelen girar en torno a lo que hacen los zorros del gallinero y no las gallinas, que son las que ponen huevos. 

  • El Intramuros y el Arrabal

    Acabo de leer un escrito de Ford Smith en el Mises Wire, intitulado “el gobierno es una estafa”, lo cual, seguramente, dejará a muchos turulatos; pero bien vale la pena prestar atención ya que como andan las cosas en nuestro y otros patios, los gallotes revolotean la carroña. ¿Cómo es que tantos “sindicatos” en Panamá creen que cerrando calles se arreglan sus problemas sociales o, aún los suyos personales? O, el caso reciente en Nueva York en dónde están cercanos a elegir un alcalde comunista y antisemita que promete un gobierno a la Cuba en la metrópolis del capitalismo. La respuesta a tal misterio les puede dejar patidifusos: Lo que hemos tenido en Panamá y tienen en tantos países, y EE.UU. no se escapa, no es “gobierno” sino una casta élite ignorante o, simplemente perversa, que ha buscado acomodo histórico en contra del Arrabal; en algunos sitios más y otros menos.

    Y sí, en Panamá me estoy refiriendo al llamado “Arrabal” que existía fuera de las murallas o “intramuros” de la antigua ciudad de Panamá en 1678, hoy conocida como San Felipe. La realidad es que hoy y siempre hemos hecho parodia del Preámbulo constitucional que comienza cacareando

    con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…”;

    Y la pregunta que gime ser aclarada es: ¿¡A qué rayos llamamos “libertad”!?, ya que lo que hoy tenemos no es tal. ¿Creen que podemos llamar “libertad” a gobiernos enquistados hasta las coronillas en el mercado? Gobierno son unos pocos, mientras que mercado somos todos; y los dos jamás se deben confundir. Pero, ¿cómo catalogar cierres viales delictivos?, en los cuales los manifestantes se pasean con pancartas que leen:

    exigimos que venga el gobierno a resolver nuestros problemas”.

    ¿Cómo fue que los pobladores del Arrabal, situado fuera de las murallas del antiguo “Intramuros” de la vieja ciudad de Panamá llegaron a creer que “los gobiernos” eran sus aliados? Muy triste que las gallinas llegasen a ver a los zorros como amiguitos que están dentro del gallinero para cuidarlas y resolver sus problemas. La respuesta a la pregunta planteada es penosa. Y es que, si te pasas 500 años con eso de “robó pero le dio al pueblo”, nada raro que los pobladores del Arrabal se hayan vuelto adictos a las migajas. Y… quienes no adviertan que, en Panamá, con rarísimas excepciones, lo que hemos tenido a través de nuestra historia son parodias de gobierno, viven del engaño; ya sea, hacia los demás o hacia sí mismos.

    Y quizá el caso más y penoso de esta verdad que les pinto es el del llamado MEDUCA, ese que NODUCA y que pocos ven y entienden que dicha “institución” es una herramienta en el Intramuros para mantener serviles a los del Arrabal; serviles a sus bestiales y zorrunos instintos.

    Hoy, que la humanidad se asoma a un futuro fabuloso e inimaginable, en el cual ya podemos convertir a todos los niños en genios, seguimos aferrados al bestial NODUCA; y eso es abominable. Y es que el secreto de la riqueza humana no está en la centralización, y menos cuando la misma se centra en una jauría del Intramuros que… o no entiende que la riqueza humana anda dispersa entre toda la población o peor, que lo saben e igual lo persiguen; tal como ocurre con los sindicatos.

    Y lo más triste es que el centralismo o Intramuros lo hemos grabado en Constitución; y si alguno lo duda no tiene más que leer el Artículo 284 y otros más.

  • ‘La interpretación de los sueños’: el libro que cambió cómo nos conocemos

    En 1900, mientras el siglo XX despertaba, Sigmund Freud publicó una obra que cambiaría la forma en que la humanidad se sueña a sí misma: La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung). Con este libro, inició una revolución en el campo de la psicología: la posibilidad de que los sueños tengan sentido y de que el inconsciente dirija gran parte de nuestra vida.

    Más de un siglo después, las ideas de Freud sirven de base a gran parte del pensamiento contemporáneo, no sólo en el ámbito de la psicología, sino en la forma en que la humanidad se entiende a sí misma.

    Un deseo reprimido

    Durante siglos, los sueños fueron vistos como meras fantasías sin sentido o como presagios. La revolución freudiana consistió en afirmar que los sueños tienen un significado, y que descifrarlo nos permite asomarnos al inconsciente, ese territorio oculto donde se guardan nuestros deseos, miedos y conflictos más profundos.

    Freud escribió: “El sueño es la realización (disfrazada) de un deseo reprimido”“. Esta idea, simple en apariencia, sacudió los cimientos de la psicología y la filosofía occidentales.

    Acceder al inconsciente

    La interpretación de los sueños no sólo introdujo el concepto de inconsciente como categoría científica, sino que también ofreció una metodología para acceder a él: el análisis de símbolos, la asociación libre, y el reconocimiento de que nuestros impulsos más íntimos se expresan a menudo de forma indirecta.

    Este enfoque abrió caminos no sólo en el campo de la clínica psicoanalítica, sino también en la literatura, el arte, el cine y la crítica cultural.

    Desafío a la racionalidad

    El valor del libro no radica únicamente en su teoría, sino también en su coraje intelectual. Freud, médico de formación, se atrevió a desafiar los dogmas científicos de su tiempo, proponiendo que no somos seres plenamente racionales y conscientes, sino que estamos gobernados, en gran medida, por fuerzas invisibles. Hoy puede parecer obvio, pero en la Viena de finales del siglo XIX era una idea casi subversiva.

    La interpretación de los sueños marca el punto de partida del psicoanálisis como disciplina y establece el método de exploración del inconsciente a través del contenido onírico.

    Riqueza literaria

    Además, es un texto que sorprende por su riqueza literaria. Freud no solo explica conceptos: narra, argumenta, se confiesa. Mezcla observaciones clínicas con sus propios sueños, incluyendo el famoso «sueño de la inyección de Irma”, inaugurando así un estilo de escritura que combina la precisión científica con la introspección humanista.

    Su influencia fue inmediata en algunos círculos y resistida en muchos otros. Como suele ocurrir con los grandes innovadores, Freud fue ridiculizado, combatido y, finalmente, aceptado. Años después, sus ideas no sólo impregnaban la psicología, sino también la literatura de Kafka, el arte de Dalí o la arquitectura conceptual de las ciencias humanas.

    Hoy, La interpretación de los sueños sigue siendo un libro que interroga, provoca y estimula. En un tiempo donde la velocidad y la superficialidad dominan, Freud nos recuerda que comprendernos requiere detenernos, escuchar nuestros propios relatos oníricos y aceptar que somos más complejos –y más fascinantes– de lo que parece.

    Freud y la neurociencia moderna

    A pesar de las críticas que ha recibido desde algunos sectores científicos, especialmente por la falta de verificación empírica de muchas de sus tesis, Freud no ha sido del todo desacreditado por la neurociencia moderna. Si bien es cierto que hoy se reconoce que los sueños no son exclusivamente realizaciones de deseos reprimidos, estudios recientes han confirmado que durante el sueño REM –fase donde los sueños son más vívidos– se activan áreas del cerebro relacionadas con la emoción, la memoria y el procesamiento simbólico.

    Investigadores como Mark Solms, pionero en el campo de la neuropsicoanálisis, han defendido que ciertas intuiciones freudianas –como la existencia de conflictos inconscientes o la función emocional del soñar– tienen correlatos en la neurobiología. Así, aunque muchas teorías han evolucionado o sido reformuladas, la idea de que el sueño revela aspectos profundos de la mente humana sigue vigente, ahora en diálogo con la ciencia del cerebro.

    Nuestro yo oculto

    La trascendencia de La interpretación de los sueños no reside únicamente en su ambición de descifrar el significado de los sueños, sino en algo mucho más profundo: fue el primer gran texto que se atrevió a postular, con argumentos clínicos y teóricos, la existencia de una dimensión psíquica no racional, invisible y poderosa.

    Freud no sólo interpretó sueños, sino que abrió una puerta a lo que hasta entonces se ignoraba: que dentro de nosotros actúan fuerzas inconscientes que influyen en nuestra conducta, nuestras decisiones y hasta en nuestras enfermedades.

    El mérito del libro fue convertir esa hipótesis en un corpus articulado, capaz de poner sobre la mesa la complejidad del alma humana más allá de la razón, invitando a prestar atención a lo que no decimos, a lo que reprimimos y a lo que se escapa de nuestra voluntad.

    Más de un siglo después, Freud nos recuerda que cada sueño es un recuerdo inacabado de lo que somos… y también una promesa de lo que podríamos llegar a ser.The Conversation

    Fernando Díez Ruiz, Professor, Faculty of Education and Sport, Universidad de Deusto

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Ahorros y producción

    Se conocen como “bienes de capital” (BC) los activos que utilizan las empresas para elaborar sus productos y servicios; los cuales pueden incluir edificios, maquinaria, herramientas y equipos necesarios para producir y vender; pero, para tener BC tienes que lograr ahorros, cosa que la gran mayoría no ve ni entiende y, más bien creen que los empresarios exitosos usan todas sus ganancias para vivir bien; lo cual es disparate. Los billonarios usan menos del 1% de sus ganancias para vivir; el resto va dirigido a la producción y de allí es que derrama la economía que le llega a la comunidad.

    También hay que tener en cuenta que entre los recursos de producción están los empleados o trabajadores, y ello también requiere que el productor tenga ahorros y reservas para pagar los salarios y demás costos asociados. No más enfoquemos el trabajo y las inversiones que debe hacer una ganadero o agricultor para producir y generar buenos ingresos; algo que muy pocos logran.

    Visto lo anterior, enfoquemos la relación entre el gobierno y la economía, comparado con el emprendimiento y la economía. ¡Ah sí!, la palabra economía se refiere a la buena administración de los recursos disponibles; o, como me gusta decirlo: “cómo poner la paila con lo poco que te entra”. Y, para entender la relación entre el gobierno (gobernanza) y la economía del país debemos ver de que la función gubernamental es reguladora y no productora; lo cual no es fácil de advertir en un sitio como Panamá en el cual los gobiernos han usurpado el rol empresarial; pero no para producir sino para robar y en ello inculcaron el “no a la privatización”.

    Lo otro es que quien no produce no ahorra y, como los gobiernos no producen, tampoco ahorran; pero lo que sí hacen es dedicarse a despilfarrar los dineros impuestos que roban a los productores. Y peor aún, le llaman “inversiones”. O sea, que el Metro, que pierde millones, es una inversión. Sigan creyendo semejante boberías.

    Y sí, los economistas gubernamentales sacan toda clase de informes con datos que muestran lo berracos que son las disque “inversiones” de los gobiernos; pero, lo que no vemos es que los gobiernos son buenísimos despilfarrando los dineros que otros lograron produciendo con ahorros. Y tampoco entendemos que mientras más empresarios productivos hay, más derrama hacia sus empleados; y, esos, a su vez, son quienes sostienen a buena parte de la actividad económica o mercado. Lástima que hay tantos por allí que creen y cacarean que si le sacas más a los ricos para repartir a los pobres, sin que el pobre sea productivo, se mejorará la economía.

    Lo que sí serviría en la economía es que los gobiernos cumpliesen con su verdadera función de evitar la criminalidad; cosa que no hacen nada bien. Miremos no más la ATTT con sus retenes de asalto. ¿El desorden en nuestras calles lo dice todo? Me tocó presidir la Comisión de Tránsito y Transporte Intergremial de la APEDE por 5 años y que escribí un ensayo sobre el tema que han sido vistos en muchos países.

    En cortito, mientras más gasta el gobierno, más desvía de la producción al despilfarro y a la pobreza. Y hay que ver y entender que los intercambios entre ciudadanos son voluntarios; mientras que lo que sacan los gobiernos a la gente “impuesto”. Inclusive la noducación del MEDUCA es impuesta. Y, si lo que hace el gobierno es tan bueno, la gente correría a darle dinero. ¿Y cuando quien estafa son las empresas gubernamentales, como el NODUCA, ¿a dónde vas a quejarte?.

  • Ni el MEDUCA ni la U de Panamá pueden enseñar a ser empresario

    No se requiere una licenciatura para ser para ser exitoso en los negocios. Y, absurdo creer que los funcionarios públicos del MEDCA sabrán cómo desarrollar el espíritu empresarial en sus estudiantes. Lo que sí lograrán infundir en ellos es el desorden que hoy día han estado promoviendo en los cierres de calles. Debemos ver y entender que no puedes entrenar a una persona a ser empresario; y menos en el país del “no a la privatización”, en el cual el gobierno lo tenemos metido hasta en nuestros retretes. En fin, el emprendimiento es una actividad social de distribución del trabajo productivo entre la comunidad; lo cual no se logra cuando dicho intercambio es secuestrado por los gobiernos. La interacción social se da primariamente en la familia, el barrio y tal; pero la función gubernamental primaria es la de dar la seguridad necesaria para que pueda prosperar la actividad social; lo cual se pierde cuando los gobiernos dejan su rol de árbitros para volverse perversos actores en el mercado.

    La realidad a menudo deambula por curiosos laberintos. Imagínense que personajes como Steve Jobs, Bill Gates, Elon Musk, Richard Branson, Jeff Bezos y empresarios exitosos en Panamá tienen en común y quedarán muy sorprendidos. Nos cuenta Douglas French del Mises Wire, que Branson sufría de dislexia y fue malísimo en la escuela, tal como lo fui yo, que como Branson, no me gradué de la Universidad; aunque no se me ocurre compararme con él. Steve Jobs desertó la universidad, lo mismo que Bill Gates. Y el caso de Bezos que se graduó de ingeniero eléctrico. U Oprah Winfrey quien ganó tres Emmy antes de graduarse.

    En mi caso, tuve la oportunidad de involucrarme en una gran cantidad de actividades no sólo empresariales y gubernamentales, aviación, educación, actividades marinas, en el arte de la pintura, la poesía, la composición de canciones, cocina, la escritura, y muchas otras más. Suelo contar que luego de pintar no tan mal con carboncillo, un día me encontré con un libro de como pintar a carboncillo y lo leí todo, pero… curiosamente, ya en la práctica y por cuenta propia había aprendido prácticamente todo lo que el libro enseñaba; lo cual me trae a mente el caso del empresario Booker T. Washington, un negro nacido esclavo que, entre muchas otras, aprendió a leer y escribir solito.

    Lo otro que me ha quedado luego de tantos caminos trillados es que mis actividades no siguen caminos trillados por otros sino que aprendí por mi cuenta, a mi ritmo y entusiasmo. Es como lo que me ocurrió al ir a registrar mis canciones y una funcionaria me preguntó cuál era el género de mis canciones; le dije: “Ni idea”, déjeme consultar con mi hijo, que es compositor graduado de la U de Carolina del Norte. Cuando le pregunté, estaba con otro profesor de música y se pusieron a discutir el genero de mi música, y hasta el día de hoy no concuerdan. Le dije a la funcionaria… “típico” y ¿vaya usted a ver que es típico. Típico mío, será.

    En fin, el buen empresario actúa frente a frente a lo desconocido; tal como mi padre, Irving Bennett, que montó en Novey la primera ferretería en Panamá y probablemente en toda Latinoamérica que sacó toda la mercancía de los depósitos y la expuso a la clientela. Lo curioso es que cuando lo propuso a los socios, estos, junto a muchos amigos le advertían: “Irving, no puedes hacer eso, te van a robar todo.” No fue así y el primer año Novey cuadruplicó sus ventas. ¿Crees que en el MEDUCA enseñan eso? 

  • Control de Precios y Salarios: efectos económicos

    Extractos y traducción del libro “Forty Centuries of Wage and Price Controls . How not to figth inflation” Cuarente Centurias de Control de Precios y Salarios. -Cómo no controlar la inflación- V., así como apreciaciones propias. Esta obra pude ser adquirida en Amazon.com, ya sea en su versión impresa como electrónica de Kindle.

    A través de la historia se ha visto que el intervencionismo a través de los controles de precios y salarios –CP y S- pocas veces han podido ser mantenidos a través del tiempo debido a que existen amplias evidencias que estos controles causan graves y permanentes trastornos a la economía, así como penurias a los ciudadanos.

    Testimonio de ello lo presenta Jackson Grayson, Jr., que fue Presidente de la Comisión de Control de Precios bajo la Segunda Fase de las Políticas de Estabilización Económica del gobierno de Nixon. Sus apuntes los intituló: Confesiones de un Controlador de Precios –New York –Jones, Irwin, 1974-.

    Las intervenciones jamás han podido subsanar cualquier imperfección del mercado sino agravarlas

    1. Los controles causan una distorsión del sistema del mercado ya que los precios, bajo una economía no intervenida buscan su propio equilibrio y las intervenciones jamás han podido subsanar cualquier imperfección del mercado sino agravarlas. Las razones de ello no dejan de ser técnicas y aunque no son difíciles de entender, sí requieren tomarse el tiempo de estudiar el tema, cosa que pocos quieren hacer, pues escogen enfocarlo más desde una perspectiva visceral que intelectual económica. He aquí una pequeña discusión del asunto:
      1. En el mercado lo típico es la escasez de los productos y servicios y los mecanismos de equilibrio entre la oferta y la demanda son vastos, al punto que ningún gobierno y sus funcionarios podrían preverlos y controlarlos; razón por la cual siempre terminan causando distorsiones y agravando los problemas inherentes del sistema. Me refiero a los problemas de escasez y de las iniquidades propias de una porción de la población humana. Bajo condiciones normales, una escases producirá un aumento de los precios, y estos aumentos, a su vez, provocará que más inversionistas vean una oportunidad de oferta e inviertan, lo cual volverá a disminuir los precios hasta lograr una equilibrio. Desdichadamente, cuando los gobiernos interfieren, dictando precios inferiores al mercado, no se producirán las inversiones necesarias y la oferta ira en mengua, hasta que el sistema llegue a ser insostenible.

        El problema con la manipulación de los precios es que no llegan a producirse las señales de escasez

      2. El problema con la manipulación de los precios es que no llegan a producirse las señales de escasez, porque no son aparentes. Es el caso de los taxi en Panamá que pocos saben que el “no voy” es el resultado del control de precios y salarios. Los taxistas simplemente eligen no llevar a sus clientes a un destino que les resulte en pérdidas económicas. Igual es la situación de los llamados “transportistas piratas,” que no son más que un mercado negro producido por los propios controles estatales que disminuyen la oferta de servicios a los usuarios consumidores. El transporte es algo vital y cuando este falta, por cualquier razón, las personas no sólo buscarán el medio de movilizarse, sino que es un derecho inalienable.
      3. Los controles penalizan a quienes, por motivos variados, desean acceder a precios inferiores a los inflacionarios, ya no son tantos que entienden que no todos los precios son inflacionarios; lo cual es el caso si los aumentos en los salarios no terminan por producir un aumento en el endeudamiento gubernamental o en la oferta monetaria –en el caso de los países con bancas centralizadas-.
      4. Las grandes empresas que tienen buenos mecanismos de economía de escala, cuando no están intervenidas con controles artificiales y politiqueros, pueden elegir pagar mejor a sus trabajadores como estrategia de mantener una posición de liderazgo en el mercado. Estos aumentos no sería inflacionarios ya que salen de las ganancias de las empresas. Igual también pueden repercutir positivamente en los negocios de las empresas. Pero en el caso de sistemas intervenidos con control de precios y salarios, todo esto queda en un limbo, ya que las señales del mercado quedan afectadas y no se puede distinguir entre salarios inflacionarios y los no inflacionarios.
    1. Los controles de precio pueden ser utilizados con fines políticos muy alejados de lo económico Tenemos el caso de los precios de los alimentos, en dónde algunos demagogos proponen argumentos que resultan atractivos porque apelan a los sentimientos y que a primera vista parecen completamente “justos;” pero desafortunadamente lo justo no siempre es aparente a primera vista. Si, por ejemplo, decimos que los precios de los alimentos deben ser controlados porque el alimento es un derecho humano. Si esto fuese cierto, ¿entonces por qué no poner controles sobre las empresas que causan contaminación, o no emplean suficientes minorías y tal? ¿Dónde ponemos límites? Todo esto no es más que la manipulación de la economía y del mercado por el Estado; o más bien, por sus políticos con las astucia de apelar a nuestros sentidos de justicia. Pero lo justo no es asunto de sentimiento sino de entendimiento.

    2. Los controles engendran actitudes cómodas. Grayson nos llama la atención a que los CP y S, se convierten en cobijas de seguridad o chupetes apaciguadores en contra de las tribulaciones competitivas del mercado, que tantos aborrecen y prefieren que sus políticos les brinden amparo. En el mercado se tienen que tomar decisiones, y se corre el riesgo de bancarrota, los precios varían, y las empresas deben ser flexibles y ajustarse a las realidades de un mercado que cada día es más fluido y dinámico en el sentido tecnológico y mucho más. Frente a todo ello, muchos, y en particular los gremios sindicales, les ofrecen as su membresía aceite de culebras, como ilusión de una estabilidad que no existe en el mundo real. Todo ello va debilitando al mercado que de esta manera se pretende “proteger;” cuando en realidad lo que se termina haciendo es todo lo contrario y se pierde competitividad. Y las empresas tampoco se escapan de estos efectos ya que bajo un sistema de CP y S estas no tienen que abordar muchas decisiones salariales y tal, lo cual no es sano.

      Bajo sistemas controlados desde el Estado, los líderes empresariales y sindicales comienzan a preocuparse más por los mecanismos regulatorios que en la dinámica del mercado

    3. El cuerpo regulatorio se torna más importante que el mercado. Bajo sistemas controlados desde el Estado, los líderes empresariales y sindicales comienzan a preocuparse más por los mecanismos regulatorios que en la dinámica del mercado. En Inglaterra, por ejemplo, tras muchos años de CP y S, los líderes sindicales han pasado a ser otra rama más de los gobiernos de turno y son consultados por los funcionarios antes de que cualquier política pueda ser aplicada.
    4. Los controles distraen de las verdaderas causas de la inflación y de las barreras al desarrollo económico, particularmente del sector formal. En países con bancas centralizadas, los CP y S distraen la atención de los factores inflacionarios fundamentales y de las políticas fiscales y monetarias. En Panamá, sin banca central, ello distrae de los efectos impositivos sobre la economía, las políticas de importación y exportación, la productividad, restricciones competitivas y mucho más. La mayoría está convencida de que los CP y S y salarios constituyen una cura para la situación económica de los asalariados, por efectos de la inflación, y no meramente lo que en realidad es; vale decir, sus síntomas.

    OTROS EFECTOS ECONÓMICOS

    Existen otros aspectos o efectos económicos de los CP y S que igual debemos considerar:

    Primero, y tal como señala Roger Blough, quien escribe en el Monthly Labor Review –Revista Mensual Laboral-, Los controles pueden y de hecho producen flaco favor, ya que enmascaran las necesidades de reformas estructurales de la economía. Y no es tan solo que los controles distraen de los problemas de fondo de la inflación y otros, sino que los gobiernos los utilizan como excusa de inacción; ya que los controles parecen atenuar los efectos inflacionarios, impositivos y estructurales en general sin tener que entrar a considerar frenos a la demanda agregada o a los aumentos en las tasas de desempleo, tal como lo advierte Phillip Cagan. ¡Con razón que son tan populares con los politicastros!

    Los controles económicos por parte del Estado van trasladando las decisiones económicas de sus actores primordiales, tal como señala el Artículo 282 de nuestra Constitución, los particulares, para desviar hacia los politiqueros

    Segundo, es que los controles económicos por parte del Estado van trasladando las decisiones económicas de sus actores primordiales, tal como señala el Artículo 282 de nuestra Constitución, los particulares, para desviar hacia los politiqueros, incluyendo los sindicatos y muchas cúpulas empresariales que se tornan adictas a contubernios con los poderes de turno. Como ya señalé, no sólo que desvía la atención desde los actores esenciales a los demenciales, sino lo hace a costillas de los verdaderos motores de la economía. As su vez, esto aumenta desproporcionalmente el poder de negociación de los sindicatos, por más que no representen sino una minoría de todos los trabajadores; y los tornan arrogantes y más dispuestos a usar medidas de fuerza. Todo esto hace ver a los sindicatos como los héroes de la película y creadores de estabilidad, cuando es todo lo contrario, pues son enemigos de la economía del país. Los principales estudios económicos, tales como los de la Fundación Heritage y otros organismos internacionales sin fines de lucro, muestran con claridad que los países con mayor libertad económica son más prósperos; sin embargo, las políticas centralistas de control de precios y salarios disminuyen la libertad económica.

    Existen muchos efectos de los controles de precios que son poco conocidos y aparentes y a manera de ejemplo, uno de ellos, aunque no sea de mayor importancia, es el de los precios de lista de muchas empresas. Estas empresas tienden a curarse en espanto al colocar precios de lista altos para darse márgenes de ajuste cuando los gobiernos y sus aliados sindicales, e inclusive empresariales, deciden aumentar el SM. Esto es aparente cuando uno se fija en los precios que postean los fabricantes por Internet; y, sin embargo, buscando se encuentra uno que puede adquirir esos mismos productos a mitad de precio. ¿Será esto algo bueno?

    Existen otros efectos que ejercen los controles de precios, los cuales afectan la producción. Debemos notar que los controles siempre surgen durante períodos inflacionarios –sobreoferta monetaria- que disminuye el poder adquisitivo de los ciudadanos. A raíz de esos aumentos del costo de vida, los empresarios, comerciantes e industriales, intentarán pasarle sus costos aumentados a los consumidores, lo cual no siempre es posible debido a limitaciones en la elasticidad de los precios. A menudo lo que resultará es una reducción en los márgenes de utilidad de las empresas y comerciantes en general. De pronto veremos que muchas empresas que antes eran viables van perdiendo su atractivo como inversión y eventualmente ello produce una disminución artificial en la oferta, lo cual, a su vez, aumentará los precios. En fin, estas malas prácticas de intervención económica terminan colocando a toda la gente con los pelos de punta y creando intranquilidad.

    Al final del día nos daremos cuenta que existen muchas otras afectaciones que no podemos cubrir en un ensayo como este, so pena de hacerlo excesivamente largo y complejo.

    CONTROLES Y EMPLEO

    Los controles de precios y salarios sí tienen buena capacidad de aumentar el empleo, pero no en el sector descentralizado sino del Estado, y el listado de nuevas entidades estatales que fueron creadas en los países europeos y en los EE.UU. luego de implantadas las leyes de control de precios y salarios dan testimonio de ello. ¡Lástima que estos empleos no sea productivos!, sino todo lo contrario, ya que requieren el aumento de los impuestos y con ello se desvían recursos capitales del sector productivo a despilfarrador.

    Los efectos de los CP y S en el sector privado son completamente opuestos ya que aumentan el desempleo, particularmente entre la población de los más jóvenes y de personas con impedimentos, incluyendo culturales.

    Los efectos del control de precios y salarios en el sector privado son completamente opuestos ya que aumentan el desempleo, particularmente entre la población de los más jóvenes y de personas con impedimentos, incluyendo culturales. Lo malo es que esta clase de estudios son complejos y pocos los entienden y ello crea más confusión que aclaración. Pero economistas renombrados, tales como el británico Sam Britann, advierte que “los topes de los precios que aprietan las utilidades empresariales en contraste con los salarios, desde la perspectiva del empleador constituyen un aumento de sus costos de producción y ello limitará su capacidad de emplear más personal.” Es o debería ser obvio que con la mengua en utilidades, los primeros que serán despedidos son los que están en la parte inferior de la cadena de empleo; precisamente los que se pretenden beneficiar. Estas cosas llegaron a ser entendidas en países como Inglaterra y en su momento fueron la razón de cambios importantes en los las políticas de relajamiento impositivo en 1974 para salvar a las empresas que estaban a punto de quebrar.

    Por otro lado y una vez que se hacen aparentes los efectos deletéreos del control de precios y salarios, y se procede a suspender esas prácticas, todo ello producirá cambios que a su vez producirán otra serie de medidas de incertidumbre y ajustes que afectarán la economía, ya que las empresas siempre tenderán a equivocarse a su favor y en su contra; hasta que eventualmente se vuela al punto de equilibrio propio de un mercado desembarazado. Pero aun así quedará latente por mucho tiempo la desconfianza de los empresarios que pensarán que en cualquier momento y a causa de una nueva situación inflacionaria, volverá el intervencionismo castrante.

    RESUMEN Y CONCLUSIONES

    L a experiencia humana en el tema del control de precios y salarios viene desde los albores de nuestra civilización, y ello lo podemos ver en obras literarias tales como “Forty Centuries of Wage and Price Controls de los autores, Robert L. Schuettinger y Eamonn F. Butler,” que nos retrotrae a través de cuarenta centurias de controles de precios y salarios. En el fondo de todo esto está el tema de lo que algunos llaman y claman ser el precio justo; y que lastimosamente nadie ha podido definir. Bueno, algunos sí lo definimos como el precio acordado de manera voluntaria entre las partes contratantes sin intromisión de agentes externos. Pero lo cierto es que estos controles siempre han terminado sin lograr sus objetivos, mientras típicamente han producido grandísimos daños a la economía y a la humanidad. Por ejemplo, en Egipto los controles de precios de los granos desembocaron en la apropiación de la propiedad de las tierras agrícolas por el Estado. Prácticamente no se escapa ningún país de haber impuesto medidas de control de precios en diferentes períodos de su historia y siempre terminaron siendo un inmenso fracaso. Pero uno de los casos más dramáticos se dio durante el mandato del Emperador Diocleciano de Roma. Miles de ciudadanos fueron asesinados por el gobierno antes de que estas brutales leyes fueran revertidas.

    Precio justo: el acordado de manera voluntaria entre las partes contratantes sin intromisión de agentes externos

    Los casos en la historia moderna no son menos, como tampoco menos dramáticos en muchos sentidos. Está el ejemplo ocurrido durante la guerra de independencia de los EE.UU. en Valley Forge, cuando George Washington incensado porque los comerciantes le aumentaban los precios de los alimentos de su ejército, estableció controles de precios y a raíz de ello sus tropas casi perecen de inanición. Y es que a los empresarios les salía muy riesgoso llevar los alimentos hasta un frente de batalla que se alejaba y hacía cada vez más peligroso. Y para concluir, quizás el caso más interesante por antiguo fue el de Babilonia hace cuatro mil años con el Código de Hammurabi que puede ser buscado por el lector en el Internet; en particular los artículos 257 al 277, que establecían estrictos controles de precios y condiciones para favorecer a los empleados y que igual que todos los casos en la historia, terminó en un gran desastre. 

  • Tres escenarios tras el ataque de EE UU a Irán

    Tras titubear sobre si Estados Unidos entraría en la guerra de Israel contra Irán, el presidente Donald Trump finalmente tomó una decisión. En la madrugada del domingo, aviones de combate y submarinos estadounidenses atacaron tres instalaciones nucleares en Natanz, Isfahán y Fordow, donde los iraníes tienen una planta de enriquecimiento de uranio enterrada a unos 80 metros bajo una montaña.

    Estos ataques deben considerarse parte de una secuencia que comenzó con la guerra de Gaza tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, y que continuó con los ataques de Israel contra Hezbolá (el grupo militante respaldado por Irán en el Líbano) y la caída del régimen de Assad, respaldado por Irán, en Siria.

    Irán nunca ha estado tan débil como ahora. Y cuando Trump dijo que podría tardar dos semanas en decidir si bombardear Irán, es probable que los israelíes le presionaran para que actuara antes.

    Podemos suponer que hubo mucha presión israelí sobre Trump para que utilizara los proyectiles de munición masiva, los bunker buster de 13 600 kilogramos. «bunker buster», que solo Estados Unidos puede desplegar con sus bombarderos B2.

    ¿Qué puede ocurrir ahora? Hay varios escenarios posibles.

    Irán contraataca

    Los iraníes saben que no tienen la fuerza necesaria para enfrentarse a EE. UU. y que los estadounidenses pueden causar enormes daños a su país e incluso poner en peligro la estabilidad del régimen iraní.

    Esta es siempre la principal consideración del régimen clerical liderado por el líder supremo Alí Jamenei: todo lo demás es secundario.

    Para evaluar la posible reacción de Irán, podemos fijarnos en cómo respondió al asesinato del jefe de la Fuerza Quds, unidad de élite de la Guardia Revolucionaria Islámica, Qassem Soleimani, en enero de 2020.

    Irán dijo que habría una gran reacción, pero lo único que hizo fue lanzar una lluvia de misiles contra dos bases estadounidenses en Irak, que no causó víctimas mortales ni daños significativos. Tras esa represalia simbólica, Irán declaró que el asunto estaba zanjado.

    Es probable que la reacción de Irán a los nuevos ataques siga esta línea. Probablemente no querrá entrar en una espiral de represalias lanzando ataques contra instalaciones estadounidenses en la región. Trump ha prometido responder con la fuerza:

    Irán, un matón de Oriente Medio, debe ahora hacer las paces. Si no lo hace, los futuros ataques serán mucho mayores y mucho más fáciles.

    Tampoco está claro cuánto tiempo podrá Irán continuar esta guerra. Depende en gran medida del número de misiles balísticos y lanzadores que le queden.

    Existen diversas estimaciones sobre cuántos misiles balísticos puede tener Irán en sus arsenales. Se creía que tenía unos 2 000 misiles capaces de alcanzar Israel al comienzo de la guerra. Algunas estimaciones afirman que Irán ha disparado 700 de ellos; otros hablan de unos 400. Sea cual sea la cifra, sus reservas están disminuyendo rápidamente.

    Israel también ha destruido aproximadamente un tercio de los lanzadores de misiles balísticos de Irán. Si consigue destruirlos todos, Irán tendría una capacidad muy limitada para contraatacar.

    Irán da marcha atrás

    Antes de que Estados Unidos se involucrara en el conflicto, Irán dijo que estaba dispuesto a negociar, pero que no lo haría mientras Israel siguiera atacando.

    Así pues, una posibilidad es que ahora se alcance algún tipo de compromiso, en el que Israel anuncie un alto el fuego e Irán y Estados Unidos acuerden reanudar las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán.

    El gran problema es que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dicho que no confía en el proceso de negociación y que no quiere detener las acciones militares hasta que todas las instalaciones nucleares de Irán hayan sido completamente destruidas. También ha estado bombardeando las terminales petroleras y las instalaciones de gas para ejercer aún más presión sobre el régimen.

    Pero el régimen se ha mostrado increíblemente decidido a no perder prestigio. Sufrió una gran presión en diferentes momentos durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980 y nunca consideró rendirse hasta que un misil estadounidense derribó por error un avión de pasajeros iraní, matando a 290 personas.

    Irán aceptó entonces un alto el fuego negociado por la ONU. Pero la guerra entre Irán e Irak duró ocho años y causó aproximadamente un millón de muertos. Y cuando el entonces líder supremo, el ayatolá Ruhollah Jomeini, aceptó el alto el fuego, dijo que era «peor que beber veneno».

    Dado el estado de las capacidades militares de Irán, Jamenei, el actual líder supremo, podría rendirse simplemente para intentar preservar el régimen. Pero esto supondría un gran retroceso para él.

    El régimen es muy impopular, pero, según mi experiencia, el pueblo iraní es muy patriota, leal a su país, si no al régimen. Aunque es difícil evaluar la opinión en un país de 90 millones de habitantes, muchos iraníes no querrían que Estados Unidos o Israel les ordenaran nada y preferirían seguir luchando.

    Netanyahu ha dicho que quiere crear las condiciones para que el pueblo iraní se levante contra el régimen.

    Pero vale la pena tener en cuenta que lo contrario de la autocracia no es necesariamente la democracia. Podría ser el caos. Irán tiene una gran variedad de grupos étnicos y podría haber enormes desacuerdos sobre qué debería sustituir al régimen clerical en caso de que cayera.

    En esta etapa, es probable que el régimen logre mantenerse unido. E incluso si Jamenei falleciera repentinamente, el régimen probablemente podría reemplazarlo rápidamente.

    Aunque no sabemos quién será su probable sucesor, el régimen ha tenido mucho tiempo para planificarlo. Los altos cargos también saben que una lucha por la sucesión tras Jamenei pondría realmente en peligro al régimen.

    La implicación de EE. UU. es limitada

    Según la nueva encuesta de The Economist y YouGov, publicada el 17 de junio, el 60  % de los estadounidenses se oponía a unirse al conflicto entre Israel e Irán, con solo un 16 % a favor. Entre los republicanos, el 53 % se oponía a la acción militar.

    Por lo tanto, estos ataques no son una medida claramente popular entre los estadounidenses en este momento. Sin embargo, si se trata de un hecho aislado y logra poner fin rápidamente a la guerra, es probable que Trump reciba el aplauso de la mayoría de la población.

    Otra cuestión es si los 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 % de Irán han sido destruidos en el ataque estadounidense.

    Si no han sido destruidos, y dependiendo del daño causado a sus centrifugadoras, Irán podría reconstruir su programa nuclear con relativa rapidez. Y podría tener más incentivos para enriquecer aún más este uranio hasta alcanzar un 90 % de pureza, o un nivel apto para fabricar armas, con el fin de construir un dispositivo nuclear.The Conversation

    Ian Parmeter, Research Scholar, Middle East Studies, Australian National University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Soluciones al problema de nuestra basura

    «La mayor parte de la humanidad siempre ha vivido en condiciones de vida marginada y esa dura realidad es uno de los principales motores de la evolución humana, tanto biológica como sociológicamente.” En Panamá ya no podemos seguir con más de lo mismo en la forma en que lidiamos con la basura, el agua, tránsito, educación, la corrupción gubernamental, esa que se derrama al sector no gubernamental, y tanto más. Pero, en este escrito me voy a referir al problema de nuestros desechos del hogar. A pocos les gusta hurgar en los desechos de la sociedad, sean estos orgánicos o aun los sociales; lástima ya que en los desechos hay riqueza, y como en tantas esferas del quehacer mundano, también pueden ser fascinantes.

    Muchos protestan contra la privatización y favorecen que sea el gobierno que lo haga todo, incluyendo recoger y lidiar los la basura, pero; ¿crees que recoger la basura es gobernar? ¿Crees que los padres deben recoger los desperdicios de sus hijos ya creciditos?

    El alcalde Mizrachi dice que “hay que cambiar la cultura”; sí, pero… ¿cómo? Pues, como lo hicieron en Curitiba en Brasil, en dónde concluyeron que los problemas deben ser atajados en la fuente y no río abajo y para ello la mejor herramienta fue crear incentivos que induzcan a no botarla a ríos y tal. En Curitiba el municipio comenzó a comprar la basura y ya nadie la bota; y mejor aún, le resultó más económico. Lástima que en Panamá no le gusta eso a los políticos porque no quieren estar fuera del gallinero; que las gallinas y sus posturas son deliciosas.

    Hay diversas maneras de comprar y transportar los desperdicios a un vertedero o, alternativamente, segregarlos y llevarlos a sitios de reciclaje; tal como ya se hace con los envases de aluminio. Uno es que en cada barrio se ubique un centro de acopio en dónde la gente lleve sus bolsas de basura y reciban un pago; que puede ser en $, en pasajes de transporte, comida y tal. En otras ciudades se les dejó el negocio de recoger la basura a los piedreros, quienes la llevan y venden en los centros de acopio; con lo cual los piedreros van regresando a la sociedad.

    También hay otras alternativas, tal como ya hacen en ciudades en los EE.UU., en dónde inducen a los residentes a segregar la basura y no a revolverla toda en una sola bolsa infernal; que, si vidrio, metales, papel, y lo orgánico por otro lado. Mejor aún, lo orgánico, que es una fracción mínima de los desperdicios caseros y que contaminan y atraen ratas, plagas y tal; son fáciles de reciclar en casa con “vermimtinas” o “pudritinas” que convierten nuestros desechos en un tesoro para cultivos en casa.

    Allí les copio lo que me dijo mi amigo AI sobre como va el asunto en Curitiba. Sería fácil ir allá y ver como es el asunto. A ver si Mizrachi se anima.

    En Curitiba, la recolección de basura hoy en día es un proceso eficiente que abarca el 100% de la ciudad y recupera una gran cantidad de residuos para el reciclaje. El programa, que forma parte de una iniciativa más amplia para lograr «Basura Cero», ha aumentado la cobertura y el número de contratistas locales. Además, Curitiba destaca por su sistema de recolección separada de residuos orgánicos e inorgánicos, con calendarios específicos para cada tipo de basura, lo que facilita su reciclaje. 

    En fin, mis estimados compatriotas, soluciones existen y lo que falta es un auténtico deseo de solucionar.

  • A más gobierno más pobreza

    Dudo que podría excederme en mi constante criticar no sólo el desbocado poder gubernamental sino el desbocado tamaño de megalodón gubernamental. Y ¡ojo!, que no uso el término “estatal”, ya que estado, supuestamente somos todos y gobierno son los supuestos «servidores públicos», esos que poco sirven. El asunto está en ¿por qué no sirven? Y, la respuesta ya la di: porque se han o nos hemos excedido no sólo en el tamaño del aparato de gobierno sino en los encargos que le hemos o se han dado.

    Lo cierto es que, desde el momento en que una población permite el desbocamiento de su gobierno, dicha población está en problemas; ya que el aparato gubernamental es como un león glotón, que mientras más le das más quiere. Pero, no sólo eso, sino que dicho organismo estatal se va transformando y mutando en un monstruo que ya no sirve el interés de su gente, sino que sólo se enfoca en satisfacer su insaciable apetito.

    El elemento clave en todo esto es lograr que sean los ciudadanos, en su persona, en su familia, en el barrio y así, quienes atiendan y resuelvan sus vidas. ¡A cosas que jamás se delegan! La constitución la hace la gente, y le delega el cumplimiento de ello al gobierno. Pero, si, de salida, la constitución está mal constituida, allí comienza el problema. O peor, cuando una constitución, tal como la panameña, es tan torcida que instituye una absurda discrecionalidad a una abusadora clase política.

    Cuando hablamos del “mercado” estamos hablando de la relación entre ciudadanos, en dónde el poder estatal juega el papel mediador y no de ejecutor. Pero, cuando el gobierno pasa árbitro a jugador, se pone en marcha un proceso fatal; el proceso de juez y parte, permitiendo que el juez se quede con la mejor parte.

    Hay variedad de casos que ilustran el problema; tal como aquello del COVID o el Cambio Climático, que son como tantos males que, o no son tal como los pintan, o se curan con reposo y sopita de caldo de pollo; pero, ¡jamás con lobotomía!

    Cuando, como ocurre en Panamá, quien paga coima es quien se lleva la chuleta, entonces todo el mercado se prostituye. Me consta, ya que nuestra empresa perdió contratos ganados en licitación porque no “pagó”.

    Y ¡por supuesto! que los que menos tienen son los que más ilusión tienen de “¿qué hay para mí?” Es como el caso de los comederos para pájaros y tal, en dónde ya nadie trabaja en producir sino en ver qué “autoridad” es la que más promete dar lo que no le pertenece. Por algo en los años desde el COVID en nuestro patio son pocas las nuevas empresas que han sido creadas; sólo la informalidad y las botellas y garrafones.

    Desde 1751 ya personajes como el marqués d’Argenson habló del “laissez-faire”, que traduce “dejar hacer”. Tristísimo que luego de 271 años aún no veamos que dar al gobierno lo que es del gobierno y al pueblo lo que es del pueblo. En fin, los subsidios sirven, más que nada, para beneficiar a los politicastros y no a la población que, a la larga, sale perdiendo; ya que la verdadera riqueza es aquella que emana de la producción y no de la repartidera.

    Por otro lado, los precios deben obedecer o reflejar la realidad del mercado y no la codicia de los politiqueros. ¿Qué es más urgente, el aumento de salarios impuesto por agremiados o el logro de mayor empelo? Y, los bonos gubernamentales son un mecanismo destructor de la productividad y la riqueza. No es fácil de entender, pero es la realidad. En fin, sin una reducción del malgasto gubernamental, no hay salida.