Desde el Artículo 65, la Constitución de Panamá se declara enemiga del mercado cuando garantiza salario mínimo (SM) y participación en las ganancias de las empresas
Para los politicastros, la manera fácil de cumplir con los mandatos constitucionales de gobierno, si es que eso les interesa, la encontraremos en la ‘coerción vs el intercambio voluntario’. Es así ya que es mucho más fácil gobernar coercitivamente, particularmente cuando la mayor parte de la población prefiere los gobiernos regalones; lo cual es mucho más fácil que andar predicando el amor por el trabajo, el ahorro y la inversión. Y, a pesar de que la mayoría proclama su sentimiento al decir cosas como: “robó, pero le dio al pueblo” o, “no a la privatización”; lo típico es que culpe al mercado o a los ricos de sus penurias.
Por ejemplo, ya desde el Artículo 65 la Constitución de Panamá se declara enemiga del mercado cuando garantizan salarios mínimos (SM) y participación en las ganancias de las empresas; lo cual no sólo no es compatible con una libertad de mercado, sino que ni siquiera conviene los más necesitados. El Artículo 65 es una norma constitucional de carácter comunista, pues niega el derecho a la propiedad. Pero, lo más curioso es que jamás se han atrevido a cumplir con dicha legislación.
Y así sigue nuestra constitución violando las normas que rigen un mercado sano y productivo; tal como vemos en el siguiente artículo, el 66, el cual dice que “la ley establecerá la manera de ajustar periódicamente el SM del trabajador”. Semejante norma es contraria al mercado pues ya lo que decide la remuneración no es, necesariamente, el buen rendimiento del empleado sino la magnanimidad del legislador. Y peor es que viola la libertad, destruye el empleo formal promoviendo la informalidad o peor, al desempleo.
No más vean lo que me dijo una curiosa fuente por allí:
“Cada vez que sube el SM, se destruye empleo formal. Entre el 2010 y 2024 el salario mínimo real subió un 68% (MEF) la informalidad pasó de 38% a 47% (INEC, ago. 2025) el desempleo juvenil (15 a 29) pasó a 34.2%, el más alto de Latinoamérica 183,000 jóvenes ni estudian ni trabajan (los ninis).
El que gana $686 en la Región 1 no es el mesero sino el que logró sobrevivir al aumento. Los otros 3 que despidieron están manejando UBER o vendiendo minutos. El SM diferenciado es un chiste cruel (Decreto 9 de 2023:
|
Actividad |
Región 1
(grande) |
Región 2
(pequeña) |
Diferencia |
| Peón agropecuario | $481 | $336 | -30% |
| Mesero(a) | $686 | $449 | -35% |
| Construcción (ayudante) | $792 | $492 | -38% |
A todo ello muchas empresas no logran absorber el costo y terminan en quiebra.
Casos reales:
- Zona Libre de Colón: 42 empresas cerraron tras aumento 2024 → 2,800 empleos perdidos
- Bananeras de Puerto Armuelles: redujeron 1,200 plazas y ahora contratan por “tarea” (pagan $12/día, por debajo del mínimo)
- Restaurantes Panamá: 68% subieron precios 12-18% (encuesta CAPAC 2025)
| País | Política SM | Desempleo 2025 | Informalidad |
| Singapur | NO existe SM nacional | 2.1% | 13% |
| Suiza | Solo por cantón y profesión | 2.4% | 8% |
| Dinamarca | Solo por convenios colectivos | 2.8% | 11% |
| Panamá | 96 tasas diferentes rígidas | 12.8% | 47.8% |
La solución que nadie quiere pero que convertiría a Panamá en uno de los países más ricos del mundo sería respetar la libertad de mercado; que los salarios fuesen pactados entre empleadores y empleados; mientras que el gobierno podría actuar en contra de explotación. Tal medida generaría en 5 años:
- 250,000 nuevos empleos formales (CEPAL)
- Caída de un 28 a 30% o más en la informalidad
- El salario promedio subiría 22% dada la competencia (caso Chile 2018)
En resumen, a quien protege el SM es a los burrócratas corruptos y a los malos sindicalistas.














[…] con baja escolaridad, personas con discapacidad, y quienes necesitan horarios flexibles. La ley, que pretendía ayudar, termina actuando como […]