Etiqueta: libertad

  • El pensamiento lateral es imprescindible

    Hay infinidad de autores que han tratado este tema desde tiempo inmemorial, pero hay dos que se destacan nítidamente en nuestra época: Edward de Bono -egresado en medicina y psicología de Oxford y Cambridge- con su propuesta tan fértil de lo que bautizó como “pensamiento lateral” y Rollo May con sus consideraciones sobre “el coraje de crear”.

    Una de las premisas fundamentales en el proceso educativo consiste en enseñar a pensar lo cual requiere transmitir la necesidad del espíritu crítico, en no dar nada por sentado y cuestionarlo todo, masticarlo, digerirlo y luego arribar a las propias conclusiones a sabiendas que el conocimiento tiene la característica de la provisionalidad sujeta a refutaciones.

    Esto nada tiene que ver con el relativismo puesto que una proposición verdadera es aquella en la que hay una correspondencia entre el juicio y el objeto juzgado. Las cosas son independientemente de las opiniones, ese es el sentido de los departamentos de investigaciones en las casas de estudio, si todo fuera relativo nada habría que investigar ya que todo sería cuestión de gustos y por otra parte el relativismo hace relativa la afirmación de su propia tesis. El conocimiento demanda un difícil y constante peregrinaje con distintos matices de luces y sombras al efecto de reducir nuestra ignorancia.

    El enemigo de esta línea argumental es la memorización y el repetir como loro lo que dice el supuesto profesor. En clase resulta vital el intercambio con alumnos en el contexto de reiteradas invitaciones a mirar el asunto abordado desde diversos ángulos y perspectivas. El primer día de mis clases repito un latiguillo que me da mucho resultado en el transcurso del semestre: si lo que digo no resulta claro, interrúmpanme, si no están de acuerdo, discutan, pero si les parece que soy claro y están en principio de acuerdo hagan de abogado del diablo pues esto ayuda mucho a clarificar temas que cuando se presentan pueden aparecer razonables pero cuando comienza el debate resulta que se pone de manifiesto que había que pulir distintos aspectos del asunto.

    Por otra parte, es de especial relevancia destacar que cada persona es única e irrepetible en la historia de la humanidad de modo que resulta esencial estimular las potencialidades de cada cual y nunca pretender el pensamiento único ni buscar promedios intelectuales para lo cual se necesitan climas de libertad, es decir, de respeto recíproco. Todas las concepciones totalitarias naturalmente conspiran contra el conocimiento, además de hacerlo contra la decencia.

    Hay infinidad de autores que han tratado este tema desde tiempo inmemorial, pero hay dos que se destacan nítidamente en nuestra época: Edward de Bono -egresado en medicina y psicología de Oxford y Cambridge- con su propuesta tan fértil de lo que bautizó como “pensamiento lateral” y Rollo May con sus consideraciones sobre “el coraje de crear”.

    Seguramente hay amplia aceptación de estos postulados formulados de la manera en la que lo hacemos pero cuando se concretan propuestas que en lugar de comprender como dice el citado Edward de Bono que no resulta fértil seguir escarbado en el mismo pozo en lugar de emprender la faena en otro lugar donde se encuentra la solución, resulta que las telarañas mentales empujan a la rutina de mantenerse en el mismo pozo debido al espíritu conservador. Un espíritu que no se refiere al respeto por la vida, la libertad y la propiedad sino que se encadena al statu quo incapacitado de explorar otras propuestas porque se asientan en la falacia ad populum, es decir si todos lo hacen está bien y si nadie lo hace está mal. Con este criterio cavernario nuestros ancestros no hubieran pasado del taparrabos y el garrote porque el primero que pretendió usar el arco y la flecha era nuevo y por ende inaceptable.

    Probemos este razonamiento con el tema educativo. Otra vez aquí prácticamente todos acordarán que la educación es un tema crucial pero cuando vamos a lo concreto resulta que se anquilosan en lo de siempre con lo cual se torna muy difícil avanzar. Pero antes de entrar en este tema consignamos una nota al pie de carácter general muy deseducativo y es la mala práctica de pseudo empresarios que viven del privilegio en alianza con el poder de turno que todo lo contaminan y desfiguran completamente la idea del empresario como servidor del prójimo en un mercado libre puesto que si dan en la tecla ganan y si yerran incurren en quebrantos, al contrario de los fantoches que viven de la cópula con los gobiernos y, por tanto, sus patrimonios proceden del atraco a sus semejantes.

    Veamos ahora a esta vaca sagrada de nuestra época denominada “educación pública”. De entrada señalamos un error semántico: la educación privada es también para el público de modo que aquella denominación no define nada, se trata en verdad de educación estatal, pero se pretende ocultar esta etiqueta pues se revela en tan desafortunada como arte estatal, periodismo estatal o la literatura estatal por lo que se apunta a disfrazarla con lo de educación pública.

    Pero lo primero es entender que el proceso educativo requiere de puertas y ventanas abiertas para recibir la mayor dosis de oxígeno posible en un contexto competitivo donde las auditorías cruzadas operen con el mayor rigor al efecto de lograr la excelencia académica. En este contexto resulta un insulto a la inteligencia la pretensión de imponer estructuras curriculares desde el vértice del poder vía ministerios de educación o cultura.

    Lo segundo que deriva de lo anterior es aceptar que el proceso educativo -siempre en un contexto evolutivo de prueba y error donde nadie tiene la precisa para abrir cauce a las corroboraciones siempre provisorias abiertas a refutaciones- debe ser ajeno a la fuerza, es decir a las botas, en otros términos ajeno a la politización y consiguientes riesgos de adoctrinamiento.

    Entonces, independientemente de lo que haya ocurrido en otros momentos de la historia rodeada de otras situaciones y recorridos, es del caso prestar debida atención al tema de incentivos. No es necesariamente un problema de malos profesores en el ámbito estatal, es problema estriba en incentivos de los administradores del fruto del trabajo ajeno: no es lo mismo como se toma café o se encienden las luces cuando uno paga las cuentas respecto a cómo se procede cuando se obliga a otros a pagarlas. Personalmente estaría escupiendo al cielo si dijera que se trata de malos profesores puesto que sin perjuicio que mis dos doctorados proceden de universidades privadas, fui titular en la UBA en Ciencias Económicas, Derecho, Ingeniería, Sociología y en Filosofía y Letras, además de haber sido director del Departamento de Doctorado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de la Plata.

    Como han explicado, entre otros, autores como Ronald Coase, Douglass North y Harlod Demsetz, el asunto es de incentivos para manejar lo propio alejado de lo que en ciencias políticas se conoce como “la tragedia de los comunes”, a saber, lo que es de todos no es de nadie con el consiguiente despilfarro de los siempre escasos recursos lo cual perjudica a toda la comunidad pero muy especialmente a los más vulnerables. Estos últimos en definitiva se hacen cargo vía sus salarios por aplicar concepciones de voracidad fiscal que apuntan a un segmento pero debido a la retracción de las inversiones terminan por flagelar a los más necesitados. Incluso a pesar de los estudios alarmantes del costo por año por graduado en instituciones estatales frecuentemente se observa que se limitan a gastos corrientes eludiendo el aspecto central de la inmovilización de capital (sin mencionar las frecuentes paralizaciones por movimientos sindicales ni la mugre y pegatinas de aulas y pasillos). En este plano medir “rendimientos” resulta irrelevante puesto que no toma en cuenta las alternativas de lo que hubiera hecho la gente si hubiera podido disponer libremente del fruto de sus trabajos.

    Entonces una medida de fondo en el campo educativo consiste en desprenderse de todas las instituciones estatales ya sea entregando sin cargo al mismo claustro que al momento las administran o vendiéndoselas a precios sumamente accesibles con lo que las inmovilizaciones de activos fijos y la administración de gastos corrientes serán de características sustancialmente distintas por las razones que dejamos registradas, las que erróneamente pretenden refutarse con el argumento de “los bienes públicos” sin percatarse que el terreno que analizamos no calzan los principios medulares de no rivalidad y de no exclusión.

    Es de trascendental importancia que en esta transición todos los que teniendo las condiciones para aplicar a las ofertas educativas existentes, en adición a las becas existentes en el ámbito privado se les otorguen vouchers, es decir, créditos educativos para que puedan aplicar a la entidad privada de su agrado y elección. En otras palabras, en lugar de financiar la oferta con todos los problemas de incentivos se financie la demanda, pero no se diga que esta propuesta desconoce a los que no pueden hacerse cargo de las matrículas y las cuotas respectivas, en verdad la sola argumentación para no cambiar el sistema sería el deseo de politizar y adoctrinar.

    Desde luego que en este cuadro se situación las carreras y estudios que necesiten acreditación será realizada también por auditorías en competencia tal como ocurría originalmente en buena parte del continente europeo y especialmente durante el período colonial en tierras estadounidenses tal como lo relata detalladamente Andrew J. Coluson en su formidable historia de la educación privada en ausencia del aparato estatal en muy distintos lugares y época en su tratado titulado Market Education. The Unknown History.

    He aquí una prueba del indispensable pensamiento lateral que somete a un examen riguroso a las mentes que dicen ser abiertas y libres de prejucios que debe ser complementado por la nutrida bibliografía hoy disponible que apunta a deshacerse de enquilosamientos tradicionales como son los casos, por ejemplo de Thomas Sowell refierido al otrora baluarde del mundo libre Inside American Education o , en la misma línea argumental, de Alan Charles Kors y Harvey Silvergate una investigación detallada titulada The Sahadow University. The Betrayal of Liberty on American´s Campuses y finalmente para limitarnos a mencionar lo más relevante, el notable trabajo de James Tooley Education Without the State. Son muchos los que alardean de tener una mente abierta pero resulta que cuando se pone a prueba nos encontramos que de las cejas para arriba está clausurado con un pesado candado reiterando lo de siempre, en este caso sin argumentos y sin aceptar una apertura competitiva dando lugar a posibilidades de nuevos paradigmas en el contexto del indispensable juicio crítico, en cambio aferrados a la administración y enseñanza de aparatos estatales.

    Cuanto más abierto y competitivo el sistema mayores son las posibilidades de zafar del adoctrinamiento puesto que detectar esa cerrazón ahuyenta clientes, por eso el hecho de estar impregnados de lo estatal sea de modo directo o indirecto vía la capacitación de profesores necesariamente conduce a la aparición de fulanos y fulanas que irrumpen en marchas agresivas blandiendo en las manos el librito de Mao y similares, por más que la situación brinde la posibilidad de que literalmente todos sean multimillonarios. El tema no es del bolsillo sino de las neuronas. Y nuevamente no se trata de la sandez de contar con “un buen ministro de educación” ya que no hay tal cosa: cualquier política que se imponga desde el poder en materia educativa estará mal ya que el aire distintivo, fresco y renovado es lo que se necesita para escapar de la trampa del igualitarismo de la guillotina horizontal.

  • Feliz Año Nuevo desde Goethals Consulting

    Cada vez que llega el año nuevo, nos gusta recordar una cita de Ralph Waldo Emerson: «Cada día es un nuevo comienzo. Trata cada mañana como si fuera una nueva oportunidad, una oportunidad para comenzar de nuevo y hacer las cosas de manera diferente».

    Esta cita nos recuerda que, a pesar de los altibajos y desafíos que podamos haber enfrentado durante el año anterior, aunque pudo haber sido difícil, siempre hay oportunidades para comenzar de nuevo y hacer las cosas de manera diferente. No importa lo que haya pasado en el pasado, siempre hay una oportunidad de avanzar y encontrar la felicidad.

    Esperamos que este próximo año traiga más libertad, paz y voluntarismo a todos los rincones del mundo, especialmente a Ucrania, que ha sido golpeada por la invasión, la guerra y la violencia este año que está terminando.

    Aunque el año pasado fue difícil para muchas personas debido a la pandemia de COVID-19 y otros problemas globales, hay razones para tener esperanza en el futuro. La humanidad ha superado grandes desafíos a lo largo de la historia y estamos seguros de que podemos hacerlo de nuevo.

    Desde GCC hacemos votos para que este próximo año veamos un mayor voluntarismo y cooperación entre las personas de todo el mundo para abordar los desafíos  que enfrentamos. La responsabilidad individual es clave para el éxito de cualquier sociedad, y esperamos que cada uno de nosotros asumamos nuestra responsabilidad para construir un mundo mejor para nuestros hijos, nuestra familia. Si todos trabajamos haciendo cada uno su parte,  hacemos mucho por un mundo más justo y pacífico y podemos lograr un futuro más brillante para todos. Es importante recordar que somos capaces de hacer una diferencia positiva en el mundo a través de nuestras acciones y decisiones cotidianas.

    Como la historia de una pequeña semilla de mostaza: Una vez, un hombre plantó una pequeña semilla de mostaza en su jardín y se sorprendió al ver que, poco a poco, comenzó a crecer hasta convertirse en un grandísimo árbol. La historia nos enseña que, aunque algo pueda comenzar pequeño, con esperanza y determinación, puede crecer y convertirse en algo grande y maravilloso.

    Aunque el año que termina quizás fue difícil para muchos de nosotros, estamos seguros de que el año nuevo nos traerá nuevas oportunidades y desafíos. Mantengamos la esperanza y hagamos lo mejor para enfrentar lo que venga con determinación y optimismo. ¡Que este año sea uno lleno de amor, paz , salud y libertad para todos!

     

  • La desconexión entre la ley y la realidad

    Como bien lo dijo Thomas Hobbes: “No es la sabiduría sino la autoridad la que hace la ley.” No sigas leyendo… detente a pensar en lo dicho por Hobbes. La actual constitución de Panamá no fue preparada en virtud sino interesadamente, sin medir consecuencias a futuro. Y, he aquí la triste realidad del mal camino que venimos trillando los panameños cuyas leyes no fueron orientadas para el bien común sino el provecho de bajos intereses de quienes en su momento secuestraron el poder estatal.

    Lo típico que percibe quien ausculta la ley panameña es su desconexión con todos los pequeños empresarios: choferes del transporte público y comercial, los camaroneros, los que cambian regularmente de trabajo, y tantas otras actividades comerciales sobre las cuales depende buena parte de la economía. Pero, este sector económico no se rige por las leyes constitucionales y decretos ejecutivos, dado que se trata de un mercado autorregulado, con salario mínimo variable y sin prestaciones laborales y otra lastra de normas clientelistas y castrantes.

    Quien verdaderamente intente regular actividades tan variables y cambiantes en estos tiempos de transformación, debería ponerse en los zapatos de quienes caminan en el sector informal y también en el sector del pequeño empresario formal; ya que no es lo mismo cumplir con normas grotescas cuando eres chico que cuando eres grande. El grande tiene contadores, abogados, economistas y, por qué no, hasta coimeros a su disposición. Y todo ello en una época en la cual lo que era bueno y funcional o, tolerable ayer, ya no lo será.

    Imagínense las condiciones que imponen los días festivos; sean los carnavales, fiesta del Cristo Negro, otras fiestas patrias, año nuevo y tal. A todo ello agreguemos los elementos de un sistema de transporte mal pensados y mal construidos y desarrollados. ¿No lo crees? Sólo fíjate en la estación Metro de San Isidro, la cual a pocos años de su construcción tuvieron que remodelar y a tres años de terminada la remodelación aún no la inauguran. Y, ni hablar que el santificado Metro, y el Metro Bus que no es tal cosa; que no lograron eliminar a los diablos rojos y parieron miles de los “coasters”. Lo más triste es ver que la gran mayoría de panameños creen que estos sistemas fueron un éxito.

    Más allá, es casi imposible describir los cambios que se están dando en actividades tales como la de los restaurantes, las cuales fueron profundamente golpeada, no por la pandemia sino por la desconexión entre la ley y la realidad; tema que quedó claramente descrita en la Declaración de Great Barrington, en dónde un grupo de profesionales de la medicina alertó en cuanto a sus serias reservas ante las consecuencias físicas y mentales debido al impacto de las políticas respecto al COVID-19. Imagínense, más les preocupaban las acciones legislativas que la plaga.

    Si algo queda claro en el nuevo mundo que surge a nuestro alrededor es que la actividad laboral está cambiando y cambiará en formas que no podemos vislumbrar; tal como en los empleos o actividades del mercado a tiempo parcial. ¿Crees que nuestras leyes o nuestras escuelas y universidades se ajustan a esa realidad? ¿Crees que el MEDUCA sirve para ello?

    ¿Has escuchado hablar de la “economía gig”? La economía de un mercado laboral que depende de los trabajos temporales que, a su vez, dependen de trabajadores camaroneros con gran capacidad de adaptación; es decir, muy flexibles, lo cual requerirá leyes flexibles y no la ley laboral desfazada que tenemos. La realidad es que nuestras leyes adversan la actividad emergente que ya nadie la cambia. ¿Qué harán nuestros legisladores; esos cuyo principal incentivo para legislar tiene muy poco que ver con las necesidades de un mercado desembrazado de politiquerías? Sólo imaginen como Uber ha cambiado el panorama del transporte; y lo ridículo de legisladores que intenten detener todo lo que se viene.

    Y, finalmente, si a esa ecuación añadimos los monumentales problemas de la CSS, del tránsito, de gobiernos desmedidos que trabajan para la Cosa Nostra y no para la población, el futuro augura negros nubarrones. Pero, al mismo tiempo augura épocas de cambio una vez que despertemos al mundo futuro de maravillosas posibilidades inimaginables.

  • Celebremos la Resurrección

    Una estimada amistad, Richard Rahn, presidente de “Institute for Global Economic Growth”, economista y escritor más que prolijo, quien nos acompañó en Panamá en 1917 en ocasión del foro Pathways, en artículo del Washington Times, nos recuerda de que estamos en época de esperanza, de renovación en la resurrección. Es así ya que la humanidad no aprende y avanza sino a través de las tormentas de locura y corrupción que ponen en evidencia el mal camino y nos ayudan a retomar el bienandar.

    Es muy cierto que vivimos tiempos de líderes incompetentes, de tranques y baches en las calles. Pero, más que nada, de contratiempos económicos a causa de políticas económicas alocadas o, mejor dicho, completamente corruptas en malgasto. Nos endeudamos para sostener al gobierno desmedido cuyo principal objetivo apunta a perpetrarse en la papa. ¡Qué ingenuidad!, cuando lo que hacen les traerá todo lo contrario.

    La realidad es que vivimos tiempos de cambio y adaptación. Tiempos en los cuales se dará avances en la medicina, a punto que lograremos vencer a la mayoría de las enfermedades y prolongar nuestras vidas. Avances que, con el tiempo, reducirán los costos de vida de forma inimaginable.

    Y, a todo ello, nos daremos cuenta de la forma torcida en que muchos intentan torcer realidades; tal como la del cambio climático, que pintan como un fenómeno nuevo y destructivo, cuando la naturaleza del mismo Universo es una de cambio. Cuando se acaben los cambios se acaba el Universo. Pero, el mayor de los peligros y maldades que nos asedian están en la locura de tantos que adversan los verdaderos derechos humanos de libertad y autodeterminación; sin los cuales la humanidad no puede acceder a su destino de un mañana en el cual podremos mover montañas.

    Ya la ciencia asoma a la energía de fusión, limpia, segura, ilimitada y económica. Y tal como lo advierte Rahn, “ló único que hace falta es que la clase política comience a actuar como adultos y nos den el permiso…” permiso de administrar nuestras vidas y nuestro futuro. Rahn también nos habla del desastre de nuestros sistemas que osamos llamar “educativos”. De lo triste que es mantener a toda una juventud sumida en mazmorras como las del MEDUCA.

    También por el lado oscuro de la Fuerza vemos el movimiento “woke”, que traduce a “estar al tanto y activamente atento a las realidades sociales, en particular a las del racismo.” Suena medio bonito pero debajo de todo ello subyacen los efectos que nos trae la mala educación, la politiquería de arrabal y entro otras más, la Babel idiomática en la cual pretenden cambiar la forma en que hablamos y pensamos; es decir, asignar nuevos sentidos a las palabras, con lo cual llegaremos a tal punto que unos y otros no podremos comunicarnos.

    La realidad es que la verdadera prosperidad no nos llegará por la vía de los partidos políticos tradicionales y corroídos; sino, a través de mercados desembarazados que permitan que sean los ciudadanos los que marquen el compás de su andar. De ciudadanos cuya única esperanza de vida no sea la de un jamón en Navidad.

    En fin, y vuelvo a citar a Rahn: “La buena nueva es que la locura del momento pasará, tal como ha ocurrido siempre.” Debemos estar atentos a las nuevas oportunidades que se presentan y van en aumento. Oportunidades de dejarles un mundo mejor a nuestros hijos. Un mundo cuyo objetivo será viajar a nuevos puertos; de manera que una vez más tomemos conciencia de que el mundo no es plano… el mundo no tiene límites.

  • Nueva Zelanda impone prohibición de por vida a los jóvenes que compran cigarrillos

    Nueva Zelanda aprobó el martes un plan único para eliminar gradualmente el consumo de tabaco al imponer una prohibición de por vida a los jóvenes que compran cigarrillos. La ley establece que el tabaco nunca se puede vender a nadie nacido a partir del 1 de enero de 2009.

    Significa que la edad mínima para comprar cigarrillos seguirá aumentando. En teoría, alguien que intente comprar un paquete de cigarrillos dentro de 50 años necesitaría una identificación para demostrar que tenía al menos 63 años.

    Pero las autoridades sanitarias esperan que el tabaquismo desaparezca mucho antes de esa fecha. Tienen el objetivo declarado de hacer que Nueva Zelanda esté libre de humo para 2025.

    La nueva ley también reduce el número de minoristas autorizados a vender tabaco de aproximadamente 6000 a 600 y disminuye la cantidad de nicotina permitida en el tabaco que se fuma.

    “No hay una buena razón para permitir que se venda un producto que mata a la mitad de las personas que lo usan”, dijo la ministra adjunta de Salud, la Dra. Ayesha Verrall, a los legisladores en el Parlamento. “Y puedo decirles que terminaremos con esto en el futuro, cuando aprobemos esta legislación”.

    Dijo que el sistema de salud ahorraría miles de millones de dólares al no tener que tratar enfermedades causadas por fumar, como cáncer, ataques cardíacos, derrames cerebrales y amputaciones. Ella dijo que el proyecto de ley crearía un cambio generacional y dejaría un legado de mejor salud para los jóvenes. Los legisladores votaron a lo largo de las líneas del partido al aprobar la legislación 76 a 43. El partido libertario ACT, que se opuso al proyecto de ley, dijo que muchas tiendas pequeñas, conocidas en Nueva Zelanda como lecherías, cerrarían porque ya no podrían vender cigarrillos “Nos oponemos a este proyecto de ley porque es un proyecto de ley malo y su política es mala, es así de directo y simple”, dijo Brooke van Velden, líder adjunto de ACT. “No habrá mejores resultados para los neozelandeses”. Ella dijo que la prohibición gradual equivalía a una ‘prohibición del estado niñera’ que terminaría creando un gran mercado negro. Ella dijo que la prohibición nunca funcionó y siempre terminó con consecuencias no deseadas.

    La ley no afecta el vapeo, que ya se ha vuelto más popular que fumar en Nueva Zelanda.

    Estadísticas de Nueva Zelanda informó el mes pasado que el 8% de los adultos de Nueva Zelanda fumaban a diario, frente al 16% de hace diez años. Mientras tanto, el 8,3% de los adultos vapeaba a diario, frente a menos del 1% hace seis años.

    Las tasas de tabaquismo siguen siendo más altas entre los indígenas maoríes, con alrededor del 20% informando que fuman.

    Nueva Zelanda ya restringe la venta de cigarrillos a mayores de 18 años, requiere que los paquetes de tabaco vengan con advertencias sanitarias gráficas y que los cigarrillos se vendan en paquetes estandarizados.

    En los últimos años, Nueva Zelanda también impuso una serie de fuertes aumentos de impuestos sobre los cigarrillos.

    El cambio de ley fue bien recibido por varias agencias de salud. Health Coalition Aotearoa dijo que la nueva ley representaba la culminación de décadas de ardua defensa por parte de organizaciones comunitarias y de salud.

  • Panamá a la sombra de Panamá la Vieja

    Los seres humanos pasamos nuestras vidas recluidas en el intramuros de la frágil fortaleza de nuestra imaginación; mientras que el país decanta por los vertederos de la corrupción institucionalizada. Así es la sociedad en la cual vemos al mundo a través de los lentes de nuestra ignorancia mientras soñamos con carnavales y favores políticos. Y luego, celebramos los discursos de políticos independientes con la casi certeza de que el rancio centralismo seguirá marcando el compas de los desfiles patrios que auguran la entrada del nuevo partido que será tan viejo como las ruinas de Panamá la Vieja.

    Y no es que vivamos en una realidad estanca. No es que a diario no surgen nuevas realidades… ¡vaya si no las hay!, el problema es que cambiar “los viejos senderos torcidos que el pie, desde la infancia,” sin treguas recorrió, es harto difícil. Panamá esta profundamente dividida entre la sociedad forjada en el centralismo, un sector empresarial que lucha desesperadamente por sortear las riadas burrocráticas y el Panamá cuyo Canal ya no sólo es el marítimo sino uno terrestre entre páramos que arden en llamas y la esperanza de una mejor vida.

    Detrás de todo ello está la realidad de una costumbre gubernamental administrativa insostenible, como insostenible es la Caja del (supuesto) Seguro Social. Todas las sociedades van y vienen como las mareas y la marea en Panamá va de retirada en época de aguaje; en dónde, desde la Avenida Balboa se descubre el extenso lodazal de cieno de nuestra indolencia.

    La novedad que se agita en nuestro medio son los nuevos medios de comunicación en dónde ya los tradicionales diarios y la radio son “los árboles antiguos conocidos que al alma le conversan de un tiempo que pasó.” Y en ese vaivén entre la coima y el precio se va descubriendo el descaro de la corruptela política y en buena parte del alma de la ciudadanía crece la furia del atroz engaño. ¿Cómo no va a ser si cada bache de golpea el transporte nos repite una y otra vez, entre las llantas delanteras y las traseras: “corrupción, corrupción”?

    Y como bien señala un crítico del pensamiento político: “Una vez que la cultura política estrecha el sendero de la obscura triada, el narcisismo, Maquiavelismo, y la sicopatía, el resultado final no es sólo posible, sino inevitable.” B. Duncan Moench.

    El Panamá de ayer fue el Panamá de una rancia clase oligárquica que con el tiempo fue mutando y extendiéndose a la clase media y más allá. Hoy, las mansiones de lujuria no sólo están en los barrios exclusivos sin que brotan en los suburbios periurbanos como rosales en un campo de ortigas.

    El Panamá de hoy no reconoce ni celebra el emprendimiento como camino de prosperidad y bienandar, sino que practica la influencia en el servilismo. Ninguna sociedad puede funcionar desde el Palacio hacia abajo. Son tantos los politicastros que cacareando democracia practican la dedocracia del centralismo. Y todo ello desde las estancas aulas de un MEDUCA que mejor debíamos llamar NODUCA. En las escuelas gubernamentales no se aprende a emprender sino se enseña el servilismo y a decir cosas como “robó, pero dio al pueblo”.

    Ya el país no podrá seguir financiando su grotesco andar entre: estériles subsidios, llaves en manos, una planilla nacida en Cerro Patacón, feudales instituciones, una CSS que de “seguro” sólo tiene el colapso, un código de trabajo que asegura el desempleo, una constitución que no constituye sino pobreza… mejor lo dejo allí que si no me entienden a poco ya entenderán.

  • Hojas en blanco: por qué son símbolo de la disidencia en China

    Los manifestantes en China están expresando su indignación por las estrictas políticas de confinamiento por la COVID-19 del país, exigiendo una mayor libertad y pidiendo la renuncia del presidente Xi Jinping. Con las protestas extendiéndose por todo el país, se está produciendo un raro momento de disidencia nacional en China: las hojas en blanco.

    A medida que continúan las protestas hasta hoy, ha surgido un símbolo: unas hojas en blanco de papel sostenidas por multitudes reunidas, una imagen que elude la censura extrema y la libertad de expresión atrofiada bajo el gobernante Partido Comunista Chino.

    Esta no es la primera vez que se usa papel blanco en China para simbolizar la disidencia. Este símbolo tiene sus raíces en las manifestaciones en Hong Kong en 2020, durante las cuales los lugareños sostuvieron hojas de papel en blanco para protestar contra las nuevas leyes draconianas de seguridad nacional. El concepto parece tener su origen en una broma soviética en la que arrestan a un hombre en la Plaza Roja de Moscú por repartir volantes en blanco que resultan estar en blanco.

    “Las hojas de papel en blanco representan todo lo que queremos decir pero no podemos decir”, dijo a Reuters un manifestante que participó en una acción en el río Liangma.

    Las protestas comenzaron el viernes después de que un incendio en un apartamento en la ciudad noroccidental de Urumqi mató a 10 personas el jueves por la noche. Muchos culparon de las muertes a las estrictas políticas de cero-COVID que mantuvieron a gran parte de China bajo estrictas medidas de confinamiento. Es posible que esas reglas hayan impedido que los residentes escapen, ya que el gobierno ha cerrado las puertas desde el exterior para evitar que los ciudadanos expuestos salgan de sus apartamentos. La política supuestamente también impidió que los bomberos respondieran rápidamente y movieran sus camiones lo suficientemente cerca del incendio (los residentes dijeron que las baterías de sus autos estacionados se agotaron después de que no pudieron salir de sus apartamentos para conducir).

    El desastre del viernes agrava otras tragedias recientes causadas por la política de cero COVID de China. Entre ellos, una niña de 14 años murió en un centro de cuarentena a fines de octubre, posiblemente por no recibir la atención médica adecuada; un autobús que transportaba personas a un centro de cuarentena se estrelló y mató a 27 personas en septiembre; y esta primavera, Shanghái sufrió escasez de alimentos en medio del protocolo de cierre.

    A medida que estallaron las protestas en toda China, el gobierno arrestó a los manifestantes (no está claro el número de manifestantes detenidos) y continúa borrando comentarios y publicaciones críticas de Internet.

    Kerry Allen, analista de medios de la BBC en China, evaluó que los funcionarios de censura reaccionaron de forma exagerada en el área de las redes sociales. “Decenas de millones de publicaciones han sido eliminadas de los resultados de búsqueda”, dijo. Agregó que las frases ‘papel en blanco’ y ‘hojas en blanco’ ahora muestran solo algunos resultados.

    Los censores que limpian las redes sociales han desatado la ira en línea. Un internauta escribió: “Si tienes miedo de una hoja de papel en blanco, eres débil por dentro”.

    Los estudiantes de la Universidad Tsinghua de Beijing también encontraron una solución al sostener hojas de papel que representan una ecuación matemática de Alexander Friedmann. En chino, el apellido de Friedmann es un homónimo de “hombre libre”.

    Mientras tanto, el fabricante de papel Shanghai M&G Stationary se vio obligado a desmentir los rumores de que había retirado todo el papel A4 de sus estanterías por motivos de seguridad nacional. Funcionarios de la empresa dijeron que la producción y las operaciones eran normales y que habían notificado a la policía sobre un documento falsificado que circulaba en Internet que inició el rumor.

    La señal de los manifestantes también es utilizada para insultos por parte de quienes aún son leales al gobierno central y están enojados por las olas de protestas.

    A medida que continuaron las acciones, los manifestantes cambiaron su enfoque de la indignación por los bloqueos de COVID-19 a los llamados contra el gobierno autoritario y el estado de vigilancia de China, incluso exigiendo que el presidente Xi Jinping renuncie. En Beijing, los manifestantes corearon: “¡Queremos libertad! ¡Queremos libertad!”. y estudiantes universitarios gritaron: “¡Democracia y estado de derecho! ¡Libertad de expresión!’

  • Judíos marxistas, una contradicción en los términos

    Como es sabido Marx nació con el nombre de Harchel Levi, hijo del rabino Marx Mordechal ben Samuel Halevi quien abandonó su religión para poder usufructuar mejor de su estudio de abogado durante el régimen prusiano.

    En 1843 Marx escribió La cuestión judía donde subraya que “Nosotros reconocemos, pues, en el judaísmo un elemento antisocial presente de carácter general” y se pregunta y responde “¿Cuál es el culto secular practicado por el pueblo judío? La usura ¿Cuál es su dios secular? El dinero” y “La sociedad burguesa engendra constantemente al judio en su propia entraña”. También como es harto conocido en un plano más general Marx insistía en que “la religión es el opio de los pueblos”.

    Antes me he referido a esto que en parte comento a continuación pero en este contexto no puede eludirse. En el tercer capítulo del Manifiesto Comunista escrito en 1848 por Marx y Engels se consigna el aspecto central de su tesis “pueden sin duda los comunistas resumir toda su teoría en esta sola expresión: abolición de la propiedad privada”. Si no hay propiedad privada, no hay precios, ergo, no hay posibilidad de contabilidad, evaluación de proyectos o cálculo económico. Por tanto, no existen guías para asignar eficientemente los siempre escasos recursos y, consecuentemente, no es posible conocer en qué grado se consume capital. Y conviene enfatizar que los daños se producen en la medida en que se afecte la propiedad sin necesidad de abolirla.

    A este enjambre crucial imposible de resolver dentro del sistema, se agrega el historicismo inherente al marxismo, contradictorio por cierto puesto que si las cosas son inexorables no habría necesidad de ayudarlas con revoluciones de ninguna especie. También es contradictorio su materialismo dialéctico que sostiene que todas las ideas derivan de las estructuras puramente materiales en procesos hegelianos de tesis, antítesis y síntesis ya que, entonces, en rigor, no tiene sentido elaborar las ideas sustentadas por el marxismo.

    Esta dialéctica hegeliana aplicada a las relaciones de producción pretende dar sustento al proceso de lucha de clases. En este contexto Marx fundó su teoría del polilogismo, es decir, que la clase burguesa tiene una estructura lógica diferente de la de la clase proletaria, aunque nunca explicó en qué consistían las ilaciones lógicas distintas ni cómo se modificaban cuando un proletario se ganaba la lotería ni cuando un burgués es arruinado y en qué consiste la estructura lógica de un hijo de un proletario y una burguesa.

    Las contradicciones son aún mayores si se toman los tres pronósticos más sonados de Marx. En primer lugar que la revolución comunista se originaría en el núcleo de los países con mayor desarrollo capitalista y, en cambio, tuvo lugar en la Rusia zarista. En segundo término, que las revoluciones comunistas aparecerían en las familias obreras cuando todas surgieron en el seno de intelectuales-burgueses. Por último, pronosticó que la propiedad estaría cada vez más concentrada en pocas manos y solamente las sociedades por acciones produjeron una dispersión colosal de la propiedad tal como en un contexto más amplio hoy explican autores como Anthony de Jasay cuando critican a Thomas Piketty.

    En este muy apretado resumen periodístico, cabe mencionar que la visión errada de Marx respecto a la teoría del valor-trabajo dio lugar a la noción de la plusvalía. Aquella concepción sostenía que el trabajo genera valor sin percatarse que las cosas se las produce (se las trabaja) porque se les asigna valor y no tienen valor por el mero hecho de acumular esfuerzos (por más que se haya querido disimular el fiasco con aquella expresión hueca del “trabajo socialmente necesario”).

    En el primer libro que Marx y Engels escribieron juntos publicado en 1845, La sagrada familia. Crítica de la crítica crítica (esto no fue una errata, es el título) aluden a estudios realizados por Bruno Bauer y sus hermanos Edgar y Egbert. La obra contiene muchas aristas pero la que ahora subrayo es el materialismo de Marx (determinismo físico según la terminología popperiana) ya puesto en evidencia en su tesis doctoral sobre Demócrito.

    Lenin -el más sagaz de sus discípulos- nunca creyó que el llamado proletariado podía dirigir y mucho menos gobernar una revolución (ni en ninguna circunstancia). Por eso escribió lo que aparece en el quinto tomo de sus obras completas en el sentido que “no es el proletariado sino la intelligentsia burguesa: el socialismo contemporáneo ha nacido en las cabezas de miembros individuales de esta clase”. Por esto también es que Paul Johnson en su Historia del mundo moderno destaca que “Lenin nunca visitó una fábrica ni pisó una granja”.

    Curiosa es en verdad la noción de los marxistas sobre la división del trabajo: Marx y Engels consignan en La ideología alemana que “en una sociedad comunista, en la que nadie tenga una esfera exclusiva de actividad sino que cada uno pueda formarse en cualquier sector que desee, la sociedad regula la producción general y por tanto se hace posible hacer hoy una cosa y mañana otra, cazar por la mañana, pescar por la tarde, criar ganado al atardecer, criticar después de cenar, como apetezca, sin convertirme nunca en cazador, pescador, pastor o crítico”.

    A pesar de esta visión peculiar, la violencia está indisolublemente atada al marxismo. Por esto es que en el antedicho Manifiesto comunista declara que “no pueden alcanzar los objetivos más que destruyendo por la violencia el antiguo orden social”. Por esto es que Marx en Las luchas de clases en Francia en 1850 y al año siguiente en 18 de Brumario condena enfáticamente las propuestas de establecer socialismos voluntarios como islotes en el contexto de una sociedad abierta. Por eso es que Engles también condena a los que consideran a la violencia sistemática como algo inconveniente, tal como ocurrió, por ejemplo, en el caso de Eugen Dühring por lo que Engels escribió El Anti Dühring en donde subraya el “alto vuelo moral y espiritual” de la violencia.

    El antisemitismo o judeofobia se base en nociones falsas sobre la idea de “raza”. Spencer Wells, el biólogo molecular de Stanford y Oxford, ha escrito en The Journal of Man. A Genetic Odyssey que “el término raza no tiene ningún significado”. En verdad constituye un estereotipo. Tal como explica Wells en su libro más reciente, todos provenimos de África y los rasgos físicos se fueron formando a través de las generaciones son según las características geográficas y climatológicas en las que las personas han residido. Por eso, como he dicho en otra ocasión, no tiene sentido aludir a los negros norteamericanos como “afroamericanos”, puesto que eso no los distingue del resto de los mortales estadounidenses, para el caso el que éstas líneas escribe es afroargentino.

    La torpeza de referirse a la “comunidad de sangre” pasa por alto el hecho que los mismos cuatro grupos sanguíneos que existen en todos los seres humanos están distribuidos en todas las personas del planeta con los rasgos físicos más variados. Todos somos mestizos en el sentido que provenimos de las combinaciones más variadas y todos provenimos de las situaciones más primitivas y miserables (cuando no del mono).

    Thomas Sowell apunta que en los campos de exterminio nazis se rapaba y tatuaba a las víctimas para poder diferenciarlas de sus victimarios. Esto a pesar de todos los galimatías clasificatorios de Hitler y sus sicarios, quienes finalmente adoptaron el criterio marxista. Solo que el nazismo en lugar de seguir el polilogismo clasista fue el racista pero con la misma insensatez en cuanto a que nunca pudieron mostrar cuáles eran las diferencias entre la lógica de un “ario” respecto de las de un “semita”. Darwin y Dobzhansky -el padre de la genética moderna- sostienen que aparecen tantas clasificaciones de ese concepto ambiguo y contradictorio de “raza” como clasificadores hay. Por otra parte, en el caso de la judeofobia, a pesar de las incoherencias de la idea de raza se confunde esta misma noción con la religión puesto que de eso y no de otra cosa se trata. El sacerdote católico Edward Flannery exhibe en su obra publicada en dos tomos titulada Veintitrés siglos de antisemitismo los tremendos suplicios que altos representantes de la Iglesia Católica le han inferido a los judíos, entre otras muchas crueldades, como subraya el Padre Flannery, les prohibían trabajar en actividades corrientes con lo que los limitaban a ocuparse del préstamo en dinero, pero mientras los catalogaban de “usureros” utilizaban su dinero para construir catedrales. Debemos celebrar entusiastamente el espíritu ecuménico y los pedidos de perdón de Juan Pablo II en nombre de la Iglesia, entre los que figura, en primer término, el dirigido a los judíos por el maltrato físico y moral recibido durante largo tiempo.

    Paul Johnson en su Historia de los judíos señala que “Ciertamente, en Europa los judíos representaron un papel importante en la era del oscurantismo […] En muchos aspectos, los judíos fueron el único nexo real entre las ciudades de la antigüedad romana y las nacientes comunas urbanas de principios de la Edad Media”.

    Todos los logros de muchos judíos en las más diversas esferas han producido y siguen produciendo envidia y rencor entre sujetos acomplejados y taimados. Tal vez las primeras manifestaciones de antisemitismo o, mejor judeofobia, en las filas del cristianismo fueron los patéticos sermones de San Juan Crisóstomo en el siglo I publicados con el título de Adversus Judaeos donde dice que los judíos “son bestias salvajes” que son “el domicilio del demonio” y que “las sinagogas son depósitos del mal” para quienes “no hay indulgencia ni perdón” y luego el Concilio de Elvira en 306 prohibió a cristianos casarse con judíos y otras barrabasadas.

    A través del tiempo, también debe subrayarse el apoyo explícito de autoridades de la Iglesia a legislaciones que restringían los derechos de los judíos incluyendo el derecho de propiedad y en muchos casos bautismos forzados, confiscaciones, impuestos especiales, vestimentas que estigmatizaban y en los lugares permitidos a judíos a veces se colocaba una marca denigrante en la puerta. El Papa Eugenio III estableció que los judíos estaban obligados a perdonar las deudas a cristianos. Inocencio III autorizó las conversiones forzosas y el Concilio de Basilea permitió la discriminación en ghettos y otros horrores que con el tiempo se fueron consolidando y agudizando hasta los antedichos pedidos de perdones de Juan Pablo II que marcaron un punto de clara reversión y severa condena del antisemitismo y promulgaron un sincero y muy valioso y afectuoso ecumenismo en relación a las tres religiones monoteístas y el respeto a todas. De más está decir que aquella actitud denigrante no alcanza a toda la cristiandad, muy lejos de ello siempre hubieron personas sensatas y civilizadas que se indignaron e indignan con el inaceptable trato a los judíos, tanto sacerdotes como laicos.

    En todo caso además de los Mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos la tradición judía es un canto a la libertad y a los derechos de las personas, además de las severas advertencias sobre el monopolio de la fuerza que denominamos gobierno (en aquella época rey) especialmente en Samuel II: 8. En otros términos, el marxismo y toda otra forma de totalitarismo está en las antípodas con la tradición judaica, lo contrario puede revertirse si se sigue a Isaías 1:9 en cuanto a las imprescindibles faenas educativas para recomponer valores, siempre a cargo de un grupo minúsculo (en la versión inglesa equivalente a la lindísima expresión de remnant). Vinculado a esta idea de libertad en conexión con el pueblo judío es que la cortina musical de lo que fueron el programa televisivo que conducía en Buenos Aires y el programa radial en Colonia -respectivamente denominados Contracorriente y Pensando en voz alta- era “Va Pensiero” de Nabucco, producción del grandioso Verdi.

  • Thanksgiving

    Durante unos 100 años, mientras el Canal de Panamá estuvo bajo administración americana, este país convivió con dos culturas que incorporaron cada una de la otra costumbres, tradiciones, lenguajes que le dieron al Itsmo un sello propio aperturista y cosmopolita. Era lógico que una fiesta como Thanksgiving se asimilara como propia y por ello, hoy, cuando muchas familias americanas, panameñas y las extranjeras que acompañan en el sentimiento de gratitud y esperanza que se brinda en estas fiestas, se reúnan a cenar, pavo mediante, se emitirán sentimientos de bondad, agradecimiento y generosidad hacia el prójimo.

    Lo interesante del caso, es que el origen más o menos consensuado de la celebración secular es que al principio la colonia de Plymouth no tenía suficiente comida para alimentar a la mitad de los 102 colonos y los nativos de la tribu Wampanoag ayudaron a los peregrinos dándoles semillas y enseñándoles a pescar, los ayudaron a sobrellevar el durísimo invierno que azotaba a estos recientes inmigrantes.

    Con lo aprendido, los colonos tuvieron excelentes cosechas y agradecidos compartieron sus alimentos con una gran celebración y agradecidos con los nativos. ¿Qué enseñanzas sobre la generosidad y la libertad nos deja ello?

    Cuando existen acuerdos libres y voluntarios, la enorme generosidad de las personas aparece, es la solidaridad real, la ejercida del propio bolsillo, sin quitarle a unos para darle a otros como hace la intervención del gobierno bajo el nombre de impuesto ; es ejercer en libertad los nobles sentimientos de caridad y responsabilidad por parte de quien da y quien recibe; también nos dice mucho acerca de la inmigración, vista en aquellos momentos como oportunidad de ejercer la libertad de transitar, permanecer, trabajar y comerciar sin otra limitante que no hacer a los demás lo que no querrían para uno mismo. Esas son las posiciones éticas que se renuevan año tras año sobre las cenas de Thanksgiving y sobre las que los invitamos a reflexionar : vida, libertad, propiedad y respeto irrestricto a los sueños y proyectos de los otros o perseguir su propia felicidad. Hermoso Día de Acción de Gracias.

  • Historia contrafactual: un testimonio personal

    El máximo exponente de la historia contrafactual es sin duda Naill Ferguson, el célebre profesor en la Universidad de Oxford. Son múltiples sus obras pero tal vez la más difundida es una que compila varios trabajos de colegas. Se refieren respectivamente a indagar acerca de qué hubiera ocurrido si la Revolución Norteamericana no hubiera tenido lugar, qué hubiera sucedido si Gran Bretaña si hubiera mantenido al margen en agosto de 1914, qué hubiera pasado si en España no hubiera habido levantamiento militar en julio de 1936, qué si Alemania hubiera invadido Gran Bretaña en 1940, qué si Alemania nazi hubiera derrotado a la Unión Soviética, qué en Argentina si hubiera fracasado el 17 de octubre, qué si se hubiera evitado la Guerra Fría, qué si John F. Kennedy hubiera sobrevivido y qué si el comunismo no se hubiera derrumbado.

    Para algunos no inmersos en el mundo académico esto puede ser todo un ejercicio inútil pues finalmente no sucedió lo que se conjetura pero para intelectuales el valor de la gimnasia contrafactual es inmenso. Si comprendemos como explica Karl Popper que no hay tal cosa como leyes inexorables de la historia puesto que todo depende de lo que los humanos seamos capaces de hacer y si no hay tal cosa como materialismo filosófico como remata John Eccles y por ende la condición humana es inseparable del libre albedrío resulta muy correcto lo escrito por Paul Johnson en cuanto a que “Una de las lecciones de la historia que uno tiene que aprender, a pesar de ser muy desagradable, es que ninguna civilización puede tomarse por segura. Su permanencia nunca puede considerarse inamovible: siempre habrá una era oscura esperando a la vuelta de cada esquina”.

    Si descartamos este historicismo trasnochado debemos percatarnos que la historia no es un proceso lineal e irreversible, se trata de muchas posibilidades de internarnos en muy diversas avenidas por lo que es de gran provecho explorar distintas posibilidades de lo que pueda haber sucedido en el pasado al efecto de tomar los diferentes derroteros como lecciones para el futuro. Es de gran interés adentrarse en lo que podría haber tenido lugar de habernos encaminado por otros andariveles. Y no se trata simplemente de arriesgar otros caminos, se trata de fundamentarlos en posibilidades reales. No es una coartada de magia y aventuras imposibles sino de concretas posibilidades que deben fundamentarse debidamente.

    Es trabajar duramente en el subjuntivo condicional. El modo subjuntivo consiste en la unión de dos verbos con sentido, es el haber sido y el condicional sobre el que nos referimos en esta nota es el habría sido. Es lo que hubiera sucedido si se hubieran elegido otros caminos del todo plausibles. No es un pasatiempo sino un esfuerzo de comprensión muy agudo y provechoso que nos permite estar atentos a los sucesos que vienen.

    En esta oportunidad me detengo a considerar un asunto de una inmensa pequeñez y de nulo valor histórico para los estudiosos pero de gran utilidad para mí al efecto de examinarme e intentar mejorar y valorar los distintos recorridos al tiempo de estar prevenido de acontecimientos que pueden tomar por sorpresa si uno está confiado.

    Tal vez convenga excusarse frente al lector de hacer una especie de examen de conciencia pública personal pero puede eventualmente servir a otros. En primer lugar es del caso subrayar que a primera vista no tiene mérito alguno el proceder de acuerdo a lo que a uno le atrae ya que todos actuamos por nuestro interés personal. Sin embargo el mérito consiste en disuadirse de inclinaciones que no conducen a buen puerto y alentarse en los pasos hacia buenos desafíos.

    En segundo lugar, no hay tal cosa como la suerte (incluso el arrojar los dados es el resultado de la fricción con el paño, el envión inicial etc), no es casualidad sino causalidad, el asunto es medir y sopesar bien las consecuencias de los propios actos y agradecer causas que se engendran fuera de nuestro control pero que nos benefician.

    En tercer término, resulta de gran valor tomar al pie de la letra lo dicho por Viktor Frankl en cuanto a que “nunca dejes que lo que es alcance a lo que deber ser”, en otros términos siempre tener proyectos en carpeta y cuando se ejecuta uno debe anteponerse otro de inmediato. Es parte medular de la vida.

    Cuarto, no tomarse demasiado en serio y tener presente lo dicho por Kim Bassinger: “Si lo quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes.” Y quinto es de gran utilidad intentar autodefinirse como persona, esto no apunta a contar lo que se hace, no contar el currículum sino nuevamente subrayamos el decir quién uno es, cuál es la característica central del propio sujeto (en este sentido adopto, copio e incorporo lo expresado por Inés Bretón: “Soy una persona esponja, intento absorber todo lo que puedo y dar todo de lo que soy capaz”).

    Ahora vamos muy sumariamente a mi historia contrafactual en un rubro medular. Completé dos doctorados pero nunca escuché desde la cátedra análisis con alguna seriedad y objetividad respecto a la tradición de pensamiento liberal. Todo era en dirección a señalar las supuestas ventajas del keynesianismo, el capitalismo, el marxismo, el social-cristianismo y el estatismo en general.

    Si no hubiera sido por la paciencia y perseverancia de mi padre que me mostró una y otra vez “otros lados de la biblioteca” hubiera abrazado aquellas recetas. Mi contrafáctico está basado en lo que he visto le ha sucedido a buena parte de mis condiscípulos: la mayoría quedó estancada en aquellas versiones y una minoría debió batirse con la realidad y a puro rigor de fracasos y tropiezos varios pudo sobrevivir y resistirse al avance asfixiante de los aparatos estatales basados en relatos inauditos.

    Todavía me detengo a preguntarle y repreguntarle en una faena detectivesca a algunos de mis buenos amigos ex marxistas y hoy liberales cuales eran sus lecturas favoritas en su primera época y en que radicaron los motivos por los cuales fueron realizando la mudanza intelectual. Me resulta una tarea muy instructiva.

    Podría decirse que me resulta difícil imaginarme como un socialista “militante” (esa palabreja que remite a verticalidad militar) pero con un análisis desapasionado no lo es si retomo lo recibido en las aulas universitarias. Este ejercicio sirve para andarse con pies de plomo, fortalecer argumentos y estarse muy atento a nuevos paradigmas que deben estudiarse con sumo cuidado.

    Como lo he apuntado en otras oportunidades, mi padre fue un autodidacta en cuanto a la recepción del ideario liberal. En 1942 organizó un seminario minúsculo en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA para estudiar el libro recién publicado en español por el Fondo de Cultura Económica titulado Prosperidad y depresión del entonces profesor en la Universidad de Harvard, Gottfried Haberler. En esa obra descubrió la Escuela Austríaca, primero a través de la teoría del ciclo y luego abarcando otros aspectos clave de esa tradición. Viajó a Estados Unidos donde conoció a Ludwig von Mises en ese momento en la Universidad de New York y a Friedrich Hayek en ese entonces en la Universidad de Chicago. Luego de una estancia posterior de toda nuestra familia durante poco más de dos años en Estados Unidos, a su regreso a Buenos Aires fundó el Centro de Estudios sobre la Libertad en 1957 donde tradujo y publicó libros sobre distintos aspectos de la sociedad abierta, organizó seminarios, invitó a profesores de distintas partes del mundo y becó a jóvenes al exterior para realizar maestrías y doctorados. En su carácter de presidente de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y miembro de la Ciencias Económicas siempre alentó publicaciones de ensayos que apuntan a los mercados libres.

    Como queda dicho de no haber sido por mi progenitor estaría deambulando por los pasillos del poder alentando nuevos manotazos a las autonomías del prójimo, siempre con recursos detraídos del fruto del trabajo ajeno. Esta condición tan beneficiosa la debo cultivar y asimismo redoblar esfuerzos para mejorar conocimientos y pulir argumentos frente a personas que de buena fe adoptan medidas contraproducentes por no haber tenido la oportunidad de analizar otras campanas.

    No puedo finalizar este comentario en torno a mi propio recorrido contrafactual sin antes agradecer vivamente una vez más a mi mujer de 57 años de casados que con su comprensión, buen criterio e inmensa bondad me acompañó en esta tan jugosa aventura de lo que va de la vida. La historia podría haber sido otra pero la enorme felicidad de la que gozo ni remotamente hubiera tenido lugar. Esta es la cara del contrafáctico.