Etiqueta: impuestos

  • A menor impuesto, mayor ingreso

    Este es el tercer escrito de la serie que aborda, para luego de la cuarentena: 1) La reducción de impuestos. 2) Eliminación de impedimentos propios de las leyes laborales, y 3) Y… perfilar la gobernanza; en dónde “gobernanza”, según los buenos diccionarios, es “la manera de gobernar que, en varios sentidos, es sinónimo de gobernabilidad.

    A su vez, el concepto de “gobernabilidad” es algo elusivo, dado que refleja diferentes o distintos matices. Para un gobierno y sus autoridades la gobernabilidad tiene que ver con el estilo que busca el respaldo popular de sus políticas. Pero para “libertófilos” como yo, la gobernabilidad va de la mano con algo señalado en el Preámbulo de nuestra Constitución: “…exaltar la dignidad humana…”, frase que viene precedida por: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…”

    Visto lo anterior, surge la pregunta: “¿Cómo fortalecemos la nación, garantizamos la libertad, al tiempo que exaltamos la dignidad humana? Pues ¡obviamente!, la garantía viene en mancuerna con la garantía de la libertad, que la Constitución, de salida, tilda como un “fin supremo”. Ahora, en atención a lo señalado surge otra pregunta: “¿Cómo garantizar la libertad?” Pues… conociendo lo que. Y es aquí que comienzan nuestros problemas de gobernabilidad.

    La libertad queda enmarcada en nuestro derecho a la vida, esa que ni el mismo Creador nos negó, al uso y usufructo de nuestras facultades en respeto a los demás, y a la defensa de lo que es propio de cada quien. Y, redundantemente, lo propio de cada quien es la vida, la libertad y propiedad. Dicho de otra forma: Somos libres para hacer lo bueno y no lo malo. Pero en ello van surgiendo las contrariedades, particularmente cuando ni nos podemos poner constitucionalmente de acuerdo en lo más básico ya descripto; lo cual, desdichadamente, envilece y prostituye nuestra Constitución. Pero, no nos perdamos, que el tema es la gobernabilidad.

    El propósito de un buen gobierno es el de coadyuvar a que la población cuide sus derechos básicos y esenciales, ya que, si ni eso puede hacer tío pueblo, es vano pensar que el gobierno y sus políticos la harán por ellos.

    El gobierno está para defender nuestras vidas, pero no para dirigirlas. Es más, “gobierno” está definido como “la conducción arbitraria de una nave.” ¿Quieres tú que otro conduzca de manera arbitraria tu vida?; particularmente cuando las reglas del juego han sido prostituidas y orientadas a la salvaguarda de los bastardos intereses del estado profundo y no los de una población que delegó lo indelegable.

    El título de este escrito habla de “impuestos”, lo cual, típicamente interpretamos en el sentido fiscal. Pero… ¿acaso lo que se le ha impuesto a la sociedad es sólo fiscal? ¡Por supuesto que no! Con el impuesto fiscal viene ligado el impuesto de una gobernanza diabólica en servidumbre. Más allá, el impuesto exagerado es el síntoma mórbido de la patología del estado profundo. Así, desde el momento en que se exageran los impuestos van en aumento los incentivos para la evasión, sea legal o ilegal.

    El economista Daniel J. Mitchell, especialista en políticas fiscales y quien nos ha visitado en varias ocasiones en Panamá, nos asegura que una exageración en la carga económica fiscal termina empobreciendo a todos. No sólo es falso, sino absurdo, creer que el éxito económico de unos se traduce en menos ingreso para otros; por regla, es todo lo contrario. En un bote a remos el remero fuerte y enérgico no quita, sino que aporta a todos. Y, en todo caso, el interés del buen remero es el de fortalecer al débil, a fin de disminuir la carga. Y por otro lado, bien se ha demostrado en diversos estudios que, “todas las clases sociales tienden a subir o bajar su economía juntitos.” Tampoco es cierto la letanía de que los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Todo ello no pasa de ser odiosas mantras ideológicas.

    En cuanto al “estado profundo” o “cuarto poder”, veamos que “el poder corrompe y cuando es absoluto corrompe de manera absoluta.” Si lo dudas date una vuelta de turista por Venezuela, Cuba o Corea del Norte o China. Así, vemos que, a través del tiempo, nuestros gobiernos se tornaron glotones, no sólo en cantidad sino en acaparamiento, es decir, dedicándose a cosas que no son propias de una sana gobernanza.

    El costo del recaudo fiscal exagerado junto a la confusión de sus instrumentos fiscales es ilógico. Podríamos irnos a un impuesto único al consumo y prácticamente cerrar la DGI y todos salimos ganando… menos los zorros del gallinero.

    Lo que sí les aseguro es que pronto el gobierno se quedará sin ingresos para pagar planillas, subsidios, inversiones alocadas sin sentido, particularmente en tiempos de COVID. En tal situación ¿qué creen que va a pasar? Pues… o nos ajustamos a la realidad o sufriremos consecuencias.

  • Los trabajos se crean en las empresas no en el gobierno

    En La Prensa del 14 de enero de 2020 sale a relucir una vez más esa tendencia de ver a la sociedad como un hato de ganado que debe ser harreado por los iluminados burócratas estatales. El titular que me movió a escribir al respecto lee: “Nuevas plazas de empleo para jóvenes, un desafío en la estrategia del Gobierno.” Según parece, son muchos a quienes les cuesta entender que la función propia del gobierno no está en hacer sino en ver que se haga sin trampas. Es así ya que cuando el gobierno se toma la tarea de hacer, deja de ser juez para convertirse en parte; pero una parte chambona, y peor, que no rinde cuentas ante nadie.

    La influencia gubernamental para ayudar en la creación de plazas de trabajo o de desempleo va de la mano con el fiel cumplimiento del buen mandato constitucional que le sea delegado por la comunidad. Y digo “que le sea delegado”, ya que mucho hemos prostituido la ley a partir de la misma constitución. Y el buen mandato, según dice nuestra constitución tiene el “…fin supremo de fortalecer la Nación y garantizar la libertad…” Lástima que luego se va diluyendo y extraviando en incoherencias. Y mucho peor, que en la práctica eluden constantemente ese mandato fundamental.

    No se puede “fortalecer la nación” confiscando fondos al sector productivo para crecer el sector centralizado bajo la baladí presunción de que el gobierno podrá hacer aquello que no logran hacer los ciudadanos; que en el caso que nos ocupa es la creación de plazas de trabajo.

    Lastimosamente, desde los dictados keynesianos se alega que con más intervención estatal se pueden mejorar economías flacas. Es menester separar la función gubernamental de seguridad, de velador por la libertad y la justicia y la función de constructor de infraestructuras civiles . Hacer más carreteras y contratar a más policías no aumenta el empleo productivo; ese que sólo viene a través de las empresas ciudadanas, que pueden beneficiarse de esa infraestructura, pero el asunto como todo, es definir cuál es beneficiosa y cuál se hace para otros beneficios no tan santos.

    Si a estas alturas todavía no vemos el error de creer que vamos a prosperar lanzando toneladas de dinero del sector contribuyente en obras gubernamentales, ello significa que no lo haremos. Particularmente hoy que sufrimos la resaca o goma de la parranda, endeudamiento, coimas y corrupción. Y es que en la medida en que le restas dinero al ciudadano contribuyente, mengua la inversión productiva, con lo cual terminamos desacelerando la actividad comercial. Los impuestos tienen su lugar y función, pero comedidamente. ¿O será que usted es uno de los que creen que el gobierno puede dar mejor uso al dinero suyo?

    La resta económica al sector corporativo, sector que apenas representa una pequeña parte de los ingresos estatales, producirá una disminución en la actividad económica y en las plazas de trabajo. Lo mismo que volcarse a pedir prestado para financiar obras que a menudo se desvían en corrupción.

    Por otro lado, cuando el gobierno gasta dinero cacareando sus obras y alegando que estas producen trabajos, los ciudadanos se van con el cuento y pierden vista de la verdadera naturaleza de una economía de mercado. Estudios en los EE.UU. han demostrado que el producto de supuestos estímulos y subsidios terminan deteriorando la economía. ¿Y qué mayor prueba del poder del dinero en manos ciudadanos que el aumento de la economía estadounidense con la baja de los impuestos del gobierno actual?

    Obvio que una nación necesita gobierno y funcionarios públicos; el asunto está en buen culantro, pero no tanto. La proposición keynesiana de que los gobiernos pueden cebar la bomba de la economía a punta de dinero de los contribuyentes no tiene sentido. Preguntemos a Laffit Pincay acerca del secreto de ganar las carreras de caballo… ¡afloja las riendas al caballo!

  • La frontera entre el impuesto justo y el impuesto ladrón

    El recaudo fiscal exagerado convierte al estado en una entidad que en muchos sentidos es criminal. Y es que más allá del diezmo (10%) el gasto estatal no mejora la condición de su gente sino todo lo contrario. Bien se ha demostrado que al rebasar el recaudo justo para el encargo constitucional comienzan a pasar muchas cosas perversas, tales como: La economía se ralentiza y el ingreso personal y familiar disminuye, con todo y la supuesta transferencia de una vana asistencia social que alegan dar los politicastros. En síntesis, existe una correlación directamente inversa entre el tamaño del gobierno y la prosperidad; es decir, a más gobierno menos prosperidad.

    En el caso de Panamá, hace rato que padecemos de un maligno neoplasma gubernamental. Y peor cuando con vamos tomando conciencia de que llega el momento en que los aumentos impositivos para alimentar al megalodón estatal termina disminuyendo el recaudo fiscal junto con el bienestar social.

    Richar W. Rahn del instituto para el crecimiento económico global, nos alerta que el aumento de impuestos, tal como el de ganancias de capital, que dependen de una inclinación o disposición de vender bienes raíces o acciones, trastoca y perjudica al país. Si aumentas semejantes impuestos terminas cambiando ciertas actividades económicas y con ello otras que no advertimos y que son económicamente perjudiciales.

    En los EE.UU. bajo el presidente Reagan con impuestos personales al 28% se recaudaba mucho más que con el 70% del presidente Carter. Es análogo a las bombas de agua, que para que funcionen hace falta cebarlas.

    Cuando joven veía las cómicas del Pato Donald y de Rico Mc Pato, que se revolcaba en montañas de monedas de oro. Esas eran y son imágenes graciosas pero falaces, ya que ningún rico cuerdo guarda el dinero así; sino lo invierte y reinvierte, con lo cual va creando más y mejor economía para todos. Lo mismo no se puede decir del gobierno desmedido.

    En los EE.UU. muchos candidatos de izquierda quieren instituir un impuesto a la riqueza, pensando que con ello van a costear sus alucinantes planes de un bienestar utópico. El problema con ello es que la riqueza no es cosa fija sino muy variable y subjetiva; y quienes lo proponen han perdido contacto con la realidad, o peor.

    Creer que el emprendedor exitoso va a seguir invirtiendo y produciendo sólo para que lleguen los diputados a disque “redistribuirlo” es la madre de la ingenuidad. Y, nuevamente, ¿será tan difícil entender que el buen emprendedor es un recuso muy escaso que, como el buen corcel de carrera, corre mucho mejor cuando se le aflojan las riendas? Que el gobierno, por su parte, tiene el encargo de tirar de las riendas de los torcidos y no a los buenos corredores. Pero triste que ni jalar las riendas de los torcidos hacen bien. Y esto último es como los perversos retenes del tránsito que, son análogos a la captura de camarones con redes de arrastre: barren con el lecho marino, trastocando el balance biológico, para capturar unos cuantos camarones.

    En resumen, es triste tener que hablar de impuesto ladrón, porque se supone que el ideal es guardar respeto por la autoridad. Pero, tristemente, la autoridad se gana y luego se mantiene con buenos ejemplos y no con esa propaganda paga que dice cosas como: “Estamos trabajando para ustedes”. No parece.

  • Bermudas permite el pago de impuestos en criptomonedas y desarrolla un sistema de identificación nacional basado en blockchain.

    Si el gobierno de Bermudas, una de las jurisdicciones más amigables con blockchain, y en concreto, su primer ministro David Burt, consigue su objetivo, los residentes de la isla británica pronto pagarán impuestos con criptomonedas y además usarán blockchain para intercambiar datos personales. Bermudas ha presentado hoy acuerdos con Circle y Shyft Network, respectivamente, para hacer realidad ambos proyectos.

    Desde abril del año pasado, Burt promulgó una serie de regulaciones para estimular la industria FinTech en la isla. Quizás no por coincidencia, ese mismo mes, el país anunció un memorando de entendimiento de $15 millones con Binance para financiar FinTech y startups de blockchain.

    Las innovaciones de blockchain comenzaron oficialmente esta semana. Primero, Circle, una firma de servicios financieros para usuarios de criptografía y proveedor del US Dollar Coin- USDC (un token de criptomoneda diseñado para valer la misma cantidad que el dólar estadounidense), anunció que firmó un acuerdo con el gobierno de Bermudas que permitiría a los residentes pagar impuestos, tarifas y algunos servicios gubernamentales en USDC. Circle declaró que esto es parte de una «iniciativa más amplia del gobierno de Bermudas destinada a apoyar las monedas estables respaldadas por el dólar estadounidense y los protocolos y servicios financieros descentralizados gracias a la construcción de blockchains públicos populares como Ethereum. Las empresas y las personas en Bermudas podrán, por lo tanto, utilizar todo lo que viene con la adopción del USDC en este grado, incluidos los productos para ahorros, préstamos, ofertas de valores y financiamiento comercial» explica Circle.

    Al mismo tiempo, un acuerdo fiscal fue anunciado por Shyft Network, una red descentralizada de redes, que intenta hacer interoperables cadenas de bloques dispares. Esta red, ha acordado con Bermuda y Perseid, un programa de identidad a nivel nacional-estatal que cumple con la privacidad de datos, construir un marco de intercambio de datos basado en identidad para empresas, turistas y los más de 70,000 residentes del país. La llamada solución de identificación electrónica de Perseid, dijo el presidente de Shyft Network, Joseph Weinberg, «beneficiará a las personas porque será fácil de usar, proporcionará una mayor transparencia y les permitirá controlar sus datos relacionados con la identidad».

    Mientras tanto, Burt hizo referencia específica al ángulo de FinTech al comentar sobre el acuerdo, afirmando que la solución de identidad basada en blockchain podría «aplicarse para resolver desafíos complejos que enfrenta la industria de servicios financieros, como reducir las cargas del cumplimiento mientras se exceden los estándares y expectativas regulatorias globales». Comentó también que este proyecto  era parte de una transformación digital que él cree que culminará en un «gobierno completamente sin papeles» dentro de cinco años.

    El esquema se basa en el concepto de auto soberanía, lo que significa que el individuo, en lugar del gobierno, posee sus datos y solo el individuo puede dar permiso al gobierno, bancos, empresas de servicios públicos u otros para usarlos. Sin embargo, los detalles sobre qué tipo de datos de identidad se compartirán en el sistema de identificación de Perseid y quién debe participar no están todavía definidos. El proyecto acaba de entrar en la «fase 1» sin haber hecho pública su hoja de ruta. Sin embargo, está claro el esfuerzo de Bermuda y su primer ministro David Burt, por construir la infraestructura para el futuro FinTech de la isla.

  • De Omar 5% a Beto 7% a …… 10%?

    El impuesto a la transferencia de bienes no es algo nuevo; fue introducido por los militares en 1977. Como todos los impuestos, éstos rara vez bajan o desaparecen, sino que de hecho tienden a subir. Para los estándares latinoamericanos, el impuesto a la transferencia de bienes inmuebles de Panamá es bajo, concretamente se mantuvo en el 5% por el espacio de 33 años hasta que Alberto Vallarino lo subió al 7%. Comparémoslo con el de nuestros vecinos, donde Costa Rica paga 13%, Colombia y México pagan 16%. Chile se acerca al 19% y Argentina y Uruguay pasan el 20% del valor de transferencia del bien inmueble.

    Hay vientos que dado el desmadre fiscal del gobierno anterior, que acumuló déficits por 5 años, y no supo que es un presupuesto balanceado, y al alto nivel de evasión fiscal, que llega al 40%, algunas personas están o han recomendado al gobierno subir el ITBM, por lo menos al 10%.

    El gobierno de Varela, que a falta de criterios buenos sobre cómo manejar una economía, según algunas fuentes prefirió contratar consultores, como los del Consejo Interamericano de Administradores Tributarios (CIAT), de los cuales recibió la recomendación de elevar el ITBMS al 10%, y extender su cobertura; afortunadamente, el propio gobierno, que no tenía estómago para las medidas de austeridad, tampoco las tenía para subir impuestos.

    Para el CIAT, Panamá tenía la anomalía de tener las tasas más bajas de la región, donde la media mundial es del 15%. Por lo tanto, recomendaba subirlo y extenderlos a rubros como alimentos secos y crudos o libros, que por ahora están exentos. El gobierno de Varela, rechazó la propuesta, no tanto por razones intelectuales, sino de costo político. De hecho niega que la consultoría se haya realizado en primer lugar.

    El problema del impuesto es el siguiente: es un impuesto al consumo, o sea que quienes más consumen, sea en precio o en cantidades, sean los que más pagan. En otras palabras los ricos serían las personas que tienen más dinero para consumir, los que tienen que pagar más este impuesto. Eso haría el impuesto ético de no ser por lo siguiente: una persona rica consume muchas cosas suntuarias, cuyo consumo puede suprimir sin afectar su calidad de vida, y por ejemplo usar estos ingresos para ahorros o inversiones. Una persona más pobre en cambio, tienen que consumir lo que necesita para vivir, y no puede medir su gasto, además le es mucho más difícil ahorrar porque le quedan pocos excedentes. Por lo cual, si bien paga menos ITBMs, lo hace en una mayor proporción de sus ingresos. Además, el ITBMS va a afectar a toda la cadena de comercialización de muchos productos, por lo cual al subir el precio del producto por haber subido el impuesto, hace que suba el precio del producto base en el siguiente eslabón de la cadena, y así sucesivamente, lo cual trae un efecto inflacionario. De nuevo, esto afecta más a los ricos, pero también a los pobres, que a diferencia de los ricos, tienen menos dinero para gastar, y lo peor, para ahorrar. El efecto para muchos es regresivo.

    Para muchos economistas keynesianos, castigar el consumo no es bueno en momentos de recesión económica. Para muchos economistas austroliberales o neoclásicos, castigar la capacidad de ahorro e inversión de la gente tampoco es buena idea en un recesión.  Subir el ITBMs en medio de una desaceleración económica por lo tanto no es una buena idea.

    Entonces ¿qué hacer?…Bueno, para empezar, la evasión fiscal, según el Ministerio de Economía y Finanzas es del 40%. El MEF propone medios tecnológicos para disminuir la evasión. La impresora fiscal y la factura electrónica son dos de los medios propuestos. Pero también es cierto que inscribirse, pagar impuestos, aclarar dudas, y solucionar el tema de pagar impuestos en Panamá, es caro y complejo, tanto en tiempo como en dinero. Así que no es subir impuestos para recaudar más; cuando en realidad es mejor fiscalizar impuestos y hacer más barato pagarlos. Tan barato que el costo de estar al día en los impuestos sea mucho menor que el costo de evadir impuestos.

    Y luego está el tema de ¿para qué pagamos impuestos? Cuando la gente ve abusos con el uso de los fondos del Estado, y vemos pruebas de eso en los medios diariamente, cuando la gente ve corrupción e impunidad, mucha gente se va a preguntar sobre la racionalidad de pagar impuestos elevados para alimentar al monstruo. O sea, nadie paga impuestos con gusto si sabe que gran porcentaje de éstos serán para que conocidos políticos sostengan su nivel de vida (muy diferente al que cuando ingresaron a la misma).

    Lo que nos lleva a tema de la Curva de Laffer. La curva de Laffer nos enseña dos cosas, hay una curva de efectividad en el cobro de un impuesto, esta varía de país en país, y de cultura en cultura, así como del tipo de impuesto concreto, en la cual, una vez la tasa del impuesto pasa de cierto nivel, la recaudación del impuesto tiende a caer, porque la gente empieza a evadir o simplemente no puede pagarlo. La percepción del uso que el Estado da al impuesto también ayuda, si la gente lo ve como corrupto, evade más aún, porque no quiere alimentar a un monstruo. La otra cosa que nos enseña la curva de Laffer y es algo más reciente, es que es cierto que bajar impuestos “estimula el consumo” si uno es Keynesiano o promueve el ahorro y la inversión. Y ésto puede llevar a un aumento del PIB a largo plazo.

    En una región donde las cargas fiscales están entre las más altas del mundo, tener impuesto bajos ha sido una bendición para Panamá. Y esperemos que sigamos así. No creo que consultores de otros países mucho menos desarrollados que el nuestro nos deban dar consejos sobre qué hacer en el tema económico.

     

  • Georgia: el país europeo de bajos impuestos

    Georgia, país de Europa del Este, ocupó el sexto lugar en el «Doing Business» del Banco Mundial de 2019. Esta posición en el ranking no es casualidad, ya que este pequeño país ofrece excelentes oportunidades para los inversores.

    Georgia, al borde del Mar Negro, representa una conocida ruta de la seda y una encrucijada entre Europa y Asia, lo que la convierte en una excelente ubicación o centro para el comercio internacional. Europa, Asia central, Medio Oriente y África del Norte son fácilmente accesibles desde el país.

    En Georgia, la facilidad para iniciar negocios es enorme, solo se necesita un día y no se exige un capital mínimo para fundar una empresa, además de que no se aplican limitaciones a los accionistas y/o directores extranjeros.

    El impuesto sobre la renta de las empresas (CIT) es solo del 15% y además, el llamado «modelo CIT estonio» se aplica en la jurisdicción. Es decir, las empresas en Georgia no pagan ningún impuesto a las ganancias corporativas hasta que la ganancia se distribuye entre los accionistas en forma de dividendos (excepto en algunos casos en que una transacción se considera distribución de ganancias). Por lo tanto, si la empresa decide reinvertir las ganancias, no se le cobrará CIT al monto reinvertido.

    La tasa del impuesto sobre la renta personal recogido en el art. 104 del código tributario,  asciende al 20%, y se aplica solo a los ingresos obtenidos a través de fuentes georgianas. La fuente de ingresos no georgiana de personas físicas residentes en Georgia está totalmente exenta del impuesto sobre la renta.

    El IVA y la tasa de recargo del IVA es del 18%. Tanto el IVA tradicional como el reverso se pagan solo por las operaciones comerciales realizadas en el territorio como se describe en el art. 166 del código tributario. El IVA inverso es deducible inmediatamente sin necesidad de ningún pago si un contribuyente utiliza servicios o bienes en impuestos o en diferentes operaciones que están exentas de IVA con el derecho de deducción. A partir de 2020, todo el sistema de IVA en Georgia se modificará y armonizará con las normas de la UE. El proceso facilitará las relaciones comerciales entre la UE y los residentes georgianos.

    La tasa de retención de impuestos para los salarios es del 20% sin deducciones, más una contribución del 2% al fondo de pensiones a nombre de una empresa, mientras que un empleado realiza una contribución del 2%. La retención de impuestos sobre las remuneraciones por servicios es del 10% en el caso de no residentes.

    La retención de impuestos sobre dividendos es del 5%. Esto es aplicable en caso de pago a residentes o no residentes. Además, una persona física residente georgiana que recibe dividendos no paga impuestos sobre dichos ingresos.

    Georgia ha firmado tratados de doble imposición con 56 estados hasta ahora, la mayoría de los cuales se basan en el antiguo modelo de la OCDE (2008 y anteriores). Casi la mitad de los tratados de Georgia brindan exenciones a los impuestos de origen en Georgia sobre intereses, dividendos y regalías.

    Georgia ofrece múltiples incentivos fiscales para corporaciones y personas físicas, entre ellos, los más importantes son:

    – «Personas de la zona virtual»: si una empresa georgiana proporciona servicios de TI en el extranjero, puede obtener fácilmente el “Certificado de persona de la zona virtual” y pagar el 0% del impuesto a las ganancias corporativas por dichos ingresos, incluso en caso de distribuir dividendos (exención total).

    – «Zonas industriales libres»: hay varias zonas industriales libres en el país donde las empresas pueden registrarse y pagar casi cero impuestos.

    – «Estado de la pequeña empresa»: las personas naturales emprendedoras con ingresos anuales inferiores a 500,000 Lari georgianos (alrededor de 150,000€) pagan solo el 1% de sus ingresos si obtienen un certificado de ‘estatus de pequeña empresa’.

    – «Principio de territorialidad»: el principio de territorialidad se aplica a las personas físicas residentes en Georgia. Cualquier ingreso recibido por éstas de fuentes no georgianas está exento del impuesto sobre la renta personal en Georgia. Por ejemplo, los dividendos recibidos de una empresa no residente o la pensión recibida del extranjero no están sujetos a impuestos.

    –  Bajo impuesto sobre los ingresos de alquiler: Si una persona física residente o no residente alquila una propiedad residencial que se utiliza únicamente para vivir, se aplica una tasa de impuesto sobre la renta del 5%. La única condición previa para disfrutar de la baja tasa impositiva es presentar una solicitud a la administración tributaria georgiana y solicitar el derecho de baja imposición. Además, las personas físicas que vendan hasta 4 apartamentos en un plazo de 4 años están totalmente exentos del IVA. Los ingresos excedentes obtenidos por las personas físicas por la venta de la propiedad residencial y la tierra adjunta a ella o por la venta de un automóvil también están sujetos a impuestos del 5%.

    Las sencillas regulaciones de Georgia para iniciar un negocio, tasas impositivas bajas,  incentivos fiscales, una extensa red de tratados tributarios, posibilidad de seguridad fiscal, salarios bajos y ubicación geográfica estratégica son parte de las razones por las cuales las multinacionales podrían considerar Georgia como el próximo destino para sus negocios.

     

  • Nueva Zelanda admite en su regulación el pago de salarios en criptomonedas ( y de paso gravarlos impositivamente)

    Imaginen que en la nueva economía que impone la criptografía, los países se desesperan por captar inversión extranjera y quieren atraerla, pero a su vez no les permiten a estas empresas pagar salarios en criptomoneda. Bueno, eso exactamente pasa en la mayoría de ellos. Pero hay excepciones. Como Nueva Zelanda,

    La autoridad regulatoria impositiva de Nueva Zelanda está legalizando las criptomonedas en el país y los empleados podrán comenzar a recibir sus salarios en dicha moneda. Se espera que la regulación se haga efectiva oficialmente a partir del 1 de septiembre, es decir, dentro de las próximas dos semanas.

    El Departamento de Impuestos Internos de Nueva Zelanda publicó su boletín de información fiscal el pasado miércoles 7 de agosto. En él se establece claramente los detalles sobre la nueva resolución 91D bajo la Ley de Administración Tributaria de 1994, que permite a los empleadores de mano de obra desembolsar remuneraciones en criptografía, con disposiciones fiscales específicas al respecto.

    El fallo da algunas condiciones para que esto se cumpla. Por ejemplo, para que el pago criptográfico esté sujeto a los requisitos del impuesto sobre la renta, deben ser pagos que formen el salario normal de los trabajadores y debe haber una cantidad fija. Esto significa que otros tipos de pagos, como acciones o bonos, no entran en esta norma y no pueden pagarse en criptografía. Además, la decisión solo se aplica a los asalariados, e incluye también cualquier pago por servicios periódicos prestados, comisiones y beneficios adicionales. Esto significa que las personas que trabajan por cuenta propia no serán parte dela nueva regulación.Tampoco hay ninguna disposición para las criptomonedas que no se puedan convertir directamente a moneda fiduciaria en un exchange. La publicación establece que: «En el entorno actual donde los criptoactivos no se aceptan fácilmente como pagos por bienes y servicios, la opinión del Comisionado es que los criptoactivos que no pueden convertirse directamente en moneda fiduciaria en un exchange no son lo suficientemente’ monetarios ‘para ser considerados salarios o prestaciones «.

    El fallo tampoco permite el uso de ningún activo criptográfico que haya estado sujeto a un período de bloqueo. Las criptomonedas que se utilizarán también deben ‘funcionar como una moneda’. La más específica de todas las condiciones es probablemente la parte de la decisión que requiere que ‘el valor del activo criptográfico esté vinculado a una o más monedas fiduciarias’. Esto sugiere que solo las monedas estables serán utilizables como pago de salarios, reduciendo significativamente  la cantidad de activos virtuales para que no generen problemas. Además, los trabajadores de muchos países pagan impuestos directamente directamente de sus salarios. En Nueva Zelanda, este sistema se llama Pay As You Earn (PAYE) y también se aplicará a los pagos de salarios de criptomonedas.

    Siendo así, Nueva Zelanda se une a una lista de países que hacen un considerable esfuerzo para garantizar una regulación amigable y recaudar los impuestos que generan los respectivos sectores de criptomonedas. ¿Podrá Panamá, siendo que no prescribe en su regulación el uso de moneda oficial o de curso forzoso, ponderar el uso de criptomonedas y así fomentar toda la nueva industria antes de que sea demasiado tarde?

  • ¿Austeridad o aumento de impuestos?

    El nuevo gobierno se encuentra con una realidad económica poco envidiable. Los dos gobiernos anteriores endeudaron al país probablemente hasta más allá de los 30 mil millones de dólares si tenemos en cuenta todas las deudas del sector público y los “llave en mano”. El nuevo gobierno se topa con que los gobiernos anteriores jugaron a dejar el tema del programa de Invalidez, Vejez y Muerte al siguiente gobierno por 10 años y ya ahora no se puede postergar más la reforma; se encuentra que hay que reformar la educación , la salubridad y la seguridad. Quiere pagarle a los proveedores y usar el programa Manos a la Obra para reactivar la economía. Pero no hay dinero. A Laurentino Cortizo le quedan pocas opciones, puede pedir prestado, seguro de que las calificadoras y los bancos nos van a seguir prestando hasta que estemos como Grecia.

    Las otras opciones son, subir impuestos e inflar la moneda. Por ahora no podemos inflar la moneda,  aunque la existencia de los «martinellis» y su extensión empieza a preocupar; de hecho ya vemos como ciertos servicios empiezan a cambiar los balboas a 0.95 balboas por un dólar americano. Por primera vez el balboa es algo real así como la inflación monetaria gracias a que Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela no entienden que acuñar moneda por señoreaje es emitir moneda. No hay barreras mágicas entre acuñar monedas metálicas o imprimir papel moneda. Estamos acuñando balboas, esperemos que el gobierno entrante pare esta locura.

    Lo que queda entonces, si no se puede endeudar más o devaluar más nuestros ahorros y salarios, es subir impuestos o cortar gastos.

    Algunos proponen subir impuestos, total esa es la moda en los USA y en Europa. El problema es que subir impuestos, como si estuviéramos en los Estados Unidos o Escandinavia no va a funcionar. Mientras las personas vean a personajes como ciertos diputados del partido del gobierno en la Asamblea, la gente se seguirá preguntando si realmente vale la pena subir los impuestos solo para ver que la mayor recaudación, de haberla, se perderá en corrupción, subsidios clientelistas, planillas, contratos de alquileres a amiguetes. En otras palabras, es dudoso que los panameños estén dispuestos a pagar más impuestos, mientras vean que el dinero de los mismos no se destina al bien común sino a alimentar un monstruo burocrático, de corrupción, impunidad, clientelismo, populismo, y demagogia.

    En consecuencia, para poder justificar políticamente un alza de impuestos, la gente tiene que ver el resultado de esos impuestos. Los europeos pagan impuestos altos, porque están viendo que realmente se obtiene un beneficio colectivo de estos impuestos. Los norteamericanos que ven como parte de estos impuestos termina en subsidios clientelistas y en operativos militares de dudosas intensiones, están un poco menos dispuestos a pagar impuestos. Los latinoamericanos todavía más. Cuando vemos que tenemos un estado que no vale los impuestos que pagamos por él, y además es caro y complicado pagar impuestos, tratamos de eludirlos y usar ese dinero en cosas más productivas.

    En otras palabras, no nos gusta seguir engordando al monstruo. Y tenemos razón.

    Laurentino Cortizo debe empezar por cortar la grasa y matar al monstruo, racionalizando el gasto público. Luego podremos hablar de sacrificios. La gente no quiere que en una recesión económica le saquen un centavo más de sus ingresos en impuestos, y que se los quieran subir mientras siguen robando a manos llenas y los ladrones siguen impunes, es un insulto doble. El gobierno tiene que pensar en controlar los gastos en planilla y subsidios, y no solo los subsidios populistas a los pobres sino los subsidios mercantilistas a los empresarios. El gobierno debe pensar en retomar las privatizaciones, como la de los correos, la del IDAAN y aunque se opongan las personas más ricas de Panamá, la de los Aeropuertos Internacional de Tocumen, Rio Hato, David, y Panamá Pacifico, haciéndolo de manera separada para que puedan competir entre si. En otras palabras, el gobierno no debe hablar de subir impuestos, si antes no corta gastos, vende activos, y suprime la corrupción y la impunidad. Esperemos que siga este camino.

  • El Municipio Marcos Paz de Argentina lanza criptomoneda propia para premiar la participación ciudadana

    El municipio Marcos Paz busca impulsar la economía local y la participación ciudadana. El activo servirá a los vecinos de la municipalidad en Buenos Aires para comprar en comercios locales y recibir recompensas por el pago de impuestos.

    El municipio Marcos Paz, en Buenos Aires, Argentina, se convirtió esta semana en la primera municipalidad del país en lanzar una criptomoneda. La moneda digital, denominada «Activos Marcos Paz» (MMP) fue creada para el uso exclusivo dentro de la comunidad. Además, brindará beneficios como el ahorro en el pago de impuestos.

    Por primera vez la comunidad de una municipalidad de Buenos Aires tendrá una criptomoneda propia para uso interno. La criptomoneda MMP fue desarrollada por Koibanx, una startup argentina que también tiene presencia en Uruguay y Colombia, que además desarrolló una aplicación de billetera  sobre tecnología RSK, la compañía proveedora de soluciones financieras aplicando Blockchain.

    A través de la aplicación, los vecinos del municipio podrán utilizar la moneda digital mediante  puntos que son respaldados por el municipio, quien inicialmente los entrega a los vecinos como premio por pagar a tiempo sus impuestos, asistir a eventos y realizar acciones de beneficio comunitario como reciclar o usar medios de transporte ecológicos.

    Los puntos se acreditan automáticamente en una wallet del usuario que luego puede usarlos en los comercios adheridos en la plataforma o incluso entre vecinos para saldar alguna deuda. El usuario o comercio también puede acumular puntos en lugar de intercambiarlos y descontarlos de su pago de tasas municipales.

    En un comunicado al sitio Cointelegraph, se resaltó que la iniciativa se realizó teniendo en cuenta una coyuntura social, económica y política complicada en Argentina, y buscando brindar una solución para aliviar a sus ciudadanos: “Con la idea de mejorar la economía local, promover conductas comunitarias y recompensar a los buenos vecinos, el Municipio de Marcos Paz entendió que la tecnología Blockchain podía acercarlos a lo que estaban buscando”.

    La adopción local de la moneda está en su fase inicial, cuya primera opción es el pago a proveedores locales. Como segunda alternativa, los vecinos podrán usar el criptoactivo para tramitar descuentos en las tasas municipales a través de la misma aplicación.

    La criptomoneda cuenta con dos aplicaciones, una destinada para vecinos y otra para que comerciantes puedan recibir el Activo MMP en sus comercios, ambas de uso gratuito. El costo de la aplicación por las transacciones en la red Blockchain será asumidos por la municipalidad, que busca incentivar el uso del activo. El importe podría llegar a ser de un máximo de USD $8 por el total de las transacciones diarias.

    En una entrevista a El Cronista, el COO de Koibanx, Leo Elduayen, explicó que actualmente 50 comercios locales forman parte de la iniciativa. Mientras tanto, se espera que otros emprendimientos de la zona empiecen a adoptar la criptomoneda.

    Cada negocio está registrado en el padrón del municipio y tiene que bajarse la aplicación para crear su cuenta. Sin embargo, no es necesaria la aplicación para que puedan cobrar, basta con que impriman un código QR y lo pongan cerca de la caja para que el cliente lo escanee.

    Además, el uso de la plataforma de pago es sencilla y los comercios podrán contar con los fondos de manera inmediata, explicó el COO. Con el uso de activos digitales soportados en la Blockchain, los pequeños empresarios pueden recibir los pagos de manera casi inmediata, a diferencia de la espera de 3 y hasta 10 días con tarjetas de débito y crédito.

    Mientras tanto, en el portal de la municipalidad Marcos Paz, destacan que la iniciativa busca premiar la participación ciudadana activa. El fin es generar mayor movilidad económica y brindar una herramienta de ahorro y crecimiento a los comercios locales, según se lee en la página.

    «El beneficio de uno se convierte en el beneficio de un grupo y en el beneficio de toda una comunidad», indica el portal, y añade: «Estamos dando un primer paso. La participación ciudadana y el crecimiento con inclusión son la base del trabajo de la gestión municipal desde su origen».

    Marcos Paz será entonces la ciudad pionera en toda la región en implementar una solución en Blockchain reemplazando el trueque tradicional, que al final es el intercambio de valores en una sociedad, iniciativa que de prosperar, dará el paso adelante en el sitial de ciudades innovadoras en el mundo.

    Fuente: Diario Bitcoin; Cointelegraph;Municipio Marcos Paz,Argentina.

  • La provincia canadiense Alberta, reducirá progresivamente las tasas de impuestos corporativos hasta alcanzar el 8 % en 2022.

    Alberta es una de las diez provincias que conforma Canadá y posee una de las economías más fuertes e influyentes del país. La provincia es una gran productora de petróleo y de gas natural, produciendo cerca del 70% del combustible del país. Buena parte de estos recursos naturales también son exportados a Estados Unidos. Además de eso, la industria agropecuaria, manufacturera, las finanzas y el turismo tienen también una gran importancia en su economía.

    Pues bien, Alberta ha puesto en marcha el engranaje legal para reducir los impuestos a las ganancias corporativas en un tercio. Los cambios son parte de un proyecto de ley presentado en la legislatura por su ministro de Finanzas, Travis Toews.

    Si se aprueba, la Ley 3, Ley de Reducción de Impuestos de Creación de Empleos, reduciría la tasa impositiva corporativa de esta provincia del 12 al 11% ya para el 1 de julio de 2019. En ese momento, Alberta tendría la tasa más baja en Canadá. La tasa impositiva corporativa luego bajaría otro punto porcentual el 1 de enero de 2020 y continuaría disminuyendo en un punto porcentual el primer día de cada año hasta 2022, cuando alcanzaría el 8.0%.

    “Al reducir en dos puntos la carga fiscal en los próximos 7 meses, les estamos diciendo a los creadores de empleos que pueden hacer sus planes ahora para beneficiarse de impuestos más bajos. Estamos orgullosos de tomar medidas audaces para mostrar al mundo que Alberta está abierto para los negocios y revertir el flujo de inversiones y empleos al sur de la frontera. Esa fue la razón por la que elegimos ir directamente de las 12 a las 8. Reconocemos que estamos compitiendo por el capital no solo dentro del país sino también dentro del continente y, de hecho, a nivel mundial», dijo Toews.

    La legislación propuesta renovaría la posición de Alberta como la jurisdicción comercial más competitiva en cuanto a impuestos en Canadá en unos meses y la ubicaría entre los destinos de inversión más atractivos de América del Norte en pocos años.

    “La tasa de desempleo de Alberta se encuentra entre las más altas del país. Es hora de tomar decisiones de sentido común para ayudar a corregir el curso de nuestra economía. La reducción de impuestos para la creación de empleos estimulará la inversión, encenderá la economía y hará que Alberta vuelva a funcionar», afirmó Travis Toews.

    Para el año 2022, la tasa impositiva combinada de las empresas federales y provinciales de Alberta será inferior a la de los 44 estados de EE. UU. En Canadá, la siguiente tasa impositiva provincial más baja (11.5% en Ontario) será casi un 45% más alta que la de Alberta.

    “Las reducciones a los impuestos comerciales son una gran victoria para los contribuyentes. Los ciudadanos de Alberta están luchando por una economía ya difícil, y las pesadas cargas impositivas los frenan y hacen la vida más dificultosa. Al reducir los impuestos a las empresas, este gobierno le está dando a los habitantes de Alberta una oportunidad de recuperarse y salir adelante», comentó Franco Terrazzano, director de la Federación Canadiense de Contribuyentes.

    El importante economista Jack Mintz estima que los cambios ayudarán a crear al menos 55,000 empleos adicionales en la provincia. Asimismo, Bev Dahlby, de la Universidad de Calgary, proyecta que la reducción de impuestos aumentará el PIB de Alberta en casi $13 mil millones.