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  • Escuchar podcasts y ganar bitcoins por hacerlo, ya es posible.

    Los pagos suelen ser vistos como algo aburrido o poco emocionante, pero ZEBEDEE y Fountain están cambiando esta perspectiva al integrar funciones de pago avanzadas en su aplicación de podcasts. La aplicación Fountain, con la integración de ZEBEDEE, permite no solo escuchar audio, sino también enviar y recibir dinero con facilidad. Los oyentes pueden pagar por contenido por minuto y los creadores pueden anunciarse de manera más eficiente pagando solo por el contenido publicitario consumido. Además, los oyentes incluso pueden ganar dinero con la primera hora de escucha de podcast todos los días.

    Fountain Podcasts es una plataforma que permite a los podcasters monetizar sus contenidos a través de la modalidad «Listen and Earn». Esta modalidad consiste en pagar a los oyentes en criptomonedas, como Bitcoin, a cambio de escuchar y interactuar con los anuncios en los episodios ofreciendo una experiencia de escucha fluida y sin interrupciones.

    La plataforma se integra con Zebedee, una plataforma de pago en criptomonedas que proporciona soluciones de pago automatizadas y seguras, lo que permite a los usuarios recibir pagos en criptomonedas de manera segura y automatizada a través de la plataforma.

    La modalidad «Listen and Earn» ofrece varios beneficios tanto para los podcasters como para los oyentes, tales como:

    • La posibilidad de recibir pagos en criptomonedas, como Bitcoin, directamente a la billetera del usuario.
    • Un sistema de recompensas basado en la interacción del usuario con los anuncios en los episodios.
    • La posibilidad de monetizar el contenido de forma innovadora, y no solo a través de patrocinios tradicionales.
    • Una forma segura y automatizada de recibir pagos en criptomonedas.
    • Una experiencia de escucha fluida y sin interrupciones para los usuarios.

    La alianza entre ambas facilita a los usuarios recibir micropagos por escuchar sus podcasts favoritos. La estrategia es parte del programa de Fountain, que se puso en marcha a mediados de 2022. El programa ofrece a los oyentes recompensas monetarias por la primera hora diaria de escucha de podcast al tiempo que también brinda beneficios a los creadores.

    “Con esta asociación, estamos apoyando un nuevo tipo de modelo comercial y actividad económica, no solo para el espacio de pagos, sino en general”, dijo el director de estrategia de Zebedee, Ben Cousens, en un comunicado citado por Decrypt.

    Esta es la última alianza de Zebedee, una empresa centrada en juegos con recompensas en Bitcoin que ya tiene un amplio listado de títulos que permiten a los jugadores ganar criptomonedas mientras se divierten. Hace unos días, la compañía anunció una asociación con el estudio de juegos móviles, Viker, para incluir ajedrez a su lista de juegos para ganar.

    Oscar Merry, fundador y CEO de Fountain, calificó la posibilidad de escuchar un podcast y ganar dinero por ello como una combinación poderosa y el futuro de la creación de contenidos.

    “Dentro de unos años, miraremos hacia atrás a las suscripciones pagas para plataformas de contenido que no están relacionadas con cuánto usamos realmente esas plataformas y nos reiremos de lo básico e ineficiente que era”.

  • Superancianos con superneuronas: ¿por qué hay cerebros que desafían el paso del tiempo?

    La eterna juventud –junto a la vitalidad y la agudeza intelectual asociadas a un cerebro joven– es un deseo universal que se ha materializado en conceptos recurrentes como el Santo Grial o la piedra filosofal. Más allá de este anhelo humano, la existencia de los llamados superancianos representa un desafío y una oportunidad para comprender la raíz de la salud cerebral y el envejecimiento sano.

    Octogenarios con cerebros de cincuentones

    Los superancianos son personas de más de 80 años que conservan características físicas y cognitivas de un adulto entre 20 y 30 años más joven. ¿Qué los hace tan resistentes al deterioro cerebral?

    Recientes investigaciones nos han revelado nuevos conocimientos sobre los mecanismos moleculares y celulares que podrían estar implicados en el proceso inevitable e irreversible del envejecimiento.

    Profundizar en los mecanismos genéticos de la longevidad y su manifestación en los organismos (fenotipo) ha permitido poner el foco en los hábitos de vida (alimentación, ejercicio, actividad cognitiva, etc.) como factores clave que inclinan la balanza hacia un envejecimiento saludable o patológico. El fenómeno que nos permite modificar nuestro destino genético es la epigenética.

    Los mecanismos epigenéticos son modificaciones químicas en el ADN que se producen por cambios en el ambiente (físicos o cognitivos) y que modulan la expresión de nuestros genes. De manera que nuestro supuesto destino en forma de información genética puede ser reescrito –igual que puntuamos un texto– por las acciones de nuestra vida diaria. Y, además, pueden ser heredados por nuestros descendientes. Pero vamos a ver qué le pasa a nuestro cerebro a lo largo de la vida.

    Un órgano de maduración lenta

    A diferencia de otras especies, el cerebro humano aún debe desarrollarse después del nacimiento. Se trata de un proceso lento, que empieza en la concepción y no cesa hasta la muerte, aunque alcanza su madurez aproximadamente entre los 20 y los 24 años.

    Como sabemos, nuestro órgano pensante está formado por neuronas conectadas entre sí y otras células nerviosas que le sirven de soporte y defensa (los astrocitos y la microglía). Tenemos unos 10 billones de neuronas que funcionan como una gran red de información, almacenamiento y gestión de nuestra vida cotidiana. Garantizar su integridad precisa de mecanismos de protección y regeneración.

    Hasta hace pocos años se pensaba que, una vez alcanzada la madurez cerebral, no existían mecanismos para reponer las neuronas y reparar las conexiones perdidas. Nada más lejos de la realidad: hoy sabemos que el cerebro cuenta con unas zonas específicas (nichos) donde células progenitoras (las células madre) pueden ayudar a reparar o sustituir neuronas que degeneran o han sido dañadas.

    La existencia de mecanismos protectores no evita que esos nichos progenitores dejen de reponer neuronas con la edad. Por tanto, el cerebro de una persona mayor tiene menor capacidad de regeneración, lo que se traduce en una disminución de la capacidad cognitiva.

    De todos modos, las personas solo suelen sufrir un deterioro cognitivo grave cuando la pérdida de las neuronas es muy elevada debido a una enfermedad degenerativa, como el alzhéimer.

    Lo sorprendente es que esa pérdida inexorable no comporta alteraciones graves en la calidad de vida de los superancianos, lo que incrementa su resiliencia y reserva cognitiva. Llamamos reserva cognitiva a la capacidad de nuestro sistema nervioso central de balancear y optimizar su funcionamiento para enfrentarse a las patologías neurodegenerativas. Esta facultad también está asociada a factores como la actividad intelectual: leer, escribir o socializar.

    ¿De dónde viene el superpoder de los superancianos?

    Parece ser que los superancianos comparten hábitos similares: se mantienen activos físicamente, tienden a ser positivos, desafían su cerebro y aprenden algo nuevo todos los días. Muchos continúan trabajando hasta los 80 años.

    Además, la evidencia científica resalta la importancia de permanecer comprometido socialmente a medida que envejecemos. Actividades como visitar familiares y amigos, colaborar de voluntario en alguna organización y salir a diferentes eventos se han asociado con una mejor función cognitiva.

    Y al contrario: una baja participación social en edades avanzadas implica un mayor riesgo de demencia. Estos hechos validan la idea de que el ambiente es un actor principal de nuestro envejecimiento.

    Neuronas de altas prestaciones

    Por otro lado, un estudio reciente demuestra que los superancianos poseen un grupo de neuronas más grandes de lo normal en una estructura del cerebro involucrada en la preservación de la memoria (capa II de la corteza cerebral entorrinal). Estas células nerviosas se podrían relacionar con el concepto de reserva cognitiva.

    La investigación describe que esta característica de los superancianos no se observa en personas de su misma edad con deterioro cognitivo, ni tampoco en individuos de entre 60 y 65 años que empiezan a experimentar fallos de memoria. Además, es significativo que esa zona del cerebro es una de las más afectadas por el declive neuronal que caracteriza el alzhéimer.

    Los científicos también observaron que dichas superneuronas no presentan las características propias del envejecimiento en enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. En este caso, la acumulación anómala de proteínas (tau y beta amiloide) en el tejido cerebral produce la muerte de las neuronas.

    Todo lo anterior explicaría por qué la degeneración neuronal no se produce en los superancianos –o por lo menos no al ritmo propio de una persona de edad avanzada– y mantienen las habilidades cognitivas de una persona entre 20 o 30 años más joven.

    El descubrimiento de las superneuronas plantea, además, la pregunta de si podemos favorecer su aparición durante el neurodesarrollo o en la infancia. La coincidencia de ambos hechos, la práctica de hábitos sociales saludables y la existencia de células nerviosas excepcionales, abre la puerta a tener alguna influencia sobre nuestros genes heredados a través de cambios epigenéticos.

    También sería de interés saber si las neuronas XL podrían constituir –por presencia o ausencia– un marcador del alzhéimer y otras demencias, tanto de su progresión como de la respuesta a las terapias. Y, por último, si servirían como una diana para encontrar nuevos tratamientos.The Conversation

    Mercè Pallàs Lliberia, Catedratica de Universidad, Neurofarmacologia, Envejecimiento, Alzheimer, Universitat de Barcelona y Christian Griñán-Ferré, Profesor e investigador especializado en el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer, Universitat de Barcelona

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Retenes de tránsito perniciosos

    Los retenes de tránsito legales y bien llevados a cabo son un mal necesario; y, por tanto, deben seguir procesos y lineamientos que, como bien señala el preámbulo constitucional, deben “exaltar la dignidad humana”. Pero, cuando las autoridades permitan o apadrinen los retenes ilegales y mal llevados a cabo, podemos estar seguros de que estamos frente a un estado de avanzado deterioro social. Estamos frente a la horrible realidad de retenes cuyo propósito es de asalto a mano armada; los cuales son del conocimiento de las autoridades que se hacen de la vista gorda, demostrando con ellos el bajo talante de su moralidad y de una comunidad que lo permite.

    La burla de los fundamentales mandatos constitucionales de: “garantizar la libertad… exaltar la dignidad humana… perturbación del tránsito… transitar libremente…” es clara señal de deterioro social y degeneración gubernamental. Detener la marcha de un auto sin que exista base o criterio objetivo para ello, aumenta exponencialmente las prácticas abusivas policiales; además de ser pernicioso adoctrinamiento.

    Los retenes de tránsito sólo deben llevarse a cabo cuando existan motivos y mandato de autoridad competente para ello. En cual caso, los agentes del retén deben recibir las instrucciones de cómo llevarlos a cabo. Como toda herramienta, el retén es útil y legal bajo estrictos lineamientos de legalidad, evitando la discrecionalidad del funcionario.

    Dado que la detención es contraria a la norma constitucional de “libre tránsito”, debemos tener presente de que ‘detener’ a las personas es asunto serio. El peligro en ello está en que las agencias de policía pierdan la noción de respeto a los derechos ciudadanos de transitar “sin más limitaciones que las que impongan las leyes o reglamento de tránsito…”

    Y sí, el Artículo 125 del Reglamento de Tránsito dicen que la licencia “podrá ser solicitada… en cualquier momento…” Pero, debemos ver que esta norma está dirigida a los conductores y no a los agentes de policía; los cuales no están facultados a solicitarla en cualquier momento y sin medir razón. De haber tal instructivo a los agentes de policía, este sería inconstitucional; sería la legalización de un abuzo de discrecionalidad.

    Los retenes deben seguir lineamentos tales como: ser realizados en sitios difíciles de ser burlados; con espacio suficiente para estacionar los autos de manera que no obstaculicen el flujo vehicular; siempre que sea posible, evitando que se realicen en los horarios de alta densidad de tránsito.

    Los retenes no pasan de ser una excusa “legalizada” para detener y escudriñar a los motoristas cuando no existen otras razones valederas para ello: verificar estado de embriaguez, licencias o seguros vencidos, papeles de auto y tal. Pero, cuando los retenes son como los trasmallos de pesca, que no discriminan; estaremos tratando a la inmensa mayoría de ciudadanos como infractores o malhechores; lo cual es una barbaridad.

    Los retenes son instrumento de intimidación, lo cual no es recomendable y debe ser llevado a cabo con todo respeto y consideración. Cuando ello no es así, la comunidad pierde fe en la policía; lo cual es malísimo. Por ejemplo: Ser detenido en un retén no legaliza el cateo del conductor y pasajeros ni la revisión del auto; a menos que exista causa razonable y sustentable para ello.

    No debemos caer en el engaño de consentir a una revisión. Te dirán que quien no la debe no la teme… a lo cual debemos contestar que tenemos el derecho y deber de proteger nuestra privacidad. Es más, existe la posibilidad de que los policías coloquen algún elemento ilegal en el auto para justificar la detención. Y, en todo caso, la persona detenida debe preguntar al agente las razones de la detención, lo que buscan y la razón de creen que ello está en tu auto. Es bueno preguntar: “¿Ya terminaron, puedo irme? Si no existe razón válida, deben permitir que prosigas tu camino.

    Cuando las autoridades de tránsito se vuelcan a realizar retenes de sobriedad, estos son claros y serios indicadores del deterioro de una sociedad y de sus agencias de policía. La escasa cantidad de personas ebrias que típicamente se detectan habla de la poca racionalidad de llevar a cabo semejantes retenes; lo cual también se aplica a la búsqueda de armas y tal.

    Existen fórmulas mucho más productivas y legales para buscar ebriedad, armas, criminales y tal; consistente en el patrullaje y detención de quienes son sorprendidos en francas y peligrosas infracciones. Se ha visto que entre los infractores consuetudinarios están los malandros.

    No debemos consentir que nos pregunten de dónde venimos o a dónde vamos; igual que contestar si has estado en parranda. Pero, si por alguna razón te ordenan a salir del vehículo, debes trancarlo al salir. Una vez fuera no tienes obligación a que te pongan a bailar ni a responder acertijos y tal. Debes respetuosamente rehusar.

    Y, de ser retenido sin mayor causa o razón, debemos ser respetuosos y no debemos entrar en debates. Podemos decir algo como: “Estimado oficial, no estoy de acuerdo con los retenes ni siento la necesidad de dar mayores explicaciones”.

  • ¿Qué podemos esperar del desarrollo exponencial de la inteligencia artificial? 7 recomendaciones sobre cómo seguir siendo útil en el futuro

    La inteligencia artificial se acelera…

    inteligencia artificial

    Por ejemplo, decidí finalmente convertirme en YouTuber. Sin embargo, mis videos no me mostrarán a mí, ya que no tengo tiempo ni espacio adecuado para filmarlos durante mis viajes, sino mi avatar digital visualmente idéntico (usando los servicios Synthesia.io o Scena.ai ). Él narrará mis conferencias o artículos en mi voz. Por supuesto en 120 idiomas con el mejor acento y entonación. Personalmente, no sé mandarín, árabe o coreano, pero mi avatar digital visualmente idéntico puede manejarlo fácilmente. No necesito un estudio equipado profesionalmente para esto, o una edición complicada de mi voz grabada. Mi avatar digital será el personaje principal de mi video educativo o de marketing.

    ¿Seremos reemplazados por la inteligencia artificial en un futuro cercano?

    No en los próximos años, pero sí estaremos ante un cambio radical en el mercado laboral en los próximos meses.

    Una gran cantidad de personas, incluidos programadores y artistas, tendrán que adoptar la nueva ola de inteligencia artificial o volver a capacitarse.

    El estado como el mayor obstáculo para el desarrollo exponencial de la inteligencia artificial

    El Estado y el sistema político están anclados en el último milenio y no responden en absoluto al desarrollo exponencial de la tecnología.

    La «única certeza» en el desarrollo exponencial de la tecnología y la inteligencia artificial es el estancamiento del Estado y del sistema político.

    Creo que un revisor fiscal, aduanero o policía tendrá un trabajo más seguro en los próximos años que cualquier programador o creativo. Y se agregará un censor central (porque de lo contrario también sería fácilmente manejado por inteligencia artificial).

    inteligencia artificial

    7 recomendaciones para seguir siendo útil en el futuro

    Conclusión

  • ¿Son inteligentes los servicios de inteligencia?

    Los servicios de inteligencia son compatibles con regímenes totalitarios de factura diversa, pero parecen del todo inadecuados en el seno de una sociedad libre.

    En los últimos tiempos observamos con cierta alarma que los aparatos estatales teóricamente encargados de velar por los derechos de los gobernados son en realidad atacantes y en la materia de esta nota periodística espían a la gente con lo que se invade su privacidad. Como ha escrito Milan Kundera “si se pierde la privacidad se pierde todo”. Es sumamente curioso que el ciudadano se vea obligado a financiar con impuestos acciones que lo persiguen y aplastan. Antes he escrito sobre este tema de los llamados servicios de inteligencia, pero en vista que vuelva a surgir el asunto es del caso reiterar lo dicho.

    El adagio consigna que si a uno lo engañan una vez, la vergüenza corresponde a quien engaña, pero si nos vuelven a engañar con lo mismo, la vergüenza es para uno. Resulta de interés preguntarse y repreguntarse qué grado de compatibilidad o incompatibilidad existe entre los llamados servicios de inteligencia y el sistema republicano de gobierno. Como es sabido, uno de los ejes centrales de esta forma de concebir el aparato político consiste en la transparencia de sus actos.

    Conviene llevar a cabo el ejercicio de una mirada crítica sobre estas reparticiones tan peculiares. Prácticamente todos los gobiernos cuentan con servicios de inteligencia, lo cual no invalida el interrogante. Cuando menos, llama la atención que una sociedad libre se desplace simultáneamente por dos andariveles tan opuestos.

    Por una parte, se insiste en la necesidad de que los funcionarios gubernamentales sean responsables de sus actos y que éstos estén en conocimiento de los gobernados y, por otro, se procede de modo clandestino, echando mano a fondos reservados para propósitos de espionaje y otros menesteres non sanctos que se mantienen en las sombras. Parecería que hay aquí un doble discurso y que se entroniza una hipocresía digna de mejor causa.

    Agentes dobles, contrainteligencia, secretos de Estado, escuchas y detenciones sin orden de juez, violaciones de domicilio y en otros partes del mundo se agregan asesinatos, sabotajes y en la mayor parte de los casos lados seguimiento de los dirigentes de partidos políticos de oposición son sólo algunos de los hechos que producen los más renombrados “servicios”. Esto es en el “mundo libre”, ya que en los países totalitarios se añade la tortura y la implacable persecución a quienes no adhieren al poder de turno.

    En los Estados Unidos, actualmente existen veinticuatro “oficinas de inteligencia”, entre las que se destaca la CIA, creada a fines de la década del 40. En Inglaterra, el M15 y el M16; en Canadá, la CSIS; la BND en Alemania; el Mossad en Israel, y la FSB, sucesora de la KGB, en Rusia son sólo algunas de las caras visibles de este entramado de espionaje, contraespionaje y guerra subterránea.

    El periodista de la BBC de Londres Paul Reynolds puso en tela de juicio la eficiencia de los servicios de inteligencia más destacados del mundo a raíz de la célebre invasión de Irak, en una columna titulada “¿Podemos confiar en los servicios de inteligencia?”. Por su parte, Harry Browne señala los fiascos de los servicios de inteligencia estadounidenses en Vietnam, Corea, Somalía y Haití, e incluso tiende un manto de sospechas sobre los que operaron durante la Segunda Guerra Mundial, en la que se terminó entregando a Stalin aproximadamente las tres cuartas partes de Europa.

    Es que siempre los burócratas están tentados a utilizar este y otros departamentos y oficinas para fines políticos, y cuando no hay claros límites al poder y se permite recurrir a la clandestinidad los abusos no deben sorprender, sin contar con las traiciones, las falsas denuncias y las delaciones internas y ex amistades, como ocurría con la policía secreta de Sha de Persia, incluso con Ben Laden y en la CIA.

    Por esto es que León Hadar, del Cato Institute, sugestivamente titula su ensayo “Los servicios de inteligencia no son inteligentes” que inspira el título del presente texto. Allí muestra con profusión de datos cómo la alegada seguridad nacional está en riesgo con estos procedimientos oscuros en los que, por definición, no hay control de gestión propiamente dicho. Hadar se refiere a los Estados Unidos. Imaginemos qué le cabe, por ejemplo, a lo que fue nuestra SIDE creada por Perón, luego SI y hoy AFI. Cambios de nombres pero con una alarmante y persistente continuidad de procedimientos aberrantes que incluyen casos espantosos y muy sonados en todos los rincones del planeta como es el del fiscal Alberto Nisman.

    David Canon, del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Indiana, en su trabajo titulado Inteligencia y ética, alude a las declaraciones de un agente de la CIA que explica que lo importante es lograr los objetivos sin detenerse en los medios: “Los temas legales, morales y éticos no me los planteo, igual que no lo hacen los otros [integrantes de la CIA]”, dice, y documenta la cantidad de “sobornos a funcionarios, derrocamiento de gobiernos, difusión deliberada de mentiras, experimentos con drogas que alteran la mente, utilización de sustancias venenosas, contaminación de alimentos, entrega de armas para operar contra líderes de otros países y, sobre todo, complotar para asesinar a otros gobernantes”.

    En esta dirección ofrece ejemplos de operaciones de la CIA en Costa Rica, Corea, Colombia, Laos, Guatemala, Irán, China e Indonesia. Asimismo, el ex presidente estadounidense Harry S. Truman 15 años después del comienzo de la oficina de inteligencia declaró a la prensa: “Cuando establecí la CIA, nunca pensé que se entrometería en estas actividades de espionaje y operaciones de asesinato”.

    Pero, como bien destaca Norman Cousins, el establecimiento de entidades de estas características “necesariamente tiene que terminar en un Frankenstein”. Idéntica preocupación revela Drexel Godfrey en la revista Foreign Affairs, en un artículo titulado “Ethics and Intelligence”, en el que añade las encrucijadas del célebre embajador Joseph Wilson, quien contradijo los informes de inteligencia ingleses y norteamericanos respecto de la patraña de las armas de destrucción masiva.

    No se avanza mucho aunque se establezcan estrictos controles republicanos, división horizontal de poderes y, en general, los indispensables límites al poder político si puede deslizarse por la puerta trasera todo tipo de abusos, sin rendir cuenta al público, por más que se tejan subterfugios más o menos elaborados a través de comisiones parlamentarias.

    Los servicios de inteligencia son compatibles con regímenes totalitarios de factura diversa, pero parecen del todo inadecuados en el seno de una sociedad libre. No en vano en los Estados Unidos se extiende la utilización de la expresión rusa “zar” para el máximo capitoste del espionaje.

    Es útil cuestionar y someter al análisis temas que habitualmente se dan por sentados. Si no se procede a esta revisión periódica, podemos encontrarnos con que estamos avalando ciertas políticas que resultan nocivas, pero que continúan en vigencia sólo por inercia, rutina o molicie. John Stuart Mill decía que todas las buenas ideas pasan invariablemente por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción. Este tema de los llamados servicios de inteligencia se vincula con muchos otros que también requieren limpieza de telarañas mentales para su mejor comprensión.

    Ahora se informa que miembros del servicio de inteligencia del gobierno anterior en Brasil ayudaron en los actos de vandalismo a la sede de los tres poderes, tomando como ejemplo el bochorno de Donald Trump que además de alentar el ataque al Capitolio con el apoyo logístico de algunas reparticiones de los servicios, desconoce los resultados electorales a pesar de estar certificados por los cincuenta estados, por sesenta y un jueces federales y locales y su propio Vicepresidente.

    En conexión con la llamada “inteligencia” menciono cuatro áreas adicionales al correr de la pluma. En primer término, la seguridad. Paradójicamente, en no pocos lugares para proteger este valor se lo conculca. Esto ocurre hoy, en gran medida, con la lucha antiterrorista. En última instancia, el terrorismo apunta a desmantelar y liquidar las libertades individuales. Pues lo curioso del asunto es que, por ejemplo, en lo que ha sido el baluarte del mundo libre –los Estados Unidos–, con el argumento de proteger aquellos derechos se los lesiona, con lo que en la práctica se otorga una victoria anticipada a los criminales del terror. Tal es el ejemplo de la vergonzosa denominada “ley patriótica”.

    En segundo lugar, para mitigar las convulsiones que hoy tienen lugar, debería hacerse un esfuerzo mayor para no caer en la trampa mortal de las guerras religiosas y para distinguir un asesino de quien suscribe determinada religión. Hay que insistir en los graves peligros y acechanzas que aparecen al vincular el aparato estatal con una denominación confesional.

    El tercer capítulo, emparentado con el surgimiento de los servicios de inteligencia para contrarrestar las guerras, son las epidemias de nacionalismos, xenofobias y racismos a que nos hemos referido la semana pasada en este mismo medio y que toman los lugares de nacimiento como un valor y un desvalor para el extranjero, como si las fronteras tuvieran algún sentido fuera de la descentralización del poder.

    Por último, no estaría mal revisar exhaustivamente el papel de las Naciones Unidas, de la que dependen innumerables oficinas que pregonan a los cuatro vientos, en sus publicaciones y en las declaraciones de sus directivos, políticas socializantes que conducen a la pobreza y a la guerra, al tiempo que muchas veces se constituyen durante largos períodos en observadores incompetentes, tal como ha ocurrido hasta el momento en el caso actual de Hezbollah e Israel.

    Un comentarista de la televisión mexicana proclamó: “Nosotros también somos observadores, pero de la inoperancia de las Naciones Unidas”. En este sentido es recomendable la lectura de gruesos volúmenes como The Fearful Master, A Second Look at the United Nations de Edward Griffin en su época el periodista radial de mayor audiencia en CBS Network y UN: Planned Tyranny del profesor de economía de la Universidad de Harvard Orval Watts donde se detallan las ideas de planificación socialista de los organizadores originales de la institución en 1945 y sus propósitos de extender sus idearios a los países miembros confirmadas luego en algunas de las entidades que han surgido de esa fundación como es el caso resonante de la CEPAL que ha propiciado el estatismo en América Latina, una tendencia en otros casos consignada en estatutos a veces apoyados en distintas operaciones por servicios de inteligencia. Todo lo cual no significa desconocer que algunos de los miembros han denunciado políticas a contramano aquellas medidas muchas de las cuales intensifican los problemas que se anuncia se quieren resolver.

    De todos modos, al efecto de ilustrar preocupaciones justificadas con un ejemplo extremo, el dictador de Uganda Idi Amin Dada -”el caníbal con refrigerador”, como lo denomina Paul Johnson en A History of the Modern World debido a la forma en que engullía a sus prisioneros, además de hacer alarde de sus servicios de inteligencia criminales- el autor relata minuciosamente en el libro de referencia que el primero de octubre de 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas le brindó una ovación de pie por parte de todos los delegados cuando llegó al podio el dictador y otra después de su incendiario discurso lleno de amenazas al mundo libre, en el contexto de las sumamente pastosas actitudes de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas donde ahora el régimen de la tiranía cubana ocupa un sitial de peso.

    Entonces, en nuestra línea argumental de fondo, no sólo debemos concentrar la atención en la naturaleza y los alegados servicios que prestan las estructuras de “inteligencia”, sino también prestar atención a las causas que dan lugar al debate que ahora pretendemos abrir, al efecto de seguir averiguando los graves inconvenientes de este tipo de organizaciones. A esta altura del partido y en vista de los antecedentes truculentos de estos llamados servicios, tal vez debiera abandonarse el uso de la expresión “inteligencia” y sustituir esos departamentos por otros bajo auditorias y controles solo para evitar ataques a los derechos en diversas manifestaciones pero nunca provocar atropellos a las libertades individuales, que como queda dicho constituyen actos contra los principios más elementales de la civilización.

  • Amazon se asocia con Avalanche para llevar soluciones Blockchain a empresas y gobiernos

    » Imagine un mundo donde las transacciones (vender una casa, negociar un activo, pagar un reclamo) finalicen en segundos o menos. El contrato, el pago y los recibos se unen en una sola acción, con el historial de la transacción registrado de forma permanente. La transferencia no requiere la participación de terceros, sin pasar por intermediarios centralizados, como bancos, corredores y agentes. Este mundo se basa en blockchain, libros de contabilidad digitales descentralizados e inmutables que mantienen una lista creciente de transacciones almacenadas en ‘bloques’. Las principales empresas están adoptando rápidamente las cadenas de bloques para optimizar sus costos, al tiempo que brindan productos más rápidos, seguros y transparentes a sus clientes.». Así comienza la nota de Amazon dando a conocer la semana pasada su acuerdo con AVA Labs, la empresa emergente responsable del lanzamiento de la plataforma Blockchain Avalanche.

    Ava Labs y Amazon Web Services (AWS) han unido fuerzas para acelerar la adopción empresarial, institucional y gubernamental de blockchain. AWS es compatible con la infraestructura y el ecosistema dApp de Avalanche, incluida la implementación de nodos con un solo clic, a través de AWS Marketplace. Fundamentalmente, los operadores de nodos de Avalanche pueden ejecutarse en AWS GovCloud para casos de uso de conformidad con FedRAMP, una capacidad vital y un requisito previo para empresas y gobiernos. Como parte de esta asociación, será más fácil para los particulares lanzar sus propios nodos en la blockchain de Avalanche. Esto daría más fuerza a la red y flexibilidad a los desarrolladores.

    Ava Labs ahora también es miembro de AWS Partner Network (APN), lo que permite a la empresa ayudar a los clientes a implementar ofertas personalizadas en AWS que están conectadas a más de 100 000 socios en más de 150 países.

    Según su sitio web, casi el 25 por ciento de la carga de trabajo total de Ethereum en el mundo se ejecuta actualmente en AWS. Howard Wright, vicepresidente y responsable global de startups de AWS, ha afirmado que esta tecnología es nativamente «agnóstica» y compatible con todos los protocolos blockchain. Sin embargo, esta sigue siendo la primera asociación fundacional de AWS con cualquier red blockchain.

    Añadió: «De cara al futuro, web3 y blockchain son inevitables. Nadie puede decir en qué momento, fecha o trimestre ocurrirá y se generalizará, pero ya hemos visto antes ciclos de crecimiento. La velocidad de éste parece que se está acelerando y estamos encantados de formar parte de él».

    En declaraciones a TechCrunch, John Wu, presidente de Ava Labs, ha declarado: «Tenemos más de 500 aplicaciones en la cadena y nos encantaría darles una mejor experiencia y ahora tenemos una asociación real que podemos dirigir al programa Activate. Además, nuestros usuarios siempre buscan una experiencia mejor. El nodo de un solo clic es una forma increíble de hacerlo».

    Además, Ava Labs está planeando una oferta de despliegue de subredes como servicio en el mercado de AWS. Esto daría tanto a instituciones como a particulares la capacidad de lanzar sus propias subredes personalizadas fácilmente.

    Las subredes son una parte clave de las soluciones de escalado de Avalanche que buscan alejar el tráfico de la blockchain principal. También permite a otros proyectos apostar por su AVAX al tiempo que crean sus propias blockchains de Capa 1 y Capa 2. Wu añadió que, en el futuro, las subredes permitirán a los desarrolladores «crear su propia blockchain, una blockchain completa, en Amazon de forma muy sencilla.

    Durante el último trimestre, Avalanche puso en marcha entre cinco y seis subredes. Pero Wu señala que en los próximos seis a doce meses se desplegarán más de 100 subredes que se encuentran actualmente en fase de prueba.

    AVAX sube tras histórica asociación

    Cabe destacar que esta es la primera asociación de AWS con un proyecto de cadena de bloques. Si bien varias redes Blockchain, incluida Ethereum y otras más pequeñas, utilizan el servicio de computación en la nube de Amazon para alimentar sus redes, se trata del primer acuerdo de AWS con una empresa centrada en dicha tecnología.

    Emin Gün Sirer, fundador y director ejecutivo de Ava Labs, destacó sobre la importancia del movimiento en su Twitter. Dijo que en el pasado otras cadenas han pagado a AWS para alojar algunos nodos y lo han presentado como asociación, pero que a diferencia de estos casos, Ava Labs no pagó nada por el acuerdo.

    A parecer de Sirer, el esfuerzo no es más que una clara señal de que Amazon “reconoce cómo están evolucionando las cadenas de bloques“ y “quiere ser uno de los proveedores de alojamiento para las muchas subredes que la gente está a punto de lanzar“.

    «Amazon con Ava Labs y Avalanche es el combustible para blockchain y crypto que democratizará el acceso en todos los rincones del mundo», comentó Howard Wright, vicepresidente y director global de startups en AWS, en conversación con TechCruch. Wright calificó a Ava Labs como una empresa de “excelencia” a la altura de grandes como Netflix, Uber y Airbnb.

    La criptomoneda nativa de Avalanche experimentó un repunte de precio tras conocerse la noticia, lo que sugiere que muchos inversores vieron la asociación como una señal optimista para el proyecto. AVAX subió más del 25 % luego del anuncio y se cotiza en USD $16.88 al momento de redacción (17/01), su precio más alto en los últimos meses.

     

  • Reconocido productor de cannabis de California adopta blockchain para rastrear su cultivo

    Mendocino Clone Company (MCC) , un proveedor líder de clones de cannabis de alta calidad, anunció la semana pasada que se unió al Proyecto EMTRI, una comunidad de cadena de suministro de cannabis descentralizada, como su miembro principal. El vivero de cannabis con sede en California recurrió a la solución basada en  blockchain y a los contratos inteligentes para verificar y certificar la autenticidad, la genética y el lote de cada una de sus plantas madre y clones para la temporada 2023 y de allí en adelante.

    Este movimiento innovador permite que el vivero documente las etapas iniciales de una planta de cannabis hasta convertirse en un producto premium para los consumidores en función del peso en gramos florecidos. «En Mendocino Clone Company, siempre estamos buscando formas de innovar y mejorar la calidad de nuestros productos», dijo Jed Davis, director ejecutivo de MCC. «Creemos que al unirnos a la comunidad descentralizada de EMTRI, podemos brindar un nivel adicional de transparencia y confianza para nuestros clientes».

    Este movimiento innovador otorga a cada planta madre y a sus plantas bebé, conocidas como clones, un Certificado de lote, un término acuñado por el miembro fundador de EMTRI, Eric Kennedy, un contrato inteligente autogenerado colocado en cada lote de clones y proporciona a cada planta bebé su propio bloque de identidad único, creado por el vivero y vinculado a la cadena de bloques en Ethereum. Esto permite a los clientes verificar fácilmente la autenticidad de sus clones y su linaje genético, brindando una valiosa tranquilidad a los cultivadores y criadores que confían en la calidad y la genética de sus clones para producir cannabis de primera calidad».

    Además, los cultivadores autorizados que compran los clones de cannabis de MCC calificarán automáticamente para desbloquear las recompensas de EMTRI Token y recibirán una tasa más alta por participar en el proyecto blockchain como «contadores de la verdad», el productor de cannabis continúa ingresando datos sobre sus métodos de cultivo como la verdad de sus propios bloques de datos. Luego, los tokens EMTRI se pueden cambiar por US Digital Coin accediendo al Intercambio Descentralizado (DEX) de Uniswap, lo que resulta en un ingreso pasivo dentro de los sistemas globales DeFi.

    «Estamos entusiasmados de estar a la vanguardia de la industria del cannabis y convertirnos en los primeros en los Estados Unidos en adoptar esta tecnología de punta de esta manera», dijo Scott Zarnes, cofundador de EMTRI Corp y cultivador desde hace mucho tiempo. «Creemos que tiene el potencial de revolucionar la forma en que opera la industria y estamos orgullosos de liderar la misma».

    Mendocino Clone Company se compromete a proporcionar clones y genética de la más alta calidad a sus clientes. La adopción de la tecnología blockchain y la unión a la comunidad descentralizada de EMTRI promueven su compromiso con la excelencia. La primera ronda de Batch Certificate Clones estará disponible a partir de la primera semana de febrero del 2023, con el lanzamiento de la anticipada «Lemond Lung Slapper» de MCC, una semilla genética de primera generación del socio de mejoramiento Mendocino Seed Company.

    Combinar criptomonedas con cannabis no es un concepto nuevo. En noviembre se lanzó uno de los últimos proyectos, pero en el Metaverso con temática de cannabis llamado Cannaland para crear un mundo virtual para los entusiastas del cannabis. En Uruguay, desde el 2019, existe un proyecto oficial junto a la red Aeternity, para el rastreo del cultivo legal.

  • Adiós a las cabinas telefónicas y a la tecnología que marcó una época

    Las cabinas telefónicas han desaparecido tras más de un siglo de existencia. Ya no son un servicio universal y esencial según la ley española y, pueblo a pueblo, han sido desmanteladas. Su retirada representa el adiós a una tecnología que marcó una época.

    cabinas telefónicas
    Cabina telefónica en homenaje al realizador Antonio Mercero, situada en el distrito de Chamberí, en Madrid.
    Wikimedia Commons / Smnt, CC BY-SA

    Antonio Mercero convirtió una cabina telefónica en el escenario más pequeño de la historia del cine para una película de terror. La cabina recibió un Emmy al mejor programa de ficción en el año 73 y fue un símbolo velado de la asfixiante realidad de la España del franquismo. Las cabinas y el teléfono fijo han protagonizado ficciones a lo largo y ancho del planeta, y han formado parte de la vida cotidiana de cada ser humano.

    Entre los años 2000 y 2020 se dieron de baja un total de 750 000 líneas de teléfono fijo en España mientras que cada día se daban de alta 800 líneas de teléfono móvil. Su fin merece un repaso a su historia.

     

    Un comienzo de película de gánsteres

    En 2022 se cumplieron cien años de la muerte de Alexander Graham Bell, inventor del teléfono, la tecnología que le hizo rico.

    Teléfono de Bell Company.
    Wikimedia commons

    Graham Bell tuvo que hacer frente a toda una serie de litigios y acusaciones respecto a la invención del teléfono por parte del inventor italiano Antonio Meucci. Aunque inicialmente la invención fue adjudicada a Alexander Graham Bell, que la mantuvo durante más de un siglo, esta finalmente fue otorgada a Antonio Meucci, que en 1854 había fabricado un primer prototipo de teléfono, al que acuñó como teletrófono, y que conectaba su dormitorio, donde su esposa permanecía convaleciente, y su oficina, situada en su mismo domicilio.

    Lo que sí hizo Graham Bell fue registrar la patente de invención del teléfono en 1876, tras apropiarse de una copia de los planos del teléfono original de Meucci, de una forma presuntamente poco noble. En dicha patente no se describía el teléfono, sino que únicamente se mencionaba.

    Bell comenzó a forjar un imperio que llegaría hasta nuestros días basado en aquella patente. El litigio entre ambos fue tan farragoso que la empresa fundada por Graham Bell, Bell Telephone Company, llegó a sobornar al abogado de Meucci, falleciendo este sin la gloria de la invención.

    No fue hasta 2002 cuando el Boletín Oficial de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos reconoció que fue Antonio Meucci quien inventó el teléfono en lugar de Alexander Graham Bell. Una victoria tardía pero justa.

    Operadoras de telefonía trabajando en una centralita de Londres hacia 1902.
    Wikimedia Commons /

    ¿Con quién le pongo? Los inicios de la telefonía

    El teléfono en su idea original, tal y como lo inventó Meucci, conectaba dos intercomunicadores sin posibilidad de cambiar de interlocutores.

    Todos tenemos en mente, de haber visto en multitud de películas, a las telefonistas, típicamente mujeres, que se encargaban de conectar los cables de la centralita en la posición correcta que permitiera comunicarse a dos personas concretas, situadas a ambos lados de la línea. El número de líneas estaba limitado y eran las telefonistas las encargadas de priorizar unas llamadas y postergar otras. Pasaron unos años de la invención del teléfono hasta que se fundó en España la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) en 1924.

    La primera llamada telefónica en territorio español se realizó mucho antes, en 1877, en Cuba, que por aquel entonces todavía era territorio español, y se realizó entre un parque de bomberos y el domicilio del jefe de bomberos del mismo.

    Si nos ceñimos al uso particular del teléfono, la primera línea telefónica particular de España perteneció al terrateniente Rodrigo Sánchez Arjona, que en 1880 adquirió un par de teléfonos de la compañía de Bell y los instaló en sus dominios de Fregenal de la Sierra (Badajoz), comunicando dos edificios de su propiedad separados por 8 km.

    Del cable a las ondas

    Martin Cooper se inspiró para desarrollar el primer teléfono móvil de la historia, el Motorola DynaTAC, viendo al capitán Kirk usar su comunicador en la serie Star Trek.
    Wikimedia commons

    Bill Gates, el magnate de Microsoft, ya vaticinó en 2007 que el teléfono fijo tal y como lo conocíamos tenía los días contados. Y no estaba equivocado. Un teléfono es un transductor electro-acústico, es decir, transforma el sonido en energía eléctrica y viceversa. La manera en la cual viaja la señal del emisor al receptor difiere según el tipo de telefonía.

    En el teléfono fijo, la señal viaja por cables eléctricos y en el teléfono móvil viaja a través del aire en forma de ondas electromagnéticas. De hecho, somos atravesados constantemente por multitud de ondas electromagnéticas que somos incapaces de ver. No obstante, la comunicación inalámbrica de larga distancia al alcance de los ciudadanos de a pie tardó casi un siglo en aparecer tras la invención del teléfono. La primera llamada sin cables fue hecha en 1973 por Martin Cooper, ingeniero de la empresa Motorola, en la ciudad de Nueva York.

    Si Meucci y Bell levantaran la cabeza

    50 años han transcurrido de aquella primera llamada sin cables realizada con un Motorola DynaTAC 8000X, del tamaño de un zapato y un peso de casi un kilogramo. Hoy en día, el teléfono móvil ha sustituido y aunado a un gran número de instrumentos y aplicaciones tales como cámara fotográfica, cámara de vídeo, GPS, radio, reproductor de vídeo y música, despertador, brújula, máquina de videojuegos, etc. Es posible realizar vídeo-llamadas en tan solo un momento y conectarse con alguien que se encuentra en la cara opuesta del planeta, enviar ficheros y mensajes de forma casi instantánea y acceder a cualquier información desde casi cualquier lugar del globo mediante internet.

    No sabemos que nos deparará el futuro de la tecnología, pero lo que es casi seguro es que el teléfono fijo no volverá a nuestras vidas, aunque persista en la memoria de muchos de nosotros y nos evoque tantos y bonitos recuerdos.The Conversation

    Francisco José Torcal Milla, Profesor Titular. Departamento de Física Aplicada. Centro: EINA. Instituto: I3A, Universidad de Zaragoza

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La naturaleza de la bestia gubernamental

    Nos dice la Wikipedia que el estado profundo (“deep state”) es aquella gobernanza compuesta por redes potencialmente secretas y que, sin la debida autorización, operan independientemente del liderazgo oficial estatal; y que dichas redes persiguen agendas y fines propios, a las cuales también se les apoda de “gobiernos-sombra” (“shadow governments”) o estado dentro del estado. Sin embargo, habiendo yo trabajado 14 años en funciones gubernamentales, en las cuales dirigí, con rango de autoridad, dos veces una institución estatal, formé otra visión de lo que es el estado profundo o, como preferiblemente suelo llamarle el “gobierno profundo”.

    La definición de la Wikipedia tiende a sugerir que se trata de algo así como una red de conspiración; pero yo lo veo de otra forma. Veo al gobierno profundo como el resultado propio y natural del ejercicio del poder centralizado; realidad que es imperativo conocer y controlar para evitar el mal rumbo que llevamos. Que no se trata solamente de corrupción y conspiración sino de la realidad de las flaquezas humanas que se traducen en aprovecharse del puesto de poder. Pero, también entra en juego la inmensa dificultad de lidiar con una inmensa organización gubernamental centralizada pero disgregada en dónde cada órgano se centra en sus objetivos; o, lo que cree que son sus objetivos, sin la debida coordinación con los demás órganos estatales y sin la debida atención a los límites constitucionales.

    Pero, aún más allá y mucho más insidioso, hay otros factores sociales que también inciden en la formación o deformación del ente gubernativo; vale decir, hablo de aquellas culturas de la población que se han acostumbrado a la gobernanza corrupta y corrompedora. Que, es de esta realidad cultural de dónde se forman los partidos políticos, que luego quedarán encargados de gobernar; no con apego a los mejores intereses de la población sino del partido o peor, de las cúpulas del partido.

    Y más insidioso aún es el que no sólo sean las clases populares las que prohíjan la desordenada gobernanza sino que la patología hace metástasis al resto del organismo de la nación. He trabajado o lidiado con diversas organizaciones empresariales y sindicales en las cuales he sido testigo de los males que saco a relucir. Por ejemplo, a un consejo empresarial que se vende a bastardos intereses del poder central. O sindicatos dominados por espurios intereses ideológicos que quedan por encima del bienestar de sus asociados y de la comunidad. En resumen, el problema es mucho mayor e insidioso.

    Tomemos el caso del llamado MEDUCA, con sus 65,000 funcionarios, al cual “le” asignamos educar a nuestros hijos y que, supuestamente, debía regirse con apego a los fundamentos constitucionales de libertad de pensamiento, tránsito, propiedad y tal. ¿Es eso lo que promueve al MEDUCA? ¿Quién realmente manda en el MEDUCA? ¿Cuánto del poder y decisión lo ejercen los sindicatos y los intereses económicos mezquinos? En fin, el poder central le sustrae la savia económica a la población para darles a cambio un producto inservible.

    En conclusión, no estamos hablando de conspiraciones sino de lo que ocurre abiertamente ante nuestras narices, a ciencia y paciencia de todos. Pero, como bien en su momento señalara Bastiat: es la ley puesta al servicio de los inescrupulosos para proteger a los pillos de los probos. Para castigar a quienes osan advertir que el rey va desnudo en la procesión y aún así todos lo aclaman diciendo: “Robó pero dio”. No estamos hablando de una democracia sino de algo mucho más siniestro y peligroso.

  • El veneno de nacionalismos y patrioterismos

    Nada más absurdo que la troglodita noción del “ser nacional” y nada más truculento y tenebroso que las banderas de la “cultura nacional y popular”.

    En su momento en Rusia, el vicepresidente de la Duma, Nicolai Kurianovich, presentó un proyecto de ley por el que se prohibía a rusas y rusos contraer nupcias con extranjeros al efecto de “preservar el fondo genético”. El proyecto de marras anunciaba penas de deportación y privación de nacionalidad para quienes incumplan con la norma una vez promulgada. Ahora en la administración Putin se reaviva el proyecto en medio de represiones y crímenes de diversa magnitud entre los cuales se destaca la espantosa agresión a Ucrania. Es inaudito que el máximo representante del gobierno argentino haya invitado al mandamás ruso a que la Argentina sea la puerta de entrada a América Latina para su país.

    Lamentablemente, sin llegar a estos extremos insólitos, en distintos lares, especialmente en Europa, aunque no únicamente allí, se observan manifestaciones racistas de distinto tenor que naturalmente alarman a los espíritus civilizados. Ya el magistral Jean-Francois Revel demuestra en su libro La gran mascarada el estrecho parentesco entre el nacionalsocialismo y el comunismo (ahora resabios de la Nomenklatura). El proyecto renovado revela una mente patética y una necedad digna de mejor causa.

    Como ha señalado Thomas Sowell, los sicarios nazis debían rapar y tatuar a sus víctimas para distinguirlas de sus victimarios. Hitler, después de mucho galimatías clasificatorio, finalmente sostuvo que “la raza es una cuestión mental”, con lo que inauguró el polilogismo racista, bajo la absurda pretensión de que el ario y el semita tienen una estructura lógica distinta. Esto fue calcado del polilogismo marxista, por el que se arguye que el proletario y el burgués tienen distintas lógicas, aunque, como ha señalado Ludwig von Mises, nunca se explicó en qué se diferencian concretamente esas estructuras del pensamiento. Tampoco se explicó qué le ocurre en la cabeza a la hija de una burguesa y un proletario ni qué le ocurre a este último cuando se gana la lotería o comienza a tener éxito en los negocios. En este sentido cabe subrayar que la idea de clase proviene de este subsuelo del pensamiento que desafortunadamente no pocos distraídos recurren a esa noción estrafalaria sin percatarse de su origen. En realidad al recurrir a esa clasificación se debiera hacer referencia a ingresos altos, medio o bajos pero aludir a la clase como si se tratara de personas de naturaleza distinta es impropio de no marxistas y no nazis. La expresión clase baja es repugnante, clase alta es de una frivolidad alarmante y media es a todas luces anodina.

    Por otra parte, en estos embrollados ejercicios, se suele confundir el concepto de lengua con el de etnia. En este último sentido, la filología demuestra que el entronque del sánscrito con las llamadas lenguas europeas -como el griego, el latín, el celta, el alemán, el inglés y las lenguas eslavas- dio como resultado las lenguas denominadas indoeuropeas o indogermánicas, expresiones que más adelante se sustituyeron por la de ario, debido a que el pueblo que primitivamente hablaba el sánscrito en la India se denominaba arya. Max Müller (en Biography of Words and the Home of the Aryans) dice: “En mi opinión un etnólogo que hable de la raza aria comete un error tan importante como el que cometería un lingüista que hablara de un diccionario dolicocéfalo o de una gramática braquicéfala”.

    También, en este mismo contexto, es frecuente que se asimile la idea estereotipada de raza con religión, por ejemplo, en el caso de los judíos. Antiguamente, este pueblo provino de dos grupos muy disímiles: unos eran del Asia menor y otros de origen sudoriental de procedencia árabe. A esto debe agregarse los múltiples contactos con otras civilizaciones y poblaciones de distintas partes del planeta, lo cual ha producido las más variadas características (en última instancia, todos somos de todas partes, ya que nuestros ancestros son de orígenes muy entremezclados).

    Como ha dicho Darwin, hay tantas razas como clasificadores. En verdad produce congoja cuando -ingenuamente a veces, y otras no tan ingenuamente- se hace referencia a las “diversas sangres” que tendrían diferentes grupos étnicos. Vale la pena aclarar este dislate. Hay solamente cuatro grupos sanguíneos que están distribuidos entre todas las personas. La sangre está formada por glóbulos que están en un líquido llamado plasma. Los glóbulos son blancos (leucocitos) y rojos (hematíes), y el plasma es un suero compuesto de agua salada y sustancias albuminoides disueltas. La combinación de una sustancia que contiene los glóbulos rojos, denominada aglutinógeno, y otra conocida como aglutinina, que contiene el suero, da como resultado los antes mencionados cuatro grupos sanguíneos. Eso no tiene nada que ver con las respectivas evoluciones que van estableciendo diversas características exteriores. Y esos grupos sanguíneos no pueden modificarse ni siquiera con transfusiones.

    Los rasgos físicos que hacen que hablemos de etnias responden a procesos evolutivos. En el planeta tierra todos provenimos de África (y, eventualmente, del mono). Spencer Wells -biólogo molecular, egresado de las universidades de Oxford y Stanford- explica magníficamente bien nuestro origen africano (The Journey of Man) y las distintas migraciones que, según las diversas condiciones climáticas, hicieron que la piel y otros rasgos físicos vayan adquiriendo diferentes propiedades.

    En este último sentido, siempre me ha llamado poderosamente la atención que muchas personas llamen a los negros estadounidenses “afroamericanos” como una manifestación un tanto atrabiliaria de lo que se ha dado en llamar political correctness. Curioso es en verdad que muchos de esos negros se dejen llamar afroamericanos como si fuera algo distintivo. Esto no los diferencia del resto puesto que, por las razones apuntadas, por ejemplo, el que esto escribe es afroargentino, así como todos los que vivimos en el continente americano y, para el caso, todos los que ocupan espacio en el globo terráqueo. Sin recurrir a expresiones peyorativas o con intención denigratoria, el uso de black es equivalente a que nos digan a nosotros “blancos”o “amarillos” a algunos orientales. Todos son hechos que proceden de la evolución según donde hayan vivido nuestros ancestros. Es más, como han apuntado diversos estudiosos de la materia, muchos blancos tienen ancestros negros y viceversa.

    Tal vez uno de los mayores males de nuestro tiempo reside en el racismo que, por otra parte, como queda dicho, se basa en puras fantasías que encubren, en realidad, las máscaras para odiar al prójimo y bucear a la pesca de chivos expiatorios de quienes quieren descargar el vacío existencial y los fracasos personales de acomplejados y endebles psíquicos.

    Sin duda, el ejemplo más repugnante estriba en la criminal judeofobia alimentada por tanto mequetrefe que anda suelto por el mundo. Obras tales como Veintitrés siglos de antisemitismo del sacerdote Edward Flannery, y la Historia de los judíos de Paul Johnson son suficiente testimonio de la barbarie racista.

    La noticia tan inquietante con que abrimos esta nota remite al sujeto de referencia y a quienes lo rodean, quienes promueven el proyecto aludido, en el sentido que estiman que los matrimonios de nacionales con extranjeros harán que los primeros pierdan su identidad. Karl Popper y Stefan Sweig muestran la fertilidad producida a través de los estrechos vínculos interculturales y ofrece, como ejemplo, la Viena del siglo de oro antes de que las hediondas botas nacionalsocialistas produjeran otra de las tantas diásporas características de los regímenes totalitarios. Ese caso se ilustra con las notables manifestaciones en el campo de la música, la literatura, la ciencia económica, el derecho y el psicoanálisis.

    Precisamente, como ha señalado Juan José Sebreli, la identidad de la persona se fortalece y enriquece en la medida en que está expuesta a las más diversas expresiones culturales. Por el contrario, lo que alguna vez denominé “cultura alambrada” debilita, bloquea y finalmente extingue la posibilidad de cultivarse por la asfixia a que conduce la cerrazón que sólo es a veces compensada por dificultosas manifestaciones subterráneas y clandestinas.

    El oxígeno resulta indispensable y esto se logra abriendo puertas y ventanas de par en par. La guillotina horizontal que pretende nivelar y enclaustrar necesariamente empobrece. La cultura no es de esta o aquella latitud, del mismo modo que las matemáticas no son holandesas ni la física es asiática. Nada más absurdo que la troglodita noción del “ser nacional” y nada más truculento y tenebroso que las banderas de la “cultura nacional y popular”. Incluso Donald Trump ha ponderado aquel desatino de “la superioridad” de estadounidenses nativos a contracorriente de los valores en su momento estipulados por los Padres Fundadores en ese país otrora el baluarte del mundo libre y, por otra parte, desconociendo el origen de esos nativos (sin perjuicio de las otras medidas de signo autoritario adoptadas por Trump en la economía y en relación al campo institucional).

    En una sociedad abierta, las jurisdicciones territoriales tienen por única función evitar los peligros de la concentración de poder que significaría un gobierno universal. Pero de allí a tomarse seriamente las fronteras hay un salto lógico inaceptable. Obstaculizar cualquiera de las muchísimas maneras de intercambios culturales libres y voluntarios constituye una seria amenaza y una forma grotesca de contracultura.

    Mario Vargas Llosa apunta en su columna “El elefante y la cultura” que “considerar lo propio como un valor absoluto e incuestionable y lo extranjero un desvalor, algo que amenaza, socava, empobrece o degenera la personalidad espiritual de un país […] semejante tesis difícilmente resiste el más somero análisis y es fácil mostrar lo prejuiciado e ingenuo de sus argumentos y la irrealidad de su pretensión –la autarquía cultural- la historia nos muestra que arraiga con facilidad […], el nacionalismo es la cultura de los incultos”.

    Esta concepción cavernaria propia de los nacionalismos se extiende a la cerrazón de las aduanas por medio de tarifas y cupos que empobrecen a todos a favor de comerciantes inescrupulosos que explotan miserablemente a sus congéneres a través de privilegios de toda naturaleza.