Acción Humana Consulting Consulting GCC Economia y Finanzas Marcos Regulatorios Politica y Actualidad

Las tres reformas para el día después. Parte III. Lineamientos para una reforma tributaria

Un breve repaso por el origen de los impuestos, nos conduce a la primera idea que los impuestos son el producto de la “potestad tributaria del Estado”, con el objetivo de financiar sus gastos, que inicialmente fueron militares o de defensa.

Más adelante en el tiempo,  con el surgimiento del estado de bienestar,  el impuesto pasó a ser una de las formas más robustas de redistribuir recursos para sostener la provisión de los bienes públicos necesarios para la iniciativa privada y comunitaria, comúnmente conocidos como salud, educación, carreteras, etc. En la sociedad más moderna, los impuestos se aplican para prevenir consecuencias sociales y económicas por el daño a la salud humana y por ello la política pública de usar los impuestos  para cambiar el patrón de consumo, desincentivándolo, como el impuesto al alcohol, azúcar o sal, etc.

Cada vez que se plantea una posible reforma tributaria, es importante tener  en cuenta estas ideas principales de cómo funcionan los impuestos en una sociedad hoy día, porque las resistencias a las mismas provienen dependiendo de cómo cada uno sitúa su visión del mecanismo de los impuestos.

Con la irrupción del Covid-19, se pusieron en la superficie una serie de debilidades estructurales del país que necesitan una urgente Reforma. Ya me he referido en dos artículos previos a las reformas en materia laboral y respecto a la desburocratización del estado. Hoy me refiero a la Tributaria, porque las dos reformas anteriores no podrían sustentarse sin tener una correlación con el recaudo necesario del gobierno para financiar una estructura moderna, flexible y dejar en poder del ciudadano más dinero para invertir en proyectos necesarios para la reactivación económica.

Sumado a lo anterior, una reforma tributaria es vital para cumplir con las directrices internacionales como las surgidas desde la OCDE, sin sacrificar la soberanía del país en materia de impuestos. Uno de los elementos claves es mantener el equilibrio entre cumplir y a su vez ser competitivos. La única alternativa es que la ley sea única y uniforme para todo el país, sin diferencias entre zonas, industrias y geografía. Evitar el ring fencing.  Y para ello, se debería pensar en un Flat Tax, o un sistema dual: un impuesto corporativo para las empresas y uno sobre el ingreso para personas físicas y uno al consumo general para todos. Hay muchos más modelos, pero la idea de estas propuestas es someterlas a discusión, no que queden en un paper.

El Flat Tax o sistema de tarifa plana impositiva, consiste en una tasa igual para todos, para todos los que tienen ingresos por encima de cierta cifra, que puede ser de diferentes niveles dependiendo del país. Por ejemplo, en Rusia y en Ucrania, esta tasa es de 13%, pero en Serbia es de 14%, en Eslovaquia de 19% y en Hong Kong de 15%. Las hay más altas, como en Latvia, de 25% o la misma Estonia, aunque la meta de ellos es del 20 %. El impuesto de tarifa plana es lo opuesto al sistema de impuesto múltiple que depende del monto de ingresos y del origen del ingreso, sean personas físicas o jurídicas.

La esencia del sistema está formada por:

Una tasa reducida. El objetivo de este tipo de impuesto es promover a la actividad económica, dado que los impuestos son literalmente un costo más. ¿Qué monto de tasa determinar? La respuesta más razonable es que nadie pague más impuestos de los ahora pagados, la tasa más baja en el sistema múltiple, debería ser la del impuesto único.

Deducciones mínimas. Las leyes fiscales suelen estar repletas de sistemas de deducciones y situaciones especiales, las que bajo el nuevo sistema deben anularse totalmente. Piensen lo que se gasta hoy día en especialistas legales, contables, días enteros perdidos para encontrar facturación que respalde las deducciones, que si es deducible, que si no, que si hay excepción……una telaraña de aclaraciones y papeleos que hacen que los pagadores de impuestos deban utilizar su escaso tiempo en ello en lugar de dedicarse a producción de su empresa. En un sistema puro no habría deducciones. La idea central es la simplificación y por eso las deducciones deberían ser mínimas (quizás gastos de salud, por ejemplo) y serían también simples por diseño.

Ingresos mínimos. Dependiendo de las circunstancias de cada nación, el Flat Tax establece un nivel por encima del cual ya se paga impuesto, eximiendo a los niveles bajos de ingresos. Lo que se gane por encima de ese ingreso mínimo sí estará sujeto al impuesto único; en la primera fase de la implementación es necesario tener estos niveles
mínimos para incentivar a las personas de bajísimos recursos que puedan comenzar a capitalizarse, pero una vez logrados estos ingresos, el incentivo de sencillez de pago y bajo monto debe ser suficiente para que la ponderación de permanecer en el estado de pobreza sea menor al incentivo de ingresar a la formalidad con lo que ello significa en términos de crecimiento.

Sencillez. Con una sola tasa y deducciones inexistentes o mínimas, el sistema de impuesto único se torna sencillo en extremo y la simplicidad debe ser un aliciente para el pago. Ya dejan de tener sentido las excusas de la complejidad, de necesidad de contratar especialistas y asesores. En Estonia, las declaraciones se realizan en media
hoja y con la comodidad de poder realizarlo desde cualquier computador.

Neutralidad. Bajo un sistema complejo de impuestos, la ley distorsiona la realización de inversiones haciendo que algunas de ellas se realicen solamente por motivos de beneficios fiscales y no por criterios de mercado. El impuesto único evita eso al hacer que dejen de tenerse consideraciones fiscales en criterios de inversión. Este tema, como señalé más arriba, es fundamental para seguir manteniendo competitividad internacional sin necesidad de colisionar con la OCDE.

Promoción económica. Un sólo impuesto, bajo y sencillo, es un incentivo económico que promueve la inversión y la apertura de nuevos negocios, además de la reinversión en negocios existentes. Quita la incertidumbre de cambios fiscales impredecibles e invita a la inversión nacional y extranjera. Fomenta claramente la competencia de jurisdicciones, que no es más que la competencia entre gobiernos o países para la atracción de inversiones. De hecho, Alemania, Francia y España, por sólo citar algunos ejemplos están sufriendo la emigración masiva de sus industrias a países con impuestos planos y leyes laborales flexibles.

Elimina impuesto sobre ahorro e inversión. Las personas no pagan impuesto por los intereses que reciben de sus ahorros. A su vez, las empresas descuentan como gasto el total de la inversión en terrenos, maquinaria y equipos en el momento en que se efectuó (depreciación instantánea).

Elimina doble tributación. Las utilidades sólo tributan una vez, en la empresa. Por lo tanto, las personas no pagan impuestos por los dividendos que reciben porque éstos corresponden a utilidades que ya pagaron impuestos. También se elimina la tributación a las ganancias de capital de las personas o empresas por inversiones que tengan en acciones. Por definición, una ganancia de capital equivale al aumento en el valor presente de los flujos de utilidades futuras después de impuestos. En consecuencia, exigir pago de impuestos a la ganancia de capital es una doble tributación (Dan Mitchell).

Por supuesto que siempre habrá resistencia al cambio, especialmente en sectores con intereses creados que se opondrán a tales reformas y preferirán un sistema de impuestos múltiples pero a la vez coexistiendo con sistemas de subsidios, deducciones, excepciones y demás. Entre ellos se podrían citar:

  • Grupos de interés: Si, por ejemplo, una industria o sector posee un tratamiento fiscal favorable que les hace pagar pocos impuestos, es natural que ese sector se oponga a la tasa única y que realicen acciones de presión sobre los legisladores para impedirlo.
  • Legisladores y el mismo gobierno opuestos. Por razones ideológicas, muchos legisladores o miembros del Poder ejecutivo se opondrían al sistema único de impuestos, quizás con buena intención consideran que se puede manipular a la economía por medio de tributos que incentivan algunas actividades y desincentivan otras.
  • Impacto en ingresos gubernamentales. Si bien a la larga el impuesto único elevará los ingresos del gobierno al aumentar la cobertura (pagan todos) y reducir la evasión, en el corto plazo podrá tener un impacto en los ingresos, haciéndolos quizá menores. Sin embargo, una correcta adecuación de sus funciones y planilla, definitivamente contribuirá a mantener estables los ingresos y por otro lado, existen causas que en principio parecen comportarse en forma extraña, pero generan un efecto contrario y que son:
    • Una reducción de tasa a las personas de ingresos altos podrá crear la idea de que pagarán menos los ricos, pero al quitar las deducciones es muy probable que terminen pagando montos mayores.
    • La ampliación de la base fiscal podrá hacer que muchos individuos paguen menos impuestos en términos absolutos, pero que lo hagan más personas, con un resultado neto de mayores ingresos, o quizá iguales.
    • El incentivo económico producirá mayor actividad y necesariamente mayores ingresos fiscales.
  • Visión de corto plazo. Si predomina la visión de corto plazo del gobierno se evitarán los beneficios del largo plazo, que son los más importantes. Es una posibilidad real que los gobernantes por presiones de popularidad rechacen cambios de beneficio general futuro. Cuando Mat Laar, ex Premier de Estonia inició el cambio, todos sus asesores económicos le dijeron, “realizar el cambio es imposible, es como caminar sobre agua”, pues bien, él dijo que iba a hacerlo y caminó sobre el mar y hoy, a poco más de 20 años, no sólo han salido de la pobreza más absoluta, sino que han reconvertido su precaria y deficiente economía agraria en un moderno país de servicios.

El mecanismo del Flat Tax genera en las conductas de las personas los incentivos a:

  • Entrar a la legalidad por parte de personas en la economía informal.
  • Pagar impuestos correctamente.
  • Reducir el tiempo dedicado a calcular impuestos.
  • Reducir a la burocracia encargada de revisar las declaraciones de impuestos.
  • Reducir la evasión fiscal.
  • Elevar el número de personas que pagan impuestos.
  • El Flat Tax es una opción casi obligada para los países con economías emergentes/avanzadas como Panamá.
  • Su implementación sería realmente beneficiosa para todos, especialmente para los más pobres.

A modo de resumen, los siguientes puntos  expresan las ideas principales del escenario y reforma tributaria planteadas.

  • Una reforma impositiva como la previamente planteada es numéricamente posible, según algunos estudios realizados por la firma Goethals Consulting.
  • La modificación impositiva por sí misma, mirando únicamente los números, no afecta de manera directa el desempeño de la economía Panameña, dado que la reforma desde el punto de vista únicamente numérico estudia la factibilidad de un cambio en el método de recaudación y no un cambio en la participación del estado en el mercado. Sí se considera que una propuesta de simplificación impositiva de esta magnitud puede ser una buena oportunidad para promover cambios y mejoras que permitan un crecimiento mayor o más sólido de la economía panameña.
  • El planteo de modificación impositivo sí produce efectos positivos “indirectos” sobre el desempeño de la economía Panameña.

o             Eliminación de distorsiones y impositivas al centrarse la recaudación en un número sensiblemente inferior de cantidad de impuestos. Especialmente al eliminarse los impuestos indirectos. Esto puede contribuir a eliminar efectos adversos como desvíos de comercio.

o             Disminución de costos de transacción tanto para el contribuyente como para el ente recaudador de impuestos generando recursos extras que se volverán al mercado como demanda u ahorros en lugar de financiar costos de transacción impositivos.

En un viejo artículo, cuando el actual Senior de Impuestos en EY,  Jeffrey Owens , era el Director de Impuestos en la OCDE, explicaba los pros y contras de un Flat Tax, manteniendo una posición objetiva sobre el mismo y más inclinado a observar positivamente la evolución del mismo, admitiendo  que en Rusia, el aumento había sido monumental al año siguiente de implementado el Flat Tax, los ingresos personales aumentaron un 26% en términos reales, y en un quinto como porcentaje del PIB de Rusia.

Actualmente, el influyente Senador de Italia , Mateo Salvini, clama por la implementación de un Flat Tax como una reforma necesaria para reducir la evasión y derrotar la burocracia post Covid.

Las naciones con Flat Tax atraen empleo y capital desde los países con sistemas laborales inflexibles y con altos impuestos. Si no hacemos una reforma de este tipo, seguramente otras jurisdicciones captarán la tan necesitada inversión en tiempos de post Covid.

About the author

Irene Gimenez

Irene Gimenez

Irene Gimenez, analista internacional. Es abogada con maestría en economía y ciencias políticas. Su especialidad es el análisis económico del derecho. También tiene especializaciones en temas financieros, tecnología y globalización. Su preferencia hoy día es analizar el impacto de los desarrollos bajo tecnología Blockchain y el impacto que ello generará en las próximas décadas.

Add Comment

Click here to post a comment

Ticker

1 BTC = $9507.78 USD  (via Coinbase)
1 ETH = $220.64 USD  (via Coinbase)
1 LTC = $44.68 USD  (via Coinbase)
Quotes delayed up to 2 minutes.

Indicadores Financieros

Estadísticas de Panamá

Latest News

Media of the day

Advertisement

Advertisement

Conectate

Conéctate con nosotros a través de nuestras redes sociales oficiales, donde encontrarás las últimas noticias y más...

Translate »
error: Content is protected !!
0